Protocolos del personal de salud para el manejo del paciente con hepatitis C

Se calcula que los pacientes con hepatitis C crónica desarrollan cirrosis en alrededor de un 4% al año.

Marcela Moreno Wilches

    Protocolos del personal de salud para el manejo del paciente con hepatitis C

    Aunque es vital el avance que ha tenido la hepatitis C en los últimos años, se siguen requiriendo esfuerzos clínicos y salubristas por parte del personal de salud, para alcanzar diagnósticos de forma temprana y para ofrecer a los pacientes un tratamiento lo más temprano posible.

    De igual forma se destaca la importancia del cuidado en profesionales de la salud en riesgo, pues al igual que con el VIH, un accidente como un pinchazo con aguja infectada puede generar riesgo, y aunque por ahora es muy bajo y se sitúa en un 1%, es importante destacar que no es cero.

    “Tenemos que pensar siempre en que todo paciente que veamos, de 18 años en adelante debe hacerse la prueba una vez en la vida, esté en riesgo o no” esta es la recomendación del Dr. Jorge Santana Bagur, infectólogo y director del Proyecto ACTU del Recinto de Ciencias Médicas (RCM), especialmente, si el paciente forma parte grupos que se consideran tienen conductas que representan un riesgo, recordando que esta es una condición que suele detectarse muchos años después por no mostrar síntomas.

    Hepatitis C en Puerto Rico

    Para el año 2018 se habían diagnosticado 8.290 pacientes en el plan de salud del gobierno, de los cuáles 4.299 eran mono infectados y 3.991 infectados con VHC y de otra parte, se calcula que unos 12 mil miembros de la población penal de Puerto Rico están infectados con la Hepatitis C, de acuerdo con información del Licenciado Jorge Galva, Director Ejecutivo de ASES.

    Por ello, la Administración de Seguros de Salud de Puerto Rico (ASES), hizo un esfuerzo para adquirir fondos dedicados al tratamiento oral de esta enfermedad, gracias a un medicamento antiretroviral llamado maginet, que está disponible de forma gratuita para los pacientes con Hepatitis C que son miembros del programa de salud pública del gobierno.

    “El 85% es decir, 8 de cada 10 pacientes que tiene el virus se quedan con la enfermedad que persiste por meses e incluso años hasta llegar a desarrollar cirrosis, lo que en muchos casos lleva al paciente a trasplante de hígado”, explicó el Dr. Federico Rodríguez, presidente de la Asociación Puertorriqueña de Gastroenterología.

    Frente a los protocolos de cuidado la gastroenteróloga Bárbara Rosado manifestó que luego de la evaluación pre inicio del tratamiento, se inicia tratamiento y el tiempo depende de la droga seleccionada, y una vez terminada la terapia se vuelve a repetir la carga viral, tres meses posteriores a finalizar se hace evaluación de carga viral para detectar si hubo cura virológica. 

    “Hoy día se ha flexibilizado más en términos de qué médico o profesional de la salud debe tratar la hepatitis C, hoy día ha sido un auge que el médico primario los pueda tratar y a mí personalmente esto me trae un poquito de preocupación pues el paciente infectado con hepatitis C, merece una atención importante en la que se debe confirmar si hay infección, determinar si esta cirrótico o no, saber si debe ser referido a un especialista dependiendo la condición y de los resultados de los exámenes ,y se debe elegir cuidadosamente la terapia de acuerdo a las necesidades del paciente”, expresó la Dra. Rosado.

    Acceso al tratamiento 

    Para recibir el medicamento, el paciente no tiene que llegar a solicitar ayuda del Fondo Catastrófico, ya que, en este momento, el plan de salud VITAL del Gobierno de Puerto Rico, cubre el tratamiento total del paciente.

    Por su parte, el médico hace la prueba, brinda el diagnóstico y envía la receta, independientemente de si es plan médico Medicaid, Medicaid Advantage o el plan de la Reforma Vital, todos lo cubren.

    Por ahora, explica el licenciado Galva, aunque se esperaba una mayor respuesta frente a la necesidad de medicamentos, lo que se está diagnosticando se está tratando, pero no son las cifras esperadas, se esperaba una avalancha y no está ocurriendo. 

    Por su parte, la doctora Bárbara Rosado, especialista en gastroenterología destacó la importancia de tratar uno a uno a cada paciente, “hay que individualizar al paciente, establecer comorbilidades, no se pueden tratar a todos por igual, la población de cirróticos debe ser evaluada por expertos hepatólogos para identificar pacientes descompensados, con bilirrubina en más de 2, pacientes que hayan tenido episodios de encefalopatía hepática, y a esta población en general no se les debería dar inhibidores de proteasa (IP) porque han demostrado que pueden ocasionar fallo hepático e incluso la muerte”.

    Existen criterios clínicos para que el médico indique si el paciente es apto o no para ser tratado con medicamentos como el Mavyret, en el caso de los pacientes descompensados se les ofrecen alternativas de tratamiento a través del mecanismo de excepción, además debe prestarse especial atención, pues algunos de estos medicamentos pueden tener efectos sobre todo en los pacientes cirróticos.

    A la fecha, se centran los esfuerzos para intentar en cuestión de salud pública y política pública la eliminación de la hepatitis C en Puerto Rico para el año 2030.

    “Se evidencia la baja participación de pacientes que han acudido a recibir el tratamiento oral. Hasta abril, solamente 400 pacientes habían hecho parte del programa y es un número muy alejado de la meta que nosotros teníamos, por lo que es importante que el médico informe sobre la disponibilidad del medicamento” añadió el Director Ejecutivo de ASES.

    “Para el año 2018 se habían diagnosticado 8.290 pacientes en el plan de salud del gobierno, de los cuales, 4.299 eran mono infectados y 3.991 infectados con VHC y se calcula que unos 12 mil miembros de la población penal de Puerto Rico están infectados con la Hepatitis C” expresó el licenciado Galva.

    Así, se destaca la necesidad de que el paciente solicite al médico la prueba de hepatitis C y que los médicos se la practiquen a todos los pacientes como estrategia preventiva que ayude a detectar efectivamente el porcentaje exacto en la comunidad infectada, logrando así dirigir terapias específicas de prevención, manejo y tratamiento a tiempo.

    “Todavía hay médicos que piensan que, si el paciente tiene anticuerpos del virus es algo bueno y eso es un error en hepatitis C. Al contrario, si tienes anticuerpos mejor tomar la decisión de realizar otra prueba y las dos pruebas deben enviarse bajo el código de diagnóstico en el que el laboratorio, si sale positivo, inmediatamente adelanta la prueba molecular y si estas crónico, hay que otorgarle el tratamiento al paciente”, concluyó el Dr. Santana Bagur, director de la Unidad de Investigaciones del SIDA (ACTU).

    Logros frente al virus

    • A mediados de los años ‘90 se identifica el virus.

    • Establecer el cernimiento de la enfermedad en prueba de sangre, tanto por anticuerpos como molecular

    • Primeros tratamientos de interferón

    • Interferón acompañado con otros medicamentos orales

    • Periodo entre el 2010 y 2013 desarrollo de cinco a seis medicamentos orales (dos de ellos todos los genotipos).


    El tratamiento clásico de hepatitis C hace 25 años era una inyección una vez a la semana con una variedad de efectos secundarios adversos. Hoy, se cuenta con medicamentos de acción directa, que son antivirales sin inyección alguna, y el tiempo de tratamiento oscila entre 8 o 12 semanas, es decir que en tres meses el paciente puede estar curado, y en la mayoría de los casos, sin ningún efecto adverso.