Test rápidos para identificar el VIH son claves para aumentar las tasas de diagnóstico

La Organización Mundial de la Salud insta a emplear las pruebas de VIH fuera del ámbito sanitario y hacia la población de mayor riesgo.

Luisa Ochoa

    Test rápidos para identificar el VIH son claves para aumentar las tasas de diagnóstico

    Expertos destacan las ventajas de las pruebas rápidas de detección del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), las cuales acortan el periodo de ventana inmunológica a 2 o 3 semanas y los test autoadministrables son precisos al igual que los que se realizan en los centros médicos. 

    Referente a eso, la Dra. María Jesús Pérez Elías, jefa del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal, abordó la actualidad del diagnóstico precoz del VIH y enfatizó en los retos que tienen los profesionales de la salud para lograr la detección temprana.

    Para ello mencionó que existen dos objetivos claros: evitar las nuevas infecciones, y para las que ya se han producido, diagnosticarlas cuanto antes tras la primoinfección. “Un 80 % de las infecciones se producen por personas que desconocen su situación”, indicó la Dra. Elías.

    Prueba rápida: una de las estrategias para detectar de forma temprana el VIH

    Las estrategias y acciones para conseguir el objetivo cuentan con el Plan Nacional VIH/infecciones de transmisión sexual (ITS)/virus de hepatitis C (VHC)/tuberculosis, que propugna el diagnóstico precoz de la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

    Para conseguirlo habría que incrementar el conocimiento sobre las infraestructuras locales de atención y prevención, además de la promoción de la prueba del VIH y la vinculación del diagnóstico del VIH al inicio de la terapia antirretrovírica (TAR).

    Frente a las pruebas diagnósticas del VIH, las rápidas se clasifican en: tercera generación, capaces de detectar anticuerpos frente a los tipos VIH-1 y VIH-2, a partir de las tres semanas desde la infección; y cuarta generación, que son capaces de detectar, además de los anticuerpos anteriores, el antígeno p24 del VIH-1. 

    “Estas últimas técnicas serológicas acortan el periodo ventana a 2 o 3 semanas después de la infección, debido a que incluyen la detección de antígeno p24”, destacó la experta.

    Algunas cifras a favor de estas pruebas fueron comentadas por la Dra. Elías. “Entre un 40-90 % de las personas prefieren las pruebas rápidas sobre las convencionales, y si pudieran elegir, entre el 87 % y el 97 % se decantarían por las rápidas”.

    Varios análisis han comprobado que del 10 % al 52 % de las personas que se realizan una prueba de VIH es la primera vez que acceden al cribado. El porcentaje de personas que recibe su resultado tras realizarse la prueba varía entre el 27 % y el 100 %, según los grupos de riesgo y entre las personas que resultan positivas, del 70 % al 100 %, se realizan la prueba de confirmación de VIH.

    Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud recomienda realizar pruebas fuera del ámbito sanitario, y para ello insta a utilizar pruebas de VIH dirigidas a las poblaciones en mayor riesgo.

    Retos del manejo de pacientes con VIH

    En ese sentido, el Dr. Antonio Antela López, del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, expuso algunas incertidumbres frecuentes que se encuentran a la hora de manejar a los pacientes con VIH.

    Por ejemplo, no se conoce cómo es el paciente cuando acude por primera vez a la consulta e inicia terapia antirretrovírica. La disposición y motivación del paciente son factores críticos para tomar la decisión de empezar el tratamiento y también es “fundamental hacer una valoración individualizada tanto del momento del inicio, como de los fármacos que formarán parte de la terapia inicial”.

    Las incertidumbres en el momento de instaurar el tratamiento antirretrovírico inicial, reflejadas por el Dr. Antela, son diversas, ya que debe ser fácil de tomar, ser bien tolerado, no requerir análisis previos con el mínimo riesgo de interacciones farmacológicas y una alta barrera frente a las resistencias. 

    “Una terapia antirretrovírica eficaz, sencilla, bien tolerada, robusta y con pocas interacciones, como es B/F/TAF, puede ser usada por la mayoría de las personas con VIH y les facilita la vida”, destacó.

    Factores que afectan el cumplimiento de la terapia antirretroviral 

    Otras incertidumbres surgen a la hora de tener en cuenta las interacciones farmacológicas con fármacos de uso común en estos pacientes como los hipolipemiantes, ansiolíticos, antidepresivos, antiácidos o antihipertensivos. 

    Además, hay también interacciones con las principales drogas de recreo: anfetaminas, éxtasis, ketamina, dietilamida de ácido lisérgico (LSD) y mefedrona. Por otro lado, el experto indica que no se debe infraestimar el consumo excesivo habitual de alcohol como causa del cumplimiento inadecuado del tratamiento, ni olvidar el consumo de productos de herbolario o parafarmacia. 

    El Dr. Antela incidió en las incertidumbres que aparecen ante un cumplimiento terapéutico inadecuado, ya que la probabilidad de experimentar un periodo de bajo cumplimiento aumenta a lo largo del tiempo, casi el 50 % a los 3 años.

    También ha informado que hasta el 60 % de los pacientes no cumplen su terapia antirretrovírica, lo que aumenta el riesgo de fracaso virológico y la aparición de resistencias.

    Más incertidumbres surgen ante algunas prácticas sexuales de riesgo, como el sexdopaje (chemsex), que constituye una barrera importante para un óptimo cumplimiento de la terapia antirretrovírica. En algunos lugares, casi el 15 % de los hombres que tienen sexo con hombres practican chemsex.

    Diagnóstico y tratamiento del adulto mayor con VIH

    Las incertidumbres ante el envejecimiento de la población con VIH, tienen cada vez más comorbilidades, por ello es frecuente que estén polimedicados. 

    “Cada vez tenemos que prestar más atención al cribado y el manejo de las comorbilidades, por lo que es fundamental que la terapia antirretrovírica sea lo más estable posible”, añadió el Dr. Antela.

    Hay que tener en cuenta que los pacientes con infección por VIH se consideran mayores a partir de los 50 años, y se estima que hay más de 17,5 millones de personas con VIH en esa franja de edad, pero no son todos iguales. “El adulto mayor con VIH es complejo, pero no homogéneo, por eso el objetivo debe ser detectar a los que son vulnerables”, agregó.

    Fuente consultada aquí.

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