Búsqueda insaciable de una vacuna para niños contra COVID-19, a pesar de su mínima afección

Aunque la población pediátrica es la menos afectada y la que en baja proporción desarrolla comorbilidades a causa del patógeno del SARS-CoV-2, el proceso de inmunización preventivo es fundamental.

Eduardo Najar


Búsqueda insaciable de una vacuna para niños contra COVID-19, a pesar de su mínima  afección

A lo largo de la pandemia la salud pública ha sido un ítem fundamental para prevenir contagios y cortar cadenas de transmisión, la vacuna ha sido una solución para crear inmunidad colectiva y de esta forma generar un alto a una emergencia que ha cobrado varias vidas. 

Como se sabe, la población pediátrica ha sido la menos afectada a causa del nuevo coronavirus, además que estos individuos no han sido potenciales transmisores del virus.

En Reino Unido y varias naciones el proceso de inoculación ha avanzado satisfactoriamente, por este motivo se ha tenido en cuenta a los más pequeños y el  momento de su vacunación; como se registra en esta nación europea solo el 1 y el 3% fueron casos positivos de COVID en menores y las comorbilidades y fallecimientos fueron reducidos.

Riesgo prevalente

Cómo registro un organismo importante de salud en el Reino Unido, el proceso de vacunación es fundamental sobre todo para eliminar el riesgo de contagios incluso en los niños, con el fin de prevenir el resurgimiento o nuevas mutaciones del mismo virus.

Con este propósito las farmacéuticas de Pfizer y Astrazeneca iniciaron pruebas en menores de 16 años, con el fin de descifrar el comportamiento del patógeno dentro de este grupo y poder erradicar que este agente se manifieste en el huésped.

“Debemos dar prioridad a la población más vulnerable, que en este caso son los ancianos y las personas con una condición médica preexistente", dijo el doctor Shamez N. Ladhani, de la división de Inmunización de PHE.

Como sustentan varios especialistas la población de niños y adolescentes no son un sesgo epidemiólogo de alto riesgo y por tal  motivo pueden ser los últimos en tener el beneficio de la vacuna, no obstante, deben tener acceso.

"Además, todavía no tenemos suficiente información para saber cómo funcionan las vacunas en los más jóvenes. A medida que surgen más datos de seguridad y eficacia y aumenta la disponibilidad de vacunas, se pueden considerar recomendaciones más amplias para la vacunación de este grupo", dice el especialista.

Es así, como se estima que la inmunidad de rebaño pueda generarse sobre todo en aquellos países donde el proceso de inmunización posee un porcentaje mayor o equivalente al 55%, el desafío número uno como sustentan los salubristas es generar esta protección y para ello se requiere también en aquellos menores de 16 años que aun siquiera se tiene un fármaco efectivo y seguro.

 



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