Herpes Zóster: la famosa culebrilla una enfermedad cutánea y dolorosa

Después de que usted contrae varicela, su cuerpo no se deshace del virus y da lugar a esta otra patología.

Pedro Felipe Cuellar

    Herpes Zóster: la famosa culebrilla una enfermedad cutánea y dolorosa

    El herpes Zóster, conocido como culebrilla, es una afección cutánea causada por el virus varicella-zoster, un miembro de la familia de virus del herpes, el cual, ocasiona la varicela

    Generalmente, el primer contacto con el virus lo tenemos en la infancia y se manifiesta clínicamente como una varicela, pero este, en el futuro, migra por las terminaciones nerviosas desde la piel hacia el ganglio y allí queda latente, reapareciendo en la piel en determinadas situaciones dando lugar al denominado herpes zóster.

    Es normalmente un cuadro autolimitado que se resuelve espontáneamente en una o dos semanas. En algunos pacientes puede persistir una neuralgia postherpética de duración variable.

    La culebrilla ocurre cuando el virus se reactiva en estos nervios después de muchos años, muchas personas creen haber enfrentado casos leves de varicela, que no identifican que tienen la infección. 

    La razón por la cual el virus de pronto se vuelve activo aún no es clara, con frecuencia, solo se presenta un ataque, que puede presentarse a cualquier edad. Se tiene mayor probabilidad de desarrollar la afección si:

    • Tiene más de 60 años de edad.

    • Le dio varicela antes de cumplir 1 año.

    • Su sistema inmunitario está debilitado por medicamentos o enfermedades.

    Se debe tener cuidado, si llega a tener contacto directo con la erupción por culebrilla, y no le dio varicela en la niñez o no recibió la vacuna contra la varicela, podría llegar a presentar varicela y no culebrilla.

    Los síntomas suelen comenzar con dolor a lo largo del área de la piel cuyos nervios sensitivos provienen, todos, de una única raíz nerviosa espinal, y que se ve, seguido de 2 o 3 días por una erupción vesicular que suele ser patognomónica.

    El primer síntoma generalmente es un dolor, hormigueo o ardor, que se presentan con bastante intensidad, pero siempre antes de que aparezca cualquier erupción.

    En la mayoría de las personas, se forman parches en la piel, seguidos de pequeñas ampollas.

    • Las ampollas se rompen, formando pequeñas úlceras que comienzan a secarse y formar costras. 

    • La erupción generalmente involucra un área estrecha de la columna alrededor de la parte frontal de la región ventral o el pecho.

    • La erupción puede comprometer la cara, los ojos, la boca y los oídos.

    Otros síntomas pueden incluir:

    • Fiebre y escalofríos

    • Sensación de malestar general

    • Dolor de cabeza

    • Dolor articular

    • Inflamación glandular (de los ganglios linfáticos)

    El diagnóstico de esta patología, es directamente con su médico primario, y en muy pocas ocasiones se necesitan exámenes, pero estos pueden incluir la toma de una muestra de piel para ver si está infectada con el virus.

    Los exámenes de sangre pueden mostrar un aumento en los glóbulos blancos y anticuerpos contra el virus de la varicela, pero estos no pueden determinar si dicha erupción se trata de zóster.

    El tratamiento se realiza con antivirales, administrados dentro de las 72 horas siguientes a la aparición de las lesiones cutáneas, con este medicamento se podrá disminuir el dolor, prevenir complicaciones y al tiempo acortar el tiempo que duran los síntomas. 

    Y así mismo la mejor recomendación, según la literatura médica es empezar a tomarlos antes de que aparezcan las ampollas. 

    Existen también los antiinflamatorios o corticosteroides, que llegan a emplearse para reducir la inflamación y el dolor, pero estos fármacos no funcionan en todas las personas, así que deben ser recetados por el médico primario. 

    Medidas de cuidado:

    • Cuidar su piel aplicando compresas húmedas y frías para reducir el dolor, y tomar baños calmantes

    • Reposar en cama hasta que baje la fiebre

    • Permanezca alejado de otras personas mientras las lesiones estén supurando para evitar infectar a quienes nunca han tenido varicela, especialmente las mujeres embarazadas.

    ¿Cómo podemos prevenir esta enfermedad?

    Evite el contacto con erupciones cutáneas y ampollas de gente con culebrilla o varicela si nunca ha sufrido de varicela o no ha recibido la vacuna contra esta enfermedad.

    Hay disponibilidad de dos vacunas contra la culebrilla, la vacuna viva y la vacuna recombinante. La vacuna contra la culebrilla es diferente de la vacuna contra la varicela

    Los adultos mayores que reciben la vacuna contra la culebrilla tienen menos probabilidad de tener complicaciones por esta afección.

    Fuente consultada aquí

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