La interpretación correcta de las pruebas tiroideas debe considerar síntomas, antecedentes, examen físico y contexto del paciente. Ignorar estos elementos puede generar falsos positivos, tratamientos injustificados e incluso complicaciones iatrogénicas.
Por: Katherine Ardila
Factores como edad, embarazo, medicamentos o suplementos alterarían la TSH sin compromiso de la glándula tiroides
Una TSH fuera de rango no siempre refleja una enfermedad tiroidea: síntomas y clínica del paciente son relevantes
Sumario: La interpretación correcta de las pruebas tiroideas debe considerar síntomas, antecedentes, examen físico y contexto del paciente. Ignorar estos elementos puede generar falsos positivos, tratamientos injustificados e incluso complicaciones iatrogénicas.
No toda alteración en las pruebas de TSH implica una enfermedad tiroidea grave, y conocer estos matices es clave para evitar tratamientos innecesarios que pueden generar más riesgos que beneficios.
Así, pacientes y médicos deben priorizar un análisis integral antes de actuar sobre un simple número de laboratorio. Por esta razón, el doctor José Milton García Mateo, endocrinólogo y lipidólogo clínico con práctica en Ponce, Puerto Rico, expresidente de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología y actual miembro de su junta directiva, conversó en exclusiva con la revista Medicina y Salud Pública sobre estas variables clínicas.
Algunos pacientes llegan a consultas con resultados alterados, pero sin síntomas compatibles, lo que genera confusión y terapias injustificadas.
Factores que alteran la TSH sin enfermedad tiroidea"La TSH es una prueba, que es lo que llaman thyroid stimulating hormone, es la hormona estimuladora de la tiroides", explicó el doctor García Mateo. Así pues, enfatizó que no siempre se trata de un problema glandular cuando los resultados salen alterados:
"Pueden variar por varios factores, no necesariamente el paciente tiene que tener una condición de su glándula tiroides para que varíe".
Enumeró causas comunes como medicamentos, condiciones autoinmunes, edad avanzada o suplementos como la biotina, que pueden bajar la TSH e impactar otras hormonas como el T4.
"Siempre es bien importante correlacionar los cambios en las pruebas de tiroides con la clínica del paciente. Por eso muchas veces viene el paciente con una clínica que no tiene nada que ver con las pruebas que trae. Aquí hay que buscar otros aspectos que podrían alterar esas pruebas", insistió.
Lo que sí es cierto es que esto aplica incluso a pacientes con hipotiroidismo en tratamiento: "De hecho, en pacientes que tienen hipotiroidismo y están usando hormonas tiroideas, hay factores que pueden alterar el tratamiento de la hormona tiroidea y no necesariamente hay que hacer ajustes en la dosis de la hormona".
De igual forma, medicamentos que reducen la absorción de levotiroxina o aceleran su metabolismo complican el panorama. Su recomendación: "siempre hay que hacer un buen historial para poder determinar si hay otros factores que estén alterando la prueba de la hormona tiroidea".
¿Qué tan común es la variabilidad de la prueba del TSH?No es habitual hallar TSH alterada en personas sanas, pero ocurre. "Primero hay que saber si el paciente tiene una sintomatología, además, las pruebas de tiroides no se deben hacer como cernimiento para todo el mundo", aclaró. Así pues, debe haber síntomas o riesgos clínicos para justificarla: "Tiene que haber una sintomatología o tiene que haber unas condiciones que te hagan tener un juicio clínico para hacer una evaluación de hormonas tiroideas".
Mencionó variaciones por biotina, autoinmunidad, embarazo —donde la hCG en el primer trimestre interfiere transitoriamente— o tiroiditis pasajera. Asimismo, la edad eleva naturalmente la TSH: "Por ejemplo, una mujer de edad reproductiva, pues puede tener unas hormonas de tiroides bien normales, pero esa mujer ya en una edad posmenopáusica, pues las hormonas de tiroides podría tener, por ejemplo, el TSH un poco más alto y eso es normal para la edad".
En conclusión: "hay varios aspectos que pueden alterar esas pruebas de tiroides y no necesariamente uno tiene que hacer un tratamiento. Por eso es bien importante correlacionar esas pruebas con el historial y el físico del paciente".
Riesgos de falsos positivosUn diagnóstico erróneo lleva a "un tratamiento innecesario, Interpretar, eso es bien importante, interpretar bien las pruebas de tiroides". Casos complejos requieren endocrinólogos, ya que pruebas como TSH, T4 o anticuerpos se alteran por anticonceptivos —que elevan T4 sin TSH alto— o reemplazos hormonales.
En ancianos, TSH de 6-7 puede ser normal, no hipotiroidismo: "Yo he visto pacientes que vienen tratados con levotiroxina con un hipertiroidismo y iatrogénico inducido por el tratamiento incorrecto por un diagnóstico incorrecto de hipotiroidismo".
Peligros de falsos negativosEl otro extremo también daña: "Bueno, obviamente también tenemos que estar en el cuidado de que el paciente se diagnostique bien y temprano con el problema de tiroides si es que lo tiene".
Sintomatología como fatiga, estreñimiento, frío o colesterol alto en hipotiroidismo, o arritmias, ansiedad e osteoporosis en hipertiroidismo, exigen detección precoz: "Si el paciente no se reemplaza con hormona tiroidea temprano, ese paciente va a sufrir esos síntomas cuando se podría diagnosticar más temprano y tratarlo para prevenir que esos síntomas se desarrollen más".
Incluye nódulos tiroideos, mayoritariamente benignos pero evaluables por ecografía o biopsia. "Todas las condiciones de la tiroides uno tiene que tener un juicio clínico para poder determinar un diagnóstico temprano certero y un tratamiento temprano para prevenir sintomatología y complicaciones a largo plazo".
Criterio médico e historial del pacienteA modo de cierre, el doctor mencionó: "El mensaje es claro en esto que estamos hablando hoy, que las pruebas de tiroides hay que evaluarlas en conjunto con la sintomatología y el historial y el físico del paciente".
Enumeró interferentes como suplementos de biotina, condiciones autoinmunes, embarazo, anticonceptivos, testosterona" y reiteró: Estas pruebas no son para cribado universal, sino para casos con riesgos o síntomas.
"Las pruebas de hormonas tiroides, son pruebas que se pueden alterar, pueden variar por otros factores y no necesariamente es que el paciente tenga problemas de tiroides, estos factores pueden alterarse por medicamentos, suplementos, edad avanzada, o embarazo. Tenemos que tener un juicio clínico para saber qué pacientes vamos a tratar y qué pacientes vamos a orientar".