Hiperhidrosis: cuando los niños sudan más de la cuenta

La sudoración excesiva temprana o hiperhidrosis, puede ser causada por problemas emocionales, estrés y alteraciones metabólicas o endocrinas.

Valentina Diaz Ospina

    Hiperhidrosis: cuando los niños sudan más de la cuenta

    A través de la transpiración el organismo se adapta a la temperatura del ambiente y regula la propia manteniéndose entre los 35° y los 37°. Es común encontrar que los productos antitranspirantes se encuentren dirigidos a los adolescentes y no tanto a los niños, sin tener en cuenta que la transpiración puede adelantarse en algunos casos.

    A esta sudoración excesiva temprana se le conoce como hiperhidrosis, y puede ser causada por problemas emocionales, estrés y alteraciones metabólicas o endocrinas.

    ¿Cómo tratarlo?

    Existen diversas alternativas para poder tratar la hiperhidrosis, y la mayoría son prescritas por un profesional de la salud. Ten presente que este trastorno puede tener repercusiones psicológicas en el niño, por lo que es importante que lo primero que encuentre en ti sea comprensión y apoyo.

    Tratamiento tópico: son aquellos que se aplican sobre la piel, como aerosoles antitranspirantes que pueden ayudar a reducir la producción de sudor.

    Tratamiento farmacológico: El médico puede prescribir medicamentos orales que pueden reducir la sudoración. Debes informarte bien sobre esta alternativa, ya que puede producir efectos secundarios como taquicardia, visión borrosa, entre otros.

    Inyección: En los casos más severos de hiperhidrosis, el médico tratante puede recomendar que al niño se le inyecte botox, sin embargo es decisión del profesional.

    Bromhidrosis: el mal olor del sudor

    El mal olor de la transpiración es común en los jóvenes y en los adultos, sin embargo, en muchas ocasiones puede estar relacionado con otros factores como la acumulación anormal de bacterias en los poros.

    Afortunadamente, con un buen tratamiento se puede controlar la bromhidrosis sin que llegue a afectar la calidad de vida del niño. En los casos más complejos, los tratamientos prescritos comparten similitud con los descritos anteriormente para la hiperhidrosis aunque pueden llegar a ser necesarias algunas medidas higiénicas adicionales.

    El mal olor de la sudoración puede ser también una consecuencia de algunos medicamentos, mala higiene corporal o exceso de toxinas en la sangre.

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