Un estudio pionero revela que el 37% de pacientes con enfermedad renal crónica tiene dificultades para adherirse al tratamiento debido a determinantes sociales de la salud, especialmente factores económicos.
Por: Laura Guio
Bajo el lema "Determinantes sociales de la salud y la adherencia a los medicamentos en adultos con enfermedad renal crónica en etapa de prediálisis", la Dra. Maribelys Rivera Fuentes, RN, MSN, PhD, presentó este miércoles 28 de enero los resultados de su investigación doctoral ante el Centro Comprensivo de Cáncer, el grupo AHEAD (Advancing Health Equity through Social Determinants Interest Group) y el programa de Maestría en Salud Pública (MSP) de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas.
La investigación, primera en su tipo realizada en Puerto Rico desde el contexto de enfermería, documenta cómo factores socioeconómicos —no solo las condiciones clínicas— impactan directamente la capacidad de pacientes renales para seguir sus tratamientos, revelando una realidad preocupante: casi cuatro de cada diez pacientes no pueden adherirse adecuadamente a sus medicamentos debido a barreras económicas y de acceso.
El estudio, realizado con 144 pacientes adultos en clínicas de nefrología ambulatoria del área metropolitana, encontró que el 36.81% de los participantes presenta baja adherencia a sus medicamentos, colocándolos en mayor riesgo de progresión hacia fallo renal y la necesidad de diálisis.
El peso de la pobreza en la adherencia al tratamiento
Los hallazgos más significativos del estudio revelan que tres factores socioeconómicos predicen la no adherencia a medicamentos: el bajo nivel económico, el empleo a tiempo completo y la dificultad para costear los deducibles de medicamentos.
"Las personas bajo el nivel de pobreza o ingreso anual menor de 15,000 tuvieron hasta 2.90 veces mayor posibilidad de ser menos adherente a los medicamentos", explicó Rivera Fuentes, catedrática auxiliar de la Escuela de Enfermería, durante su presentación transmitida por Microsoft Teams.
Aproximadamente el 40% de los participantes se encontraba bajo el nivel de pobreza, con un ingreso anual menor de $15,000, y un porcentaje similar recibía asistencia del programa de ayuda nutricional.
Costos de salud: Una barrera críticaUno de los datos más alarmantes del estudio es que el 37% de los participantes indicó haber presentado dificultad en la cobertura de los medicamentos en los últimos 12 meses, mientras que el 31% reportó problemas para pagar los deducibles.
"Las personas que reportaron dificultad para pagar el deducible de sus medicamentos, independientemente de la cobertura de su plan, presentaron hasta 3.18 veces mayor posibilidad de reportar una baja adherencia a los medicamentos", señaló la investigadora.
El paradójico efecto del empleoSorprendentemente, el estudio encontró que las personas que trabajaban a tiempo completo presentaron "hasta 4.87 veces mayor posibilidad de no adherirse a los medicamentos".
Rivera Fuentes explicó que "existe una inconsistencia en la literatura, lo que marca también una oportunidad para futuras investigaciones que exploren esta área del factor laboral", sugiriendo que las condiciones laborales podrían limitar el acceso a citas médicas y servicios de salud.
Una epidemia silenciosa en crecimientoLa enfermedad renal crónica representa un problema de salud pública global en expansión. Según datos presentados por la investigadora, la prevalencia mundial aumentó de 9.1% en 2017 a 14.2% en 2023, con 788 millones de casos registrados.
"Claramente esto refleja un incremento significativo en la carga global de la enfermedad renal crónica en tan solo 6 años", advirtió Rivera Fuentes.
En Puerto Rico, aunque no existe un registro oficial específico, se estima que aproximadamente medio millón de personas podrían padecer la enfermedad, considerando los altos índices de diabetes, hipertensión y obesidad en la isla.
Implicaciones para la práctica clínicaLa investigadora enfatizó la importancia de que los profesionales de la salud integren la evaluación de determinantes sociales en su práctica.
"Nosotros estamos en la mejor posición para poder indagar, para poder hacerles preguntas a nuestros pacientes sobre diferentes áreas, en el nivel educativo, en el nivel económico, las dificultades que está presentando", manifestó.
Durante la presentación, Rivera Fuentes también destacó la necesidad de educar mejor a los pacientes: "Si nosotros educamos de forma correcta a nuestros pacientes, podemos llevarlos a que ellos puedan entender, poder ellos mismos también empoderarse de su enfermedad, motivarse y tomar sus medicamentos de acuerdo a esas recomendaciones de los médicos".
Recomendaciones para políticas públicasEl estudio sugiere varias intervenciones a nivel de política pública, incluyendo:
Incorporar la evaluación de determinantes sociales en protocolos clínicos
Fortalecer políticas institucionales para acceso equitativo a medicamentos
Establecer un registro de pacientes renales a través de sistemas de vigilancia
Constituir equipos multidisciplinarios de cuidado
Asignar fondos anuales para campañas de prevención
"Estos hallazgos reafirman la necesidad de integrar estrategias clínicas y de política pública que aborden los determinantes sociales de la salud, entre estas barreras económicas y estructurales que enfrentan las personas con la enfermedad renal crónica", concluyó Rivera Fuentes.
El estudio representa un primer paso crucial para comprender y atender las disparidades de salud en pacientes renales en Puerto Rico, un esfuerzo que podría salvar vidas al prevenir la progresión hacia etapas terminales de la enfermedad que requieren diálisis o trasplante.