Hallan evidencia de origen de la variante Ómicron del SARS-CoV-2 en ratones

De acuerdo a un estudio, se identificaron 45 mutaciones puntuales que Ómicron adquirió desde la divergencia del linaje B.1.1.

Belinda Z. Burgos González Belinda Z. Burgos González
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Hallan evidencia de origen de la variante Ómicron del SARS-CoV-2 en ratones

El desarrollo rápido de mutaciones en la variante Ómicron del SARS-CoV-2 que permitió su brote, continúa planteando interrogantes sobre su origen, ya sea si el mismo ocurrió en humanos u otro huésped mamífero. 

Desde la  Academia de Ciencias de China, investigadores se dieron a la tarea de secuenciar la proteína spike de Ómicron, que sugirió que la misma evoluciona en huéspedes humanos y la alta probabilidad de que la misma salte. 

Reseñaron que el espectro molecular de mutaciones adquiridos por el progenitor de Ómicron fue significativamente diferente del espectro de virus que evolucionan en pacientes humanos, pero se asemejó a los espectros asociados con la evolución del virus en un entorno celular de ratón. 

Además, las mutaciones en la proteína de pico de Ómicron se superpusieron significativamente con las mutaciones del SARS-CoV-2 que se sabe que promueven la adaptación a los hospedadores de ratón, particularmente a través de una mayor afinidad de unión a la proteína de pico por el receptor de entrada de células de ratón. 

"Colectivamente, nuestros resultados proponen que el progenitor de Ómicron saltó de humanos a ratones y que rápidamente acumuló mutaciones conducentes a infectar a ese huésped y luego, saltó de regreso a los huéspedes humanos, lo que indica una trayectoria evolutiva entre especies para el brote de Ómicron", señalan. 

Entre los primeros resultados encontraron que "el espectro molecular de las mutaciones de Ómicron previas al brote no concuerda con la historia evolutiva de los seres humanos". 

Por lo que una vez avanzados los resultados, el grupo de investigadores indicó que el espectro molecular de las mutaciones de Ómicron previas al brote es consistente con una historia evolutiva en ratones.

Los científicos hicieron énfasis en que los seres humanos representan el reservorio más grande de SARS-CoV-2 y con frecuencia, tienen contacto con otros animales, incluidos animales de ganado, mascotas o animales salvajes que invaden hogares en busca de alimento y refugio. 

Dada la capacidad del SARS-CoV-2 para saltar a través de varias especies, pudiera ser probable que las poblaciones globales enfrenten variantes adicionales derivadas de animales hasta que la pandemia sea controlada. 

Por lo tanto, el estudio enfatiza la necesidad de vigilancia viral y secuenciación en animales, especialmente aquellos en contacto cercano con humanos.

Ingresa a la investigación aquí.

Periodista y MPH, Bachillerato en Periodismo y Prejurídico de la Universidad del Sagrado Corazón y graduada de la Maestría en Salud Pública, de la Escuela de Medicina San Juan Bautista, Jefa de Redacción con 11 años de experiencia y líder de Redacción de la Revista de Medicina y Salud Pública (MSP).

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