Técnica MILA llega a República Dominicana: Menos cicatrices, más resultados en diástasis abdominal

La cirujana plástica Gladys Polanco Estévez se convierte en pionera nacional en este abordaje miniinvasivo que transforma el manejo de la diástasis abdominal con incisiones mínimas y recuperación acelerada.

Laura Guio

    Técnica MILA llega a República Dominicana: Menos cicatrices, más resultados en diástasis abdominal

    En el marco del Primer Curso Internacional Hands On sobre la Técnica MILA celebrado en República Dominicana, la doctora Gladys Polanco Estévez marcó un hito en la historia de la cirugía plástica dominicana al convertirse en la primera especialista del país en formarse en este innovador procedimiento. 

    Desde las aulas del curso, la cirujana plástica y reconstructiva compartió con la Revista Medicina y Salud Pública su visión sobre una técnica que, según sus propias palabras, representa un cambio "del cielo a la tierra" frente a los métodos tradicionales.

    Un antes y un después en el quirófano

    Durante años, pacientes con flacidez abdominal moderada o leve —ya sea por múltiples partos o pérdidas de peso masivas— debían someterse a intervenciones que dejaban cicatrices extensas como precio inevitable de la mejoría. La Técnica MILA cambia esa ecuación de forma radical.

    "Esa paciente que tenía flacidez moderada a leve, había que hacerle una incisión muy amplia y la paciente en verdad no le gusta esa cicatriz", explicó la doctora Polanco.

     Con el nuevo abordaje, la reparación de la diástasis —la separación de los músculos abdominales— se realiza a través de incisiones que ella misma describe como "muy pequeñitas", combinando el trabajo del cirujano general con la liposucción y tecnologías de retracción cutánea propias de la cirugía plástica.

    El resultado, en términos de recuperación, no es menor: "Con esta técnica la paciente la recuperación es más rápida, es menos dolorosa y con cicatrices mínimas, que es lo más importante".

    Trabajo en equipo como pilar del éxito

    Uno de los aspectos más destacados del modelo que presenta la doctora Polanco es su carácter multidisciplinario. La técnica no recae sobre un solo especialista, sino sobre un equipo integrado: el cirujano general repara la diástasis desde adentro, el cirujano plástico trabaja el contorno y la piel, y el fisiólogo o masajista terapéutico acompaña el postoperatorio.

    "Son diferentes vistas hablando de la misma persona, el paciente", resumió la doctora con precisión. "Lo ve el cirujano plástico, lo sigue el cirujano general, pero la masajista se encarga del buen movimiento, del masaje, de la terapia, de controlar el dolor. Es un equipo y la eficacia de esta técnica es trabajar en equipo."

    De Rosario a Santo Domingo: La formación que viajó para quedarse

    La doctora Polanco viajó hasta Rosario, Argentina, para capacitarse directamente con los creadores de la técnica. Hoy, ese conocimiento ya no requiere cruzar fronteras: los propios ideólogos del procedimiento llegaron a República Dominicana para formar a cirujanos plásticos y generales dominicanos en sus propios hospitales.

    "Imagínate que tú tengas que irte fuera del país a gastar un pasaje, estadía, irte fuera de tu hogar, mientras que lo están trayendo a tu país. Eso es maravilloso", reflexionó la especialista, subrayando también el impacto económico: "El costo se reduce mucho."

    El paciente ya pide la técnica por nombre

    La demanda desde los propios pacientes es otro indicador del alcance de esta transformación. Informados a través de redes sociales e internet, muchos llegan a la consulta solicitando específicamente el abordaje miniinvasivo.

    "El paciente ya pide la técnica, entonces el médico que no la está realizando pierde el paciente", advirtió la doctora Polanco, lanzando un llamado claro a la actualización profesional continua. "Cada día lo ideal en medicina es hacer menos daño, mejorar toda esa tecnología."


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