¿Cómo la incidencia de cáncer en el mundo está influenciada por factores de riesgo que podemos modificar?

El cáncer continúa siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad a nivel global. El cáncer no constituye una única enfermedad, sino que engloba un amplio conjunto de patologías con características biológicas diversas y factores de riesgo que varían según el tipo de malignidad.

Dra. Ana Patricia Ortiz

    ¿Cómo la incidencia de cáncer en el mundo está influenciada por factores de riesgo que podemos modificar?

    Existen factores de riesgo no modificables asociados al desarrollo de cáncer, como la edad, el sexo asignado al

    nacer y la predisposición genética, los cuales forman parte de nuestra biología y no pueden cambiarse. Sin

    embargo, una proporción significativa del riesgo de desarrollar cáncer está relacionada con factores

    modificables, vinculados a los estilos de vida, los comportamientos y el entorno en el que vivimos. Entre ellos

    se incluyen la alimentación, la actividad física, el consumo de tabaco y alcohol, la exposición a la radiación

    ultravioleta y determinadas exposiciones ambientales, entre otros.

    Un estudio publicado recientemente en la revista científica Nature Medicine, liderado por la investigadora

    Hanna Fink y colegas, estimó la incidencia mundial de cáncer atribuible a 30 factores de riesgo modificables,

    utilizando datos provenientes de 185 países, incluido Puerto Rico. Este tipo de estudio es fundamental para

    evaluar qué proporción de los casos de cáncer podría prevenirse, dado que muchos de ellos están vinculados a

    comportamientos y exposiciones que pueden modificarse.

    Entre los factores de riesgo modificables evaluados en esta investigación se encuentran el consumo de tabaco y

    de alcohol, tener un índice de masa corporal elevado (indicador de obesidad), la inactividad física, la

    contaminación del aire, las exposiciones ocupacionales, la exposición a radiación ultravioleta y las infecciones.

    En relación con estas últimas, el estudio evaluó nueve infecciones clasificadas como oncogénicas, entre ellas la

    infección por tipos de virus del papiloma humano de alto riesgo, asociada al desarrollo de seis tipos de cáncer,

    incluidos el cáncer cervical y el de orofaringe; las hepatitis virales B y C, factores de riesgo para el cáncer de

    hígado; así como la infección por la bacteria Helicobacter pylori, asociada al desarrollo de cáncer gástrico.

    Entre los principales hallazgos, el estudio estimó que, de los 18.7 millones de casos nuevos de cáncer

    diagnosticados en el mundo en el 2022 (excluyendo el cáncer de piel no melanoma), el 37.8% (equivalente a 7.1

    millones de casos), se atribuyeron a factores de riesgo modificables. Esto significa que casi 4 de cada 10 casos

    nuevos de cáncer diagnosticados ese año mundialmente pudieron haber sido prevenidos si se hubiesen

    eliminado esos factores de riesgo. En este estudio también se observaron diferencias marcadas por sexo, con

    una mayor proporción de cánceres atribuibles a factores de riesgo modificables en los hombres en comparación

    con las mujeres. De los 9.2 millones de casos nuevos de cáncer diagnosticados mundialmente en mujeres en el

    2022, el 29.7% se atribuyeron a factores de riesgo modificables. En contraste, entre los 9.6 millones de casos

    nuevos de cáncer diagnosticados en hombres en ese mismo año, el 45,4% se atribuyeron a estos factores de

    riesgo.

    Entre los factores de riesgo modificables evaluados, el fumar productos de tabaco (cigarrillos, cigarros, pipas,

    entre otros) fue el principal responsable de los casos de cáncer, contribuyendo al 15.1% de todos los casos

    nuevos diagnosticados en 2022. Las infecciones constituyeron el segundo factor de riesgo modificable más

    relevante, responsable del 10,2% de los casos nuevos de cáncer a nivel global, seguidas por el consumo de

    alcohol, que contribuyó al 3,2% de los casos. Al analizar los resultados por sexo, se observó que, en las

    mujeres, el 11.5% de los casos nuevos de cáncer se atribuyeron a infecciones, seguido por fumar productos de

    tabaco (6.3%) y la obesidad (3.4%). En los hombres, el principal factor de riesgo modificable fue fumar

    productos de tabaco, responsable del 23.1% de los casos nuevos de cáncer, seguido por las infecciones (9.1%) y

    el consumo de alcohol (4.6%). Cuando los datos se analizaron por región, se observó que los principales

    contribuyentes a la carga de cáncer en América Latina y el Caribe fueron las infecciones y el tabaquismo,

    responsables del 9.6% y 9.1% de los casos nuevos de cáncer, respectivamente.

    Los hallazgos de este importante estudio resaltan la relevancia de implementar y fortalecer estrategias de

    control del cáncer tanto a nivel local como internacional. Entre estas iniciativas se encuentra el Plan para el

    Control Comprensivo de Cáncer de Puerto Rico, financiado por los Centros para el Control y la Prevención de

    Enfermedades de los Estados Unidos y liderado por el Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de

    Puerto Rico. Este plan establece metas y objetivos dirigidos a reducir la carga del cáncer en Puerto Rico,

    incluyendo actividades orientadas a reducir la prevalencia de factores de riesgo modificables en la población.

    Asimismo, otras estrategias relevantes incluyen el Código Latinoamericano y del Caribe Contra el Cáncer,

    desarrollado por expertos en colaboración con la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer

    (IARC, por sus siglas en inglés). Este código ofrece 17 recomendaciones basadas en evidencia científica y

    enfocadas en las necesidades regionales, con el objetivo de reducir la carga de cáncer en América Latina y el

    Caribe. Entre estas recomendaciones se destacan cambios sencillos en los estilos de vida, como no fumar ni

    exponerse al humo de segunda mano, evitar el consumo de alcohol, mantener un peso corporal adecuado y una

    dieta saludable, vacunarse contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano, protegerse de la exposición

    excesiva al sol, evitar la exposición a contaminantes ambientales y a sustancias carcinógenas en el ámbito

    laboral, así como realizarse las pruebas de cernimiento disponibles para diferentes tipos de cáncer, como el

    cáncer de cérvix, seno y colorrectal. Estas acciones pueden tener un impacto significativo en la reducción de la

    incidencia de cáncer tanto en la región como a nivel global.


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