El Dr. José Pons advierte sobre el trauma comunitario y la pérdida de confianza en las instituciones tras los casos de René Good y Alex Pretti.
Por: Laura Guio
Las recientes muertes de René Good y el enfermero Alex Pretti durante operativos de ICE en Minnesota han generado una crisis de salud pública que trasciende lo político, según advierte el Dr. José Pons, especialista en psicología forense y doctor en Psicología Clínica de la Escuela de Ciencias y Salud de Ponce, en entrevista exclusiva con la Revista Medicina y Salud Pública.
Los incidentes, que han provocado protestas masivas en Minneapolis, Nueva York, Washington y otras ciudades estadounidenses, reflejan según el experto un fenómeno psicosocial de dimensiones alarmantes que solo se observa "en países totalitarios".
Trauma colectivo y pérdida de confianza institucional
El Dr. Pons identifica tres manifestaciones críticas en la respuesta comunitaria: hipervigilancia colectiva, solidaridad defensiva y externalización de la rabia. "La gente verdaderamente no reacciona a leyes, la gente reacciona a cómo se les trata, cuál es la implementación de la ley", explicó el especialista.
Según su análisis, las comunidades están experimentando un trauma sin precedentes. "Cualquier persona que es entrevistada en esa región, en Minneapolis y los pueblos aledaños, te dice lo mismo cuando uno ve las noticias nacionales, te dicen que estoy pendiente, que no puedo salir, que por mi color, que yo siento que me van a caer encima, que salgo con el pasaporte, hay una hipervigilancia colectiva", detalló.
El experto señala que esta respuesta no es irracional: "Están reaccionando al trauma comunitario al cual se les está sometiendo". La pérdida de confianza es total: "Se perdió la confianza en ICE, no hay confianza en el gobierno federal en términos de cómo implementan las leyes migratorias. Esto ha sido una pérdida espectacular porque el pueblo americano siempre ha valorado y ha respetado el estado de derecho".
Cuestionamiento sobre profesionalismo de los agentesEl análisis del Dr. Pons sobre los dos casos mortales es contundente. En el caso de Alex Pretti, quien portaba legalmente un arma de fuego, el psicólogo forense señaló: "Si salió un disparo, posiblemente se le nubló un poco la percepción de la situación. Sin embargo, según el experto "pero diez disparos, eso es un impulso de asesinar".
"Lo que aparenta haber es falta de adiestramiento", afirmó categóricamente el experto, agregando: "Aquí tiene gente que no tienen el adiestramiento, no tienen las pre-competencias para convertirse en una fuerza policial que esté destinada a controlar los disturbios y hacer la labor que se les encomendó".
Sobre el caso de René Good, cuestionó la narrativa oficial: "La goma giraba en dirección opuesta al policía y que ella está huyendo del otro y este otro policía está al frente. Y que el policía, de hecho, esquivó el vehículo". Para el Dr. Pons, esto contradice los principios básicos del trabajo policial profesional: "El norte de una intervención policiaca no es matar, es preservar vida, es controlar, es disminuir".
Retórica oficial agrava la crisisEl especialista expresó seria preocupación por las declaraciones inmediatas de ejecutivos de ICE catalogando como "héroes" a los agentes involucrados y como "terroristas" a las víctimas. "Lo que tenemos es una manifestación de una política pública", señaló.
Esta estrategia comunicacional, según el Dr. Pons, exacerba el daño psicosocial: "Lo que tenemos aquí es precisamente el aumentar el impacto social, la irritabilidad, la polarización, el pensamiento dicotómico. Estas aseveraciones lo que ha hecho es crear un estrés psicosocial crónico".
El experto contrastó esta aproximación con protocolos profesionales establecidos: "Lo primero que se hace es que se acepta que ha habido un problema, uno acepta que ha habido una situación problemática y dolorosa para la comunidad", explicando que esta es la práctica estándar en instituciones educativas y corporaciones ante crisis similares.
Advertencia sobre el futuroLas implicaciones a largo plazo son preocupantes. El Dr. Pons advierte que la situación "lleva esa dirección" hacia mayor violencia, no solo por parte de las autoridades sino potencialmente de las comunidades afectadas. "La rabia se externalizó en protesta física, que es un modo que utilizan los pueblos, las comunidades y los grupos para recuperar el control", explicó.
El especialista no esconde su preocupación personal: "Están amenazando, yo diría que hasta amenazando la tradición democrática de la nación, lo cual a mí me crea mucha ansiedad porque casi toda mi familia vive allá y algunos son de mi color".
Para el Dr. Pons, estos eventos representan "crisis de salud pública" que requieren análisis científico riguroso más allá de la narrativa política. Su mensaje final es claro: "La ciencia es noticia", especialmente cuando se trata de comprender el impacto humano de políticas que afectan la salud mental y el bienestar de comunidades enteras.