La alimentación juega un papel crucial en el manejo de la colitis ulcerosa, ya que no solo contribuye a controlar los síntomas, sino que también ayuda a prevenir la malnutrición y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La alimentación desempeña un papel fundamental en la vida de los pacientes con colitis ulcerosa, ya que no solo contribuye al control de los síntomas, sino que también ayuda a prevenir la malnutrición y a mejorar la calidad de vida.
Si bien la dieta no cura la enfermedad, una selección adecuada de alimentos puede reducir la inflamación, minimizar las molestias digestivas y optimizar la absorción de nutrientes esenciales.
La Lcda. Aimée Maldonado, nutricionista dietista, explicó que la colitis ulcerosa es una condición caracterizada por la inflamación del colon.
Durante los períodos sintomáticos, el tratamiento puede incluir distintos enfoques dietéticos, como la dieta antiinflamatoria conocida como IBDA (por sus siglas en inglés) o la dieta mediterránea.Ambas opciones promueven el consumo de alimentos con propiedades antiinflamatorias, entre ellos el aceite de oliva y el aguacate.
"En el IBD-8, la dieta IBD-8 se hace por fases y se trabaja también con consistencias. En la dieta mediterránea, un acercamiento un poquito más suave, solamente se introducen alimentos o se promocionan alimentos que son antiinflamatorios", añade la experta.
La especialista explicó que "los alimentos que pueden desencadenar o empeorar los síntomas durante un brote de colitis dependen de la causa subyacente de la enfermedad."
La colitis puede estar asociada a enfermedades inflamatorias del intestino, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, pero también puede originarse por infecciones, intoxicaciones alimentarias o con agua, colitis isquémica causada por obstrucciones o coágulos, e incluso reacciones alérgicas.
En cuanto al manejo nutricional, la especialista señaló que "si es una colitis que es por infección, le damos a la persona alimentos que sean bajos en grasa y que sean bajos en fibra. Alimentos que sean fáciles de digerir."
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Esto se debe a que, en estos casos, la inflamación es una fase aguda y de corta duración, por lo que es fundamental optar por una dieta que no irrite aún más el tracto digestivo. Ajustar la alimentación según la causa de la colitis es clave para aliviar los síntomas y favorecer la recuperación del paciente.
La nutricionista explicó que, cuando la colitis es causada por una infección, "se le dan antibióticos y se le dan alimentos que sean fáciles de digerir." Esto es esencial para controlar los síntomas en la fase aguda. Sin embargo, si la colitis se vuelve crónica, la alimentación debe manejarse por fases, priorizando alimentos antiinflamatorios para ayudar a que el paciente llegue a la remisión.
En casos de colitis por alergias, la especialista mencionó que "se le hace entonces una dieta que es por eliminación, tratando de eliminar aquellos alimentos que son sospechosos de que pudiera causarles alergias como la leche, la soya, los peanuts, los pescados, el trigo." Este enfoque busca observar la reacción del paciente tras eliminar estos alimentos durante un tiempo y luego reintroducirlos de manera gradual.
Respecto a los envenenamientos alimentarios, los más comunes son causados por bacterias como la salmonela o E. coli, presentes en carnes, pollos y huevos. En estos casos, los síntomas incluyen "sangrado, diarrea, dolor, mucosidad, fiebre, náusea, pérdida de apetito y pérdida de peso."
La Licenciada Maldonado enfatizó que, "si ya es por envenenamiento, sabemos que es una etapa corta, porque una vez se le da el antibiótico para atacar la bacteria, el paciente puede salir de ese estado."
En ocasiones, los pacientes que han estado bajo tratamiento antibiótico desarrollan lo que se conoce como colitis pseudomembranosa, un desequilibrio en el sistema gastrointestinal que permite el sobrecrecimiento de la bacteria Clostridium difficile (C. difficile). Para tratar esta condición, "se le da antibióticos para poder mantener a raya esa bacteria, y así se corrige lo que puede ser la colitis pseudomembranosa."
Además, la dietista enfatizó que en general, "se recomienda dietas bajas en fibra cuando hay colitis porque no queremos mover mucho el intestino." Durante un brote, el objetivo es reducir la inflamación y darle descanso al intestino, por lo que se opta por alimentos fáciles de digerir.
Sin embargo, estas dietas no deben mantenerse por periodos largos, ya que "pueden causar lo que se conoce como estreñimiento."
En ciertos casos, como en pacientes con colitis asociada a enfermedades inflamatorias del intestino, cuando hay estrechez intestinal, se debe tener más cuidado con la cantidad de fibra. Si se consumen alimentos muy altos en fibra, "lo que podemos hacer es tapar al paciente y entonces creándole una obstrucción."
Por eso, se recomienda mantener las dietas bajas en fibra solo por un tiempo limitado, hasta que la inflamación haya disminuido. Una vez el paciente entre en remisión o salga de la fase aguda de la colitis, se puede empezar a aumentar gradualmente la fibra en su dieta.
En pacientes con colitis ulcerosa crónica, es común que se presenten problemas de mala absorción y malnutrición. Cuando se detectan deficiencias nutricionales, es necesario realizar pruebas serológicas y de sangre para identificar posibles deficiencias y monitorear el estado físico del paciente.
"Se le hacen pruebas serológicas, pruebas de sangre para determinar si hay alguna deficiencia, se examina físicamente para determinar si hay alguna señal física que pudiera indicar malnutrición", añade.
Si se observa pérdida de masa muscular, como "la piel pegada" o una notable disminución de músculo, se debe adaptar la dieta para cumplir con las necesidades calóricas y nutricionales del paciente. Esto incluye el aporte adecuado de energía, proteínas e incluso hierro, especialmente si hay pérdida de sangre debido a la excreción con sangre.
"Sabemos que puede haber deficiencias por hierro, anemia, así que se le suple con hierro, con folato, calcio, pero es importante que ese paciente vaya donde su médico para saber que por sangre determinar si existe un problema a nivel de malnutrición, a nivel de micronutrientes para poderlo entonces reemplazar o suplementarlo y corregirle esa deficiencia de malnutrición, de micronutrientes", añade
La nutricionista explicó que tanto los probióticos como los prebióticos tienen un papel importante en el manejo de enfermedades inflamatorias intestinales como la colitis ulcerosa.
Sin embargo, destacó que la evidencia sobre los probióticos sugiere que "la Asociación de Gastroenterología Americana (AGA) recomienda el uso de probióticos por periodos cortos, porque la evidencia no establece que periodos prolongados de probióticos creen algún beneficio, al contrario, pudiera crear quizás una sobrepoblación y alterar la microbiota, lo que pudiera ser más contraproducente que beneficioso."
Por lo tanto, los probióticos se deben administrar de forma específica, según el caso, y siempre por periodos limitados de uno a tres meses como máximo.
En cuanto a las fuentes de proteína, se mencionó que en los casos de colitis infecciosa, como la de corta duración, se puede trabajar con dietas bajas en fibra y proteínas magras, incluyendo carnes rojas magras.
Sin embargo, en pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, la carne roja debe eliminarse casi por completo de la dieta. "Ya cuando es algo crónico, la carne roja no debe ser parte de lo que usualmente un paciente debe consumir," señaló la experta.
En lugar de carnes rojas, se recomienda incluir fuentes de proteína más saludables, como el aceite de oliva, aguacates, pescados y pechuga de pollo sin piel.
También es importante evitar el consumo frecuente de carnes rojas, limitándolas a una vez al mes como algo esporádico. Además, es fundamental eliminar los alimentos ultraprocesados, las comidas rápidas y aquellos altos en azúcar, ya que "sabemos que son alimentos que promueven la inflamación."
La dietista explicó que los productos lácteos deben eliminarse en las dietas antiinflamatorias, pero con algunas excepciones. El yogurt con probióticos puede ser beneficioso y se recomienda como una buena fuente de calcio.
"El yogurt que tiene probióticos sí se puede utilizar como buena fuente de calcio y se puede utilizar en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, colitis ulcerosa o Crohn's, e incluso en colitis aguda," comentó. Esta opción es útil debido a los efectos positivos que los probióticos tienen sobre la salud intestinal.
En cuanto a la mejora de la absorción de nutrientes, la clave es conocer la causa subyacente de la colitis. Si se trata de una colitis aguda, los pacientes suelen comenzar a absorber nutrientes adecuadamente después de recibir el tratamiento adecuado, como antibióticos.
En casos de enfermedades inflamatorias del intestino, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, el uso de medicamentos antiinflamatorios y biológicos puede facilitar la recuperación del intestino, mejorando así la absorción de nutrientes.
La hidratación es fundamental, especialmente para aquellos pacientes en fase activa de la enfermedad. Es importante que los pacientes consuman entre 2 y 3 litros de agua al día, particularmente si están experimentando diarrea continua, ya que esto les ayuda a reponer los líquidos perdidos. Además, en situaciones de calor, se debe aumentar la ingesta de líquidos para prevenir la deshidratación.
En cuanto a los consejos prácticos para facilitar la alimentación diaria, la especialista recomendó evitar comer fuera de casa y reducir el consumo de alimentos ricos en azúcares y ultraprocesados.
También es esencial mantenerse bien hidratado y planificar las comidas de la semana para evitar recurrir a opciones poco saludables cuando la disponibilidad de alimentos es limitada. Si comer fuera es necesario, la recomendación es buscar alternativas más saludables dentro de los menús de comida rápida.
Finalmente, la especialista enfatizó la importancia de buscar atención médica ante cualquier síntoma preocupante. Las colitis pueden tener múltiples causas, por lo que el tiempo es crucial. "Es importante que visite a su médico y especialista para obtener un diagnóstico adecuado," aconsejó, y añadió que los nutricionistas desempeñan un papel vital en el manejo adecuado de estas condiciones.