"No todos los problemas son psicológicos, pero todo tiene un impacto en la salud mental", afirma experto

Qué tanto se pueden aislar los problemas mentales de una persona con el contexto en el cual está inmersa? Dos expertos responden.

Isbelia Farías

    "No todos los problemas son psicológicos, pero todo tiene un impacto en la salud mental", afirma experto

    Los mensajes que predican que la felicidad depende de la actitud son abundantes. A ello se le conoce como 'positividad tóxica'. Este tipo de sentencias pueden ser peligrosas para quienes conviven con condiciones psiquiátricas como los trastornos depresivos o de ansiedad, pues les genera culpa y malestar.

    La desigualdad, la pobreza, el maltrato, la enfermedad y la discriminación son situaciones que no se pueden desligar de la persona, ya que le colocan en una posición de vulnerabilidad.

    El doctor en psicología, profesor e investigador de la Universidad Camilo José Cela, Edgar Cabanas, indica que la persona puede sufrir de malestares genéricos, hasta problemas más específicos como síntomas depresivos o de ansiedad, debido a ciertas circunstancias.

    El contexto de la persona influye en su salud mental

    En su libro Happycracia muestra cómo se promueve una "industria de la felicidad". El profesor Cabanas afirma: "Claramente, son circunstancias que tienen un impacto en la salud mental de las personas, aunque haya que valorar más factores", pues lo que nos sucede no se puede aislar del contexto en el que vivimos.

    Contar con seguridad económica, por ejemplo, puede proteger a las personas de algunos problemas de salud mental.

    "Una cuestión es que nosotros sepamos identificar cuáles son los determinantes que más peso tienen a la hora de explicar en un problema, síntoma o sintomatología relacionada con la salud mental y otra cosa es cómo podemos cambiarlo", dice Cabanas.

    El profesor Cabanas agrega: "Nosotros hacemos un diagnóstico de la situación para entender por qué estos problemas se producen, se mantienen y por qué se distribuyen de forma desigual en la población: por qué determinados perfiles (personas con trabajos más precarios, o mujeres mayores de 45 años...) tienen mucha más probabilidad de sufrir este tipo de problemas de salud mental que otras personas".

    "Lo que tenemos que hacer es luchar a nivel político.  Tratar de concienciar a la gente de que hay que politizar el problema de la salud mental para hacer más evidente lo que ya sabemos: que el problema de la salud mental es un problema social con causas sociales", indica. 

    "Todo tiene un impacto en la salud mental"

    El viñetista y psicólogo Pablo R. Coca, autor del libro Esas cosas que nos pesan, asevera que: "No todos los problemas son psicológicos, pero todo tiene un impacto en nuestra salud mental. Por tanto, cuando hablamos de salud mental tenemos que hablar también del mundo en el que vivimos, de cuáles son las circunstancias personales, sociales, económicas y políticas que estamos atravesando".

    "Es cierto que desde la psicología clínica se pueden dar estrategias y herramientas que pueden tranquilizar ese malestar de la persona, pero entonces estaríamos poniendo el foco en otro lado. La psicología no debe consistir en 'arreglar' personas para devolverlas a un sistema que, de por sí, no cuida para nada nuestra salud mental", argumenta. Eso sí, dice, "todo el mundo debería tener garantizada una atención psicológica pública y de calidad en aquellos momentos en los que pueda necesitarla".

    La psicoterapia no soluciona situaciones de pobreza, pero: "Saber esto (los determinantes que intervienen en una determinada sintomatología mental) y ponerlo en conocimiento del paciente sí que ayuda a normalizar ese problema y ponerlo en perspectiva... Por ejemplo, les ayuda a entender que no es un problema de responsabilidad individual, que no es algo que ellos estén haciendo mal o que no estén regulando bien sus emociones", detalla Coca.

    "De pronto, no es un problema que carguen solo sobre sus hombros, sino que tiene que ver con su posición dentro del entramado social", añade.

    "Entonces, la terapia sí puede consistir en tratar de proporcionar a estas personas más en concreto herramientas psicológicas que le permitan en cierto modo navegar por esa situación, rebajar ese sufrimiento y ser más funcionales en su vida. Obviamente, esto hay que hacerlo, pero entendiendo que lo que mantiene o explica su problemática tiene más que ver con la posición que ocupa o con las condiciones que tiene que con lo que él haya hecho o dejado de hacer", concluye.

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