Marcapaso inalámbrico que salva vidas

Con cada avance tecnológico en la medicina, las personas con condiciones críticas tienen mayores oportunidades para mejorar su calidad de vida.


Marcapaso inalámbrico que salva vidas

Con cada avance tecnológico en la medicina, las personas con condiciones críticas tienen mayores oportunidades para mejorar su calidad de vida.

Dr. Helder Hernández Rivera, electrofisiólogo del Centro Médico Episcopal San Lucas en Ponce.

Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública 

La evolución de un marcapaso tradicional con cables a uno inalámbrico, por ejemplo, ha traído grandes beneficios para pacientes con pulsos o latidos cardíacos lentos.

Marcapasos tradicionales versus inalámbricos

Los marcapasos son dispositivos médicos que se utilizan cuando el corazón de una persona palpita o late muy lentamente, lo que se conoce como bradicardia. Según Medline Plus, portal de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, el marcapaso se encarga de “envíar una señal al corazón que lo hace latir al ritmo correcto”. Pero insertar este tipo de dispositivo de la manera tradicional, bajo la piel del pecho, representa más riesgos a corto y a largo plazo para el paciente.

“El marcapaso tradicional requiere de una incisión quirúrgica para implantar los cables o los electrodos dentro del corazón y hay riesgo de infección de la herida. El atravesar los cables por la vena también tiene sus riesgos porque tienes que insertar una aguja y puedes pinchar el pulmón, crear hematomas o sangrado fuera del tejido. Con el tiempo esos cables pueden requerir reemplazo o removerlos y una vez se adhieren al tejido sacarlo no es una tarea fácil. Además de que las baterias hay que reemplararlas cada 6 u 8 años y pudiera haber una infección de la herida cada vez que se abre”, explicó el doctor Helder Hernández Rivera, electrofisiólogo del Centro Médico Episcopal San Lucas en Ponce.

Pero la llegada hace unos años del marcapaso sin cables Micra, disminuyó significativamente los peligros o complicaciones asociados al implante del marcapaso tradicional.

“El Micra es un procedimiento minimamente invasivo, donde el marcapaso se inserta a través de un catéter o una sonda que atravesamos por las venas de la ingle derecha, similar a un cateterismo. Es mucho menos invasivo porque no hay que hacer incisión, así que no corres el riesgo de infección, ni estas  pinchando cerca del pulmón lo que puede causar un trauma. A través del catéter llevamos el marcapaso que es pequeñito, más o menos del tamaño de una peseta (25 centavos). Una vez nos aseguramos que el marcapaso tiene buenas medidas y y no se va a salir, lo soltamos, se quita el catéter y el paciente queda con un vendaje”, detalló el especialista.

¿Qué pacientes pueden beneficiarse del Micra?

De acuerdo al doctor Hernández Rivera, aunque se continúan desarrollando nuevas tecnologías relacionadas con este dispositivo sin cables, no todos los pacientes cardíacos son candidatos para implante de marcapaso Micra. Este dispositivo se recomienda para pacientes con bradicardia asociada con fibrilación atrial o con la enfermedad de nódulo sinusal (Sick sinus syndrome), para pacientes con bloqueo cardíaco, una condición que predispone a bradicardia con bloqueo atrioventricular o bloqueo cardíaco y a pacientes renales en diálisis que tengan indicación para ponerse un marcapaso.

“Insertarle un marcapaso por la ingle es atractivo para estos pacientes porque le conservas las venas de la parte superior para sus procesos de diálisis”, señaló el electrofisiólogo certificado en este tipo de procedimiento.

Otro de los beneficios de este marcapaso inalámbrico, aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), es que acorta el tiempo de la cirugía, que podría durar solo media hora, así como el tiempo de hospitalización y recuperación. “El periodo de recuperación es significativamente menor y el paciente solo se queda una noche en el hospital para monitoreo y asegurarnos que no haya una complicación mayor. Se va al otro día y descansa por una semana, evitando actividades forzosas, ejercicios o que se doblen hacia abajo. Pero ya luego de la semana, el área de punción usualmente cicatriza muy  bien y el paciente regresa a su vida normal”, dijo el médico sobre la ventaja de este tipo de dispositivo versus el implante de marcapaso tradicional, donde un paciente vería restringidas sus actividades o movimientos del brazo cerca de un mes.

El área sur ya cuenta con este procedimiento

En el Centro Médico Episcopal San Lucas en Ponce  ya comenzaron a realizar implantes de marcapaso Micra, cuya batería tiene una duración de aproximadamente 12 años. De acuerdo al doctor Hernández Rivera, el resultado ha sido muy satisfactorio para los pacientes que han optado por esta alternativa.

“Recientemente tuve un caso de un  paciente que tenía un marcapaso tradicional que se le infectó. El marcapaso erosionó la piel y tuvo que ser  revomido. Así que yo le recomendé al paciente el Micra para no correr el mismo riesgo. Y le ha ido muy bien. Evitamos que se le infectara y los demás riesgos asociados con el marcapaso tradicional”, finalizó.


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