8 mitos sobre las vacunas que explican el brote de sarampión actual

Filipinas es el último país en declarar un brote de sarampión. La semana pasada, las autoridades sanitarias anunciaron que el número de casos había aumentado en un 74% en comparación con 2018.


8 mitos sobre las vacunas que explican el brote de sarampión actual

BBC

Filipinas es el último país en declarar un brote de sarampión. La semana pasada, las autoridades sanitarias anunciaron que el número de casos había aumentado en un 74% en comparación con 2018.

La enfermedad vírica, altamente infecciosa, acabó con la vida de

111.000 personas

en todo el mundo en 2017, según la

Organización Mundial de la Salud (OMS)

. Todo a pesar de ser una enfermedad fácilmente evitable mediante la vacunación. En su informe más reciente, publicado en noviembre, la

OMS

dijo que la complacencia, el aumento de las noticias falsas sobre las

vacunas

y el colapso o poca eficiencia de algunos sistemas de salud habían sido factores determinantes para explicar el aumento de un

30%

más de casos a nivel global entre los años

2016

y

2017

. Estados Unidos, Canadá, América, Latina, Europa y la región del Mediterráneo oriental registraron el mayor aumento de casos. Estados Unidos, es uno de los países donde el movimiento antivacuna es más fuerte. Y es que los mitos sobre las

vacunas

persisten, a pesar de las evidencias científicas sobre sus beneficios. Estos son algunos de los más destacados.

1. "Las vacunas pueden causar autismo"

La caída en las tasas de inmunización contra el

sarampión

en los países occidentales en las últimas décadas se remonta, en gran parte, al cirujano británico Andrew Wakefield. En un artículo de 1997 publicado en la prestigiosa revista médica 

The Lancet

, Wakefield afirmó que la vacuna contra el

sarampión

, las paperas y la rubéola (conocida como MMR) estaba relacionada con el aumento de casos de autismo entre los niños británicos. Desde entonces, multitud de estudios han refutado cualquier relación causal entre la MMR y el autismo: 

The Lancet 

incluso se retractó y Wakefield fue expulsado del Registro Médico del Reino Unido. Sin embargo, sus afirmaciones, aunque desacreditadas, hicieron que las tasas de vacunación con MMR pasaran del

92%

al

84%

en Reino Unido entre

1996

y

2002

. Ahora, el índice de vacunación por

sarampión

ha aumentado al

91%

, pero sigue estando cuatro puntos por debajo de la recomendación que hace la

OMS

.

2. "El sistema inmunológico de los niños no puede con tantas vacunas"

Existen al menos 11

vacunas

que los niños deben ponerse entre que nacen y cumplen dos años. Pero a algunos padres les preocupa que poner tantas

vacunas

en tan poco tiempo acabe por dañar el

sistema inmunológico

 de sus hijos. Un motivo de preocupación suele ser que, en realidad, las

vacunas

funcionan introduciendo en nuestro propio cuerpo virus o bacterias que provocan una determinada enfermedad. Pero a la hora de diseñarlas, los científicos usan en realidad versiones alteradas de los cuerpos nocivos para, precisamente, evitar el desarrollo de la enfermedad. Las

vacunas

sirven, en definitiva, para que el cuerpo reaccione adecuadamente cuando entren en contacto con el verdadero virus.

Los recién nacidos desarrollan la capacidad de responder a antígenos extraños (sustancias que son capaces de estimular una respuesta inmunitaria) incluso antes de que nazcan", escribió el médico pediátrico estadounidense Paul A. Offit en una de las revisiones más famosas relacionadas con vacunas múltiples y sistemas inmunes infantiles. A las pocas horas de nacer, son capaces de desarrollar una respuesta inmune a las vacunas".

3. "Las enfermedades desaparecen solas"

El argumento aquí es que una mejora de las condiciones socioeconómicas (mejor nutrición y saneamiento, por ejemplo) han sido, a lo largo del tiempo, tan efectivas como las

vacunas

. [adsforwp id="48428"] Y es cierto que mejores niveles de salubridad y saneamiento estaban reduciendo significativamente las tasas de mortalidad, pero la velocidad a la que lo hicieron tiene que ver directamente con la introducción de las

vacunas

. En Estados Unidos, por ejemplo, las muertes anuales por

sarampión

disminuyeron de

5.300

en 1960 a 450 en 2012, según el

Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)

de EE.UU. La primera vacuna contra el

sarampión

llegó en 1963. Pero la vacunación no solo mejoró las tasas de supervivencia: también disminuyó drásticamente el número de casos dentro de los cinco años de inicio de vacunación contra esta enfermedad (1963-68). También hay pruebas convincentes que sugieren que una caída en las tasas de vacunación puede llevar a un resurgimiento de la enfermedad. En la década de 1970, Japón y Suecia vieron como los casos y muertes por tosferina, una enfermedad prevenible, aumentaron después de que se decidiera vacunar a menos niños.

4. "Las vacunas te enferman más"

Los defensores del movimiento antivacunas utilizan esto como uno de sus principales argumentos sobre la inmunización. Ninguna vacuna es

100%

efectiva y la

OMS

dice que la mayoría de las inmunizaciones infantiles rutinarias funcionan en el

85%

y el

95%

de las personas que son vacunadas. Cada individuo reacciona de una manera distinta y eso puede hacer que toda persona que se vacune sea resistente al virus de determinada enfermedad. [adsforwp id="48432"] Pero la única razón por la que más personas vacunadas se enferman en comparación con las que no han tomado una dosis es simplemente porque hay muchas más personas que se vacunan que las que no. Si observamos la cifra en términos porcentuales, podremos ver que la tasa de enfermos es en realidad mucho mayor entre las personas que deciden no vacunarse.

5. "Las vacunas las promueven las grandes farmacéuticas"

El economista de la industria sanitaria de la

OMS

, Miloud Kadar, estima que el mercado mundial de

vacunas

fue de unos

US$24 mil millones en 2013

. Fue apenas un 3% del total del mercado farmacéutico global. En los últimos años, el mercado ha cobrado un nuevo impulso gracias a la expansión de los programas de inmunización en países recientemente industrializados como China, y la decisión de muchas personas ricas de financiar la investigación y el desarrollo de

vacunas

, como Bill Gates, el fundador de Microsoft. Pero es la humanidad en su conjunto la que tiene un verdadero interés comercial en vacunarse, porque enfermarse sale caro. Un estudio realizado en 2016 por la Universidad estadounidense John Hopkins estimó que por cada dólar invertido en vacunación en los 94 países con ingresos más bajos del mundo, se ahorran US$16 en atención médica, salarios y descenso de la productividad que causa que alguien padezca o muera por una enfermedad.

6. "Esta enfermedad ya no existe en mi país, así que no necesito vacunarme"

Si bien las

vacunas

han reducido la incidencia de algunas enfermedades prevenibles en muchos países, no significa que estén bajo control a nivel mundial. Algunas de ellas continúan siendo prevalentes, o incluso endémicas, en otras partes del mundo. Y gracias a la globalización, estas enfermedades pueden extenderse fácilmente y hacer que se produzcan brotes en otros países donde la vacunación no sea tan eficaz. [adsforwp id="48428"] Los casos de

sarampión

en Europa, por ejemplo, se triplicaron entre

2017

y

2018

y se alcanzaron casi las

83.000 personas

afectadas por esta enfermedad prevenible, el número más alto en esta década.

7. "Contienen vacunas inseguras"

A muchos padres también les preocupa que las

vacunas

contengan sustancias como formaldehído, mercurio o aluminio. Estos componentes son nocivos si se consumen a niveles muy altos, pero no en la proporción que aparecen en las

vacunas

. Según la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos, una vacuna típica utiliza una concentración de mercurio de 25 microgramos para una dosis de 0,5 mililitros. Es la misma cantidad de mercurio que contiene una lata de atún de 85 gramos.

8. "Son una conspiración de Occidente"

La creencia de que las

vacunas

son parte de un complot del mundo occidentalpara acabar con ciertas poblaciones aún persiste. En el norte de Nigeria, la lucha contra la poliomielitis es muy difícil porque la comunidad local cree que la vacunación puede causar la infertilidad a las niñas o propagar el

virus de VIH

. Es común que haya ataques contra el personal sanitario que trabaja en la zona. En Afganistán y Pakistán, que junto con Nigeria son los únicos países donde el virus de la polio sigue siendo endémico, existen los mismos mitos. [adsforwp id="48432"] Y desde luego no ayuda que la justificación para algunos programas de vacunación no sean del todo válidas. En marzo de 2011, la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) organizó una campaña falsa de vacunación contra la hepatitis Ben Pakistán en un intento de recopilar ADN para poder localizar al entonces líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, y hallar su paradero. Finalmente se descubrió el engaño y la desconfianza hacia las

vacunas

, en un país donde la cobertura ya es considerablemente deficiente, aumentó todavía más.


Artículos Relacionados