¿Es la fibrilación auricular más común en mujeres que hombres?

De acuerdo con la investigación, la mujeres enfrentan un mayor riesgo de desarrollar Fibrilación Auricular por características físicas como el peso y la altura.

Pedro Felipe Cuellar

    ¿Es la fibrilación auricular más común en mujeres que hombres?

    La fibrilación auricular o FA, es una enfermedad que afecta el ritmo cardíaco, mediante una  irregularidad al palpitar, a menudo muy rápido conocido como arritmia, que puede provocar coágulos de sangre en el corazón. 



    El estudio busca la relación entre las mujeres con un menor riesgo de fibrilación auricular (FA) teniendo en cuenta otros factores de riesgo de FA, que difieren entre hombres y mujeres. 



    Durante la fibrilación auricular, las cavidades superiores del corazón laten de forma caótica e irregular, y no sincronizada con las cavidades inferiores del corazón, en algunos casos esta se presenta de manera asintomática, sin embargo, la FA puede provocar latidos cardíacos rápidos y fuertes, falta de aire o debilidad.



    Participaron 25.119 personas en Estudio de Ritmo del Ensayo de Vitamina D y Omega-3 (VITAL), 12.757 mujeres y 12.362 hombres, durante una mediana (IQR) de seguimiento de 5 años, se produjeron 900 incidentes de FA confirmados entre 12.362 hombres (495 eventos) siendo el 4,0 % y 12.757 mujeres (405 eventos) que equivale al 3,2 % de la muestra total.



    Esto, dio como resultado que las mujeres enfrentan un mayor riesgo de desarrollar FA que los hombres cuando se determinan características físicas como la altura y el peso, en lugar del índice de masa corporal en el análisis multivariable, algunos de estos son: 



    • Sexo, 

    • Altura, 

    • Peso, 

    • Índice de masa corporal (IMC), 

    • Área de superficie corporal (BSA) 

    • Y otros factores de riesgo de FA en el momento de la inscripción en el estudio. 



    Pero hay que tener en cuenta que los factores de riesgo de FA fueron similares para mujeres y hombres,



    La asociación inversa entre el sexo femenino y la FA persistió después del ajuste por raza y etnia, tabaquismo, consumo de alcohol, hipertensión, diabetes (tipo 1, tipo 2, gestacional), enfermedad tiroidea, ejercicio e IMC.



    Sin embargo, el sexo femenino se asoció positivamente con la FA cuando la altura y el peso o BSA, fueron los factores a estudiar. Y una vez se sustituyeron por el IMC en el modelo multivariado. En modelos estratificados, las asociaciones de factores de riesgo con incidentes de FA fueron similares para mujeres y hombres.



    Lo que sugiere que las diferencias de sexo en el tamaño corporal explican gran parte de la asociación protectora entre sexo femenino y FA. Estos datos subrayan la importancia de la prevención de la FA en las mujeres.



    Fuente consultada aquí