Aportes nutricionales esenciales para pacientes reumatológicas en embarazo

Las vitaminas y minerales cumplen un papel esencial en el embarazo, por lo que es necesario conocer su función y cómo esta puede afectar en procesos inflamatorios.

María Camila Sanchez Correa

    Aportes nutricionales esenciales para pacientes reumatológicas en embarazo

    Contrario a lo que se podría creer, las mujeres que padecen condiciones como la artritis tienen altas posibilidades de tener un embarazo sano sin complicaciones, sin embargo, sí es necesario tener en cuenta detalles importantes como la nutrición.

    Para poder profundizar en este tema, la Revista de Medicina y Salud Pública conversó con la Licenciada Wanda González, nutricionista, dietista y fisióloga del ejercicio, quien asegura que, de hecho, las mujeres en estado de gestación requieren prestar más atención a los hábitos alimenticios que adopten, ya que de esto depende el desarrollo del feto y el transcurso de un embarazo saludable.

    “Dentro de las recomendaciones, siempre buscamos enfocarnos en alimentos antiinflamatorios y hacemos mención a la dieta mediterránea que se basa en el consumo de frutas, vegetales, cereales integrales, aceites de oliva y ácidos grasos Omega 3”, menciona.

    Además, la especialista resalta la necesidad de aumentar el consumo de calcio y de vitamina D, ya que durante el embarazo, el organismo requiere mayores reservas de estos nutrientes.

    “La absorción de calcio se duplica porque el feto empieza a hacer uso de estos nutrientes, el calcio y la vitamina D, de modo que, si la madre no consume las suficientes fuentes de estos componentes, puede haber una afectación en la salud ósea de la fémina o en el desarrollo del bebé”.

    Nutrientes esenciales para el embarazo

    Zinc: Las proteínas animales (carne de cerdo y cordero) son importantes fuentes de Zinc. La carne de res también hace parte de este grupo, pero expertos sugieren limitarla debido a su relación con el desarrollo de procesos inflamatorios. 

    Asimismo, podemos encontrar el zinc en las nueces, los granos enteros, las legumbres y la levadura.

    Magnesio: Se ha evidenciado que este mineral cumple con múltiples funciones durante el embarazo, y entre los más importantes, destacamos el favorecimiento en la formación de tejidos del embrión.

    Adicional a esto, estudios han demostrado que el magnesio facilita la asimilación de calcio y ayuda a eliminar los depósitos del mismo que se acumulan en las articulaciones, y que en muchas ocasiones pueden propiciar el desarrollo de artritis.

    Generalmente, el magnesio podemos encontrarlo en algunas frutas, como la banana y el aguacate; nueces, como las almendras y anacardos; productos de soya, como la harina de soya y el tofu; granos enteros, como el arroz integral, entre otros.

    Hierro: Durante el embarazo, el organismo produce más sangre para suministrar oxígeno al feto, por lo que es necesario aumentar los niveles de hierro, de esta manera, se pueden evitar complicaciones asociadas al desarrollo de algunas condiciones como la anemia ferropénica.

    El hierro podemos encontrarlo en legumbres secas, frutas deshidratadas, huevos, cereales fortificados con hierro, hígado, ostras, carne de aves, salmón, atún y granos enteros.

    Un punto relevante a tener en cuenta, es que la anemia por deficiencia de hierro también se presenta con frecuencia en pacientes diagnosticados con artritis inflamatoria. Según la organización CreakyJoints, la ingesta de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), muy utilizados para el alivio de los dolores característicos de esta condición, puede causar gastritis, que pueden provocar hemorragia gastrointestinal y, a su vez, anemia por deficiencia de hierro. 

    Dicho esto, la recomendación principal de los expertos es poder mantenernos al tanto de las complicaciones gastrointestinales si es que nos encontramos haciendo uso de estos fármacos.

    Ácido fólico: Se recomienda desde el inicio de la gestación para reducir el riesgo de defectos de nacimiento en el cerebro y en la espina dorsal del feto.

    El folato se encuentra en verduras de hoja verde oscuro, frijoles, guisantes y nueces. Las frutas con alto contenido de folato incluyen naranjas, limones amarillos, plátanos, melones y fresas. La forma sintética del folato es el ácido fólico.

    La deficiencia de ácido fólico también puede presentarse en personas que tienen afecciones, como la enfermedad celíaca, que no permiten que el intestino delgado absorba los nutrientes de los alimentos.

    Vitaminas: Los alimentos ricos en vitaminas C y D ayudan a fortalecer los huesos y las articulaciones del cuerpo, por ende, es una buena opción para prevenir la artritis.

    Con frecuencia encontramos la vitamina C en frutas y verduras como las naranjas y el brócoli; expertos también la recomiendan para mujeres embarazadas gracias a que puede disminuir la probabilidad de presentar problemas como muerte prenatal, muerte del recién nacido, parto prematuro, preeclampsia o bajo peso del bebé al nacer.

    “Recomendamos mucho la ingesta de frutas y vegetales para las mujeres en estado de gestación: se deben consumir de tres a tres porciones y media de vegetales al día, y de dos a tres porciones de fruta diariamente”, enfatiza la especialista en nutrición.

    Por otra parte, la vitamina D la encontramos en algunos pescados, y es esencial para el mantenimiento de huesos y dientes, la absorción y utilización de calcio y fósforo. Poder mantener niveles adecuados de este mineral antes y durante el embarazo, disminuye considerablemente el riesgo de desarrollar diabetes gestacional.


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