Expertos advierten sobre los síntomas que indican falta de líquidos en el organismo y comparten cinco consejos prácticos para mantener un consumo adecuado de agua.
Por: Laura Guio
Beber suficiente agua cada día es una de las acciones más simples para cuidar la salud, pero suele quedar relegada en medio de las actividades cotidianas. Más allá de calmar la sed, el agua cumple funciones vitales: regula la temperatura corporal, transporta nutrientes, facilita la digestión y mantiene el correcto funcionamiento de los órganos.
Sin embargo, la deshidratación puede instalarse de manera silenciosa. Reconocer sus señales a tiempo y adoptar estrategias para beber más líquido puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida.
Síntomas que alertan sobre deshidratación
El cuerpo envía señales cuando necesita más agua, aunque no siempre resultan evidentes. El médico Michael Zemenides identificó varios indicadores que conviene tener presentes, incluso durante épocas frías del año.
La sequedad en boca, labios o lengua suele ser el primer aviso. Le sigue el color oscuro de la orina, acompañado de un olor más fuerte y menor frecuencia al orinar. Estos cambios reflejan que el organismo está eliminando menos líquido del necesario.
Los mareos, la sensación de aturdimiento o las náuseas pueden vincularse a una baja en la presión arterial provocada por falta de hidratación. En situaciones más graves, esto puede derivar en confusión, inestabilidad al caminar o vómitos.
Los dolores de cabeza persistentes también están relacionados con la reducción de líquido en el sistema circulatorio, lo que afecta el entorno del cerebro. Además, la fatiga y la falta de concentración son advertencias frecuentes de que los niveles de energía han descendido por un consumo insuficiente de agua.
El estreñimiento es otro síntoma relevante. Sin la cantidad adecuada de líquido, el aparato digestivo no cuenta con la lubricación necesaria para funcionar correctamente.
El mito del café y el mateExiste la creencia de que bebidas como el té, el café o el mate contribuyen a la deshidratación por su contenido de cafeína. Sin embargo, según el Servicio Nacional de Salud británico (NHS), beber hasta cuatro o cinco tazas diarias de estas infusiones no representa un problema para la hidratación. De hecho, pueden considerarse parte del consumo diario de líquidos.
Beneficios de mantener el cuerpo hidratadoUn organismo bien hidratado favorece el transporte de oxígeno y nutrientes hacia los tejidos, mejora la circulación y potencia la digestión. Beber suficiente agua ayuda a prevenir infecciones urinarias, combatir el estreñimiento y mantener la piel en buen estado.
Además, según la Fundación Británica del Corazón, la hidratación adecuada puede reducir dolores articulares, mejorar la claridad mental y elevar los niveles de energía durante el día. Estos efectos demuestran que el agua no solo satisface una necesidad básica, sino que también resulta fundamental para el bienestar integral.
Cinco estrategias para incorporar el hábitoLos especialistas de la Fundación Británica del Corazón proponen consejos prácticos para convertir la hidratación en un hábito sostenible:
Establecer recordatorios: Usar alarmas en el teléfono o aplicaciones específicas ayuda a no olvidar beber agua. Asociar el consumo a rutinas diarias, como al despertar o antes de cada comida, facilita su incorporación.
Involucrar a otros: Compartir el objetivo con familiares o compañeros de trabajo genera motivación. Tener una jarra o botella de agua visible en reuniones o en la mesa favorece el consumo regular.
Hacerlo más atractivo: Agregar rodajas de frutas o hierbas al agua mejora su sabor. Elegir una botella reutilizable y visualmente atractiva aumenta las probabilidades de llevarla y utilizarla con frecuencia. Incorporar frutas y verduras con alto contenido de líquido también suma a la hidratación diaria.
Actuar con anticipación: En días calurosos, durante el ejercicio o ante síntomas de malestar, es clave beber antes de sentir sed. Observar el color de la orina —que debería ser pálido y claro— sirve como referencia del estado de hidratación.
Consultar ante señales graves: Si la orina oscura es el único signo, aumentar la ingesta de líquidos suele ser suficiente. Pero ante palpitaciones, dolores de cabeza persistentes, confusión, mareos intensos o no haber orinado en más de ocho horas, es necesario acudir al médico. La deshidratación severa puede comprometer órganos vitales y requerir atención hospitalaria urgente.
Prestar atención a la hidratación es un gesto simple que impacta profundamente en la salud. Con pequeños cambios en la rutina, es posible transformar el consumo de agua en un hábito que sostenga el bienestar a largo plazo.