El Dr. José García Mateo, quien hasta este fin de semana fungió como presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED), culmina su gestión con un mensaje claro: la medicina no solo se ejerce, también se enseña y se lidera.
Por: María Camila Sánchez
Desde temprana edad, el Dr. José García Mateo sintió un genuino interés por la salud y el bienestar de las personas, especialmente aquellas que viven con condiciones crónicas.
"Desde jovencito, siempre fue una preocupación para mí la salud de las personas, mayormente en condiciones crónicas", recuerda. Esa inclinación lo llevó a estudiar medicina con una motivación específica: acompañar a pacientes cuyo tratamiento requiere constancia y educación a largo plazo.
"Me interesan las condiciones que no se curan, que hay que darles seguimiento a través del tiempo y por eso decidí estudiar medicina con miras a especializarme, en algún momento, en condiciones crónicas donde yo tenía que darle un seguimiento y una mejor calidad de vida a pacientes que pensaban que tenían una condición que no se cura", explica.
Esa vocación por la continuidad del cuidado y por el vínculo médico-paciente, lo condujo a especializarse en endocrinología, campo que abarca trastornos como la diabetes, las enfermedades tiroideas, genéticas, reproductivas y otros desequilibrios hormonales.
"La endocrinología envuelve el conocer la condición y, además, saber y educar al paciente de que esto es una condición crónica que no se va a curar y que necesita un tratamiento de vida", precisa.
Liderazgo en tiempos de crisisEl primer mandato del Dr. García Mateo al frente de la SPED (2020–2021) representó un auténtico desafío. A su recién asumida responsabilidad se sumaron los terremotos del sur de Puerto Rico y, poco después, la pandemia de COVID-19.
"Ese primer término de 2020 y 2021 fue un reto, porque era mi primer cargo como presidente, tenía ese problema, que era la pandemia", relata.
Durante ese periodo, tuvo que hacer frente no solo a los retos logísticos, sino también a la necesidad de mantener la misión educativa y científica de la sociedad.
"Tuve que reinventarme de unas convenciones que nosotros hacíamos con speakers, con conferenciantes, que venían de Estados Unidos, y no podíamos hacer eso. Así que tuve la oportunidad, entonces, de hacer convenciones virtuales, hacer educaciones a mis pacientes virtuales, poder educar a los médicos en entrenamiento de cómo hacer medicina remota", detalla.
Su liderazgo, basado en la adaptabilidad y la innovación, permitió que SPED mantuviera su propósito de educar a profesionales y pacientes aún en medio de la crisis sanitaria.
"Siempre me ha interesado, no tan solo tratar pacientes y ayudarlos, sino también educar a la comunidad, no solo de pacientes, sino educar a los colegas, a los médicos, tanto primarios como especialistas", expresa.
La educación médica continua se convirtió, así, en una de las banderas principales de su gestión.
Una segunda etapa de crecimiento
Tras la pandemia, la Sociedad lo convocó nuevamente a ocupar la presidencia, etapa que describe como una experiencia de consolidación y expansión.
"Tuve más oportunidad de ir mano a mano, presencial en todos sitios, hicimos convenciones grandes con oradores de Estados Unidos, tuve posiciones de liderazgo representando a la sociedad en Estados Unidos, con diferentes sociedades internacionales", explicó con orgullo.
Esa labor también implicó renovar estructuras internas e impulsar la integración de generaciones más jóvenes. "Ponerle mi estilo, tener una junta de directores con gente más joven... pude hacer unos cambios grandes que fueron bien aceptados por la Sociedad."
Hoy, al entregar la presidencia, el Dr. García Mateo asegura vivir una etapa de satisfacción plena. "Termino mi término como presidente con mucha satisfacción de lo que pude hacer y lo que pude lograr, y no me arrepiento. Fue una experiencia excelente", afirma, convencido de haber dejado un sello educativo y colaborativo en la organización.
Un legado de educación y liderazgo
Más allá de la gestión administrativa, el doctor insiste en que su mayor motivación sigue siendo el aprendizaje constante y el desarrollo profesional colectivo.
"El legado que quiero dejar aquí es que no solamente es practicar medicina y ayudar a los pacientes, obviamente eso es algo principal, pero no lo es todo. También tienes que dejar una huella en cómo optimizar tu conocimiento", enfatiza.
Dirigiéndose a las nuevas generaciones de médicos, hace un llamado directo a combinar la excelencia clínica con el compromiso académico.
"Siempre, yo estimulo a las demás generaciones y a mis colegas de que estudiar y aprender no se acaba cuando tú tienes una profesión de cuidado de salud. Tienes que mantener ese estándar educativo para poder educar a otros y para poder mantenerte al día y dar un mejor servicio como especialista y como proveedor de salud."
Finalmente, resume su visión en una frase que refleja su filosofía profesional: "No solamente es estudiar de la profesión, sino también obtener unas posiciones de liderazgo para tu poder aprender otros aspectos, y para poder optimizar la salud en Puerto Rico y en otras partes del mundo."
Así, el Dr. José García Mateo despide su mandato con un mensaje que trasciende lo institucional: la medicina, dice, no solo se trata de curar, sino de formar, inspirar y liderar.