A diferencia de los kits caseros, algunos sin autorización de la FDA, las pruebas realizadas en laboratorios cuentan con controles de calidad estrictos, mayor capacidad de detección y una correcta toma de muestra por personal capacitado.
Por: Katherine Ardila
Ante la declaración oficial de una epidemia de influenza en Puerto Rico, un anuncio que llega con más de 42 mil casos y 125 muertes reportadas, surge la duda: ¿reflejan las cifras la magnitud real del brote? Sospechas apuntan a que el número real de infecciones podría ser mayor, ya que muchas personas podrían estar utilizando pruebas caseras o simplemente no acudiendo a centros de salud.
En este contexto crítico, la Lcda. Lina García, presidenta del Colegio de Tecnólogos Médicos de Puerto Rico, habló con la Revista Medicina y Salud Pública para disipar dudas, destacar el papel insustituible de los laboratorios clínicos y ofrecer una guía clara en medio de un creciente debate público sobre la confiabilidad de los distintos métodos de diagnóstico disponibles.
Un aumento esperado y una infraestructura lista para responder al desafíoAl ser consultada sobre si la declaración de epidemia podría generar una afluencia masiva a los centros de diagnóstico, la Lcda. García explicó que, desde la perspectiva de los laboratorios, esta situación no era inesperada.
Los tecnólogos médicos, como pieza fundamental en el sistema de vigilancia, ya habían detectado patrones preocupantes en su trabajo diario, incluso durante un periodo en el que los datos oficiales parecían estancados. Sobre este punto, aseguró:
"El que se haya declarado una epidemia en el día de hoy no nos toma por sorpresa. Ya nosotros estábamos comenzando a ver el flujo de los pacientes. Recuerde que nosotros podemos entrar al portal, pero durante el periodo navideño hubo un tiempo en que los resultados se mantenían los mismos números, así que no se podía validar. Pero por la experiencia que nosotros tenemos y el flujo de pacientes y los resultados que estamos viendo en el laboratorio, nosotros estábamos esperando ya que esta epidemia fuera declarada por el Departamento de Salud definitivamente".
Frente a la posibilidad de un aumento en la demanda, la licenciada transmitió un mensaje de tranquilidad y capacidad operativa. Afirmó que la red de laboratorios en la isla está preparada para afrontar este reto sin problemas de abastecimiento, un factor clave para una respuesta efectiva.
"Estamos preparados para recibir a los pacientes. Además de eso, no hay ningún problema con los suplidos de las pruebas de influenza, las pruebas que utilizamos en el laboratorio. Así que las personas deben estar tranquilas que vamos a estar allí, una vez más, diciendo presente y dándole el servicio de calidad que se merecen los pacientes de Puerto Rico".
La diferencia crucial: por qué una prueba de laboratorio es más confiable que una caseraUno de los temas más delicados abordados fue el debate público sobre la precisión de las pruebas, especialmente ante la proliferación de kits caseros, algunos de los cuales ni siquiera cuentan con la autorización de la FDA.
La Lcda. García explicó: "Yo quisiera establecer aquí una línea muy fina, sobre todo cuando hablamos de falsos negativos como tal. La realidad es que no podemos comparar las pruebas de laboratorio con las pruebas caseras".
Profundizó definiendo los conceptos de sensibilidad y especificidad, que son la base de la fiabilidad de una prueba diagnóstica. "Cuando hablamos de las pruebas de laboratorio, son pruebas que tienen más sensibilidad y son más específicas, tienen una mayor detección. Eso significa que puede detectar niveles más bajos que las que puede detectar las pruebas caseras y más específicas es que van a detectar específicamente el organismo que estamos buscando".
Aunque reconoció que ningún método es infalible y puede existir un "periodo ventana" donde el virus aún no es detectable, enfatizó que la probabilidad de un resultado falso negativo se reduce drásticamente en un entorno de laboratorio gracias a los estrictos y múltiples controles de calidad, tanto internos como externos, que se aplican a cada lote de pruebas.
Además, destacó un elemento operativo crítico que a menudo se pasa por alto: la correcta toma de la muestra. La experta argumentó que la precisión del resultado final depende en gran medida de esta primera etapa, la cual es realizada por un profesional capacitado.
"Si no tomamos la muestra correctamente no vamos a tener un resultado confiable", argumentó.
Recomendaciones claras y un llamado a la responsabilidad ciudadanaAnte la similitud de síntomas entre la influenza, el COVID-19 y otras condiciones respiratorias como el RSV, la presidenta del Colegio hizo un llamado contundente a la población para priorizar las pruebas de laboratorio realizadas por profesionales.
Invitó a los ciudadanos a confiar en la red de especialistas con la que cuenta la isla. "¿Por qué perder el tiempo? Nosotros, en Puerto Rico hay 958 laboratorios, todos tenemos tecnólogos médicos que son especialistas. Además de eso, tenemos laboratorios que abren sábados, que abren domingos, horarios extendidos. Así que la realidad es que si tenemos al profesional, ¿por qué no utilizarlo?".
Aclaró, además, que bajo las disposiciones de la nueva Ley 671, las personas pueden realizarse la prueba de influenza en un laboratorio autorizado sin necesidad de una orden médica previa, asumiendo ellos el costo, el cual estimó que podría variar entre 40 y 50 dólares, una inversión que garantiza un diagnóstico más confiable.
Para finalizar, la Lcda. Lina García instó a la responsabilidad individual como parte indispensable para frenar la cadena de contagios y proteger a la comunidad, especialmente a los más vulnerables.
"Si estamos enfermos, quédese en su casa y utilice la medida de seguridad, lávese bien sus manos con jabón, alcohol, para evitar el contagio", puntualizó
La precisión del diagnóstico, la transparencia de los datos y la conducta solidaria de cada ciudadano son los aliados indispensables para la recuperación colectiva y el control efectivo del brote.