Un dolor abdominal que parecía "funcional" terminó revelando un hallazgo inesperado: un lipoma gigante en el colon sigmoide que provocó una intususcepción poco frecuente en adultos.
Por: Laura Guio
El paciente, un hombre de 43 años con dolor abdominal recurrente en el cuadrante inferior izquierdo y cambios en el hábito intestinal durante seis meses, desarrolló rectorragia en los últimos días previos a su consulta.
Acudió al servicio de urgencias por episodios repetidos de dolor localizado en la fosa ilíaca izquierda que había motivado múltiples consultas previas.
El cuadro clínico se caracterizaba por alternancia entre diarrea y estreñimiento, síntomas que se habían mantenido durante medio año. En la última década previa a esta consulta, apareció sangrado rectal con emisión de sangre fresca en escasa cuantía mezclada con las deposiciones, sin datos clínicos que sugirieran obstrucción intestinal.
Al examen físico se encontró un paciente con buen estado general, signos vitales estables y discreta sensibilidad a la palpación en fosa ilíaca izquierda. El tacto rectal no evidenció hemorroides, fisuras ni masas palpables. Los estudios de laboratorio no mostraron alteraciones significativas.
Diagnóstico por imágenes y endoscopia
La tomografía computarizada abdominal con contraste oral e intravenoso demostró una invaginación colo-colónica a nivel del colon sigmoide con identificación del punto líder.
La lesión medía aproximadamente 5 × 3,6 × 2,5 cm, con características radiológicas sugestivas de lipoma. Posteriormente, la colonoscopia permitió la visualización directa de una lesión pedunculada blanquecina en el colon sigmoide de unos 3 × 5 cm, confirmando los hallazgos tomográficos.
Manejo quirúrgico y evoluciónTras la confirmación diagnóstica y la preparación adecuada del paciente, se decidió el tratamiento quirúrgico sin intentar reducción preoperatoria de la intususcepción.
Se realizó una sigmoidectomía laparoscópica con anastomosis primaria sin complicaciones intraoperatorias. El período postoperatorio transcurrió sin incidencias y el paciente fue dado de alta al cuarto día.
El estudio histopatológico definitivo reportó un lipoma con ulceración de la mucosa suprayacente, cambios inflamatorios y formación de tejido de granulación. Se examinaron ocho ganglios linfáticos que resultaron reactivos, sin evidencia de displasia ni malignidad.
Consideraciones clínicasDe acuerdo a Mohammed Alessa et al. los lipomas colónicos representan el tercer tumor benigno más frecuente del intestino grueso, aunque su incidencia general es baja.
Si bien la mayoría permanece asintomático, aquellos que superan los 5 cm suelen causar manifestaciones clínicas. La intususcepción intestinal es una complicación poco común en adultos, representando menos del 1% de las obstrucciones intestinales en este grupo etario.
El diagnóstico diferencial con lesiones malignas puede ser complejo, por lo que la tomografía computarizada resulta fundamental para la caracterización de estas lesiones.
En casos donde el lipoma mide más de 2 cm, existe incertidumbre diagnóstica o sospecha de malignidad, está indicada la resección quirúrgica. El abordaje laparoscópico ofrece ventajas en términos de recuperación postoperatoria y resultados estéticos, como se demostró en este caso.