El tabaco cede terreno, pero el virus del papiloma humano gana espacio; especialistas advierten escasez crítica de cirujanos en la isla
Por: Laura Guio
En el marco de la 75.ª Convención Anual del Colegio Americano de Cirujanos, capítulo de Puerto Rico, el doctor Yamil Castillo, director del programa académico del colegio y especialista en cirugía de cabeza y cuello, ofreció un panorama detallado sobre el estado actual de estos cánceres en la isla: sus causas, sus pacientes y los retos del sistema de salud para enfrentarlos.
El cigarrillo, un enemigo que retrocede lentamente
Históricamente, el tabaco ha sido el principal factor de riesgo para desarrollar cánceres en la escuela vocal, la boca y la lengua, especialmente cuando se combina con el consumo elevado de alcohol. Sin embargo, cambios en los hábitos de la población y políticas públicas han comenzado a dar resultados.
El doctor Castillo recordó que en marzo se cumplen 20 años de la ley que prohibió fumar en lugares públicos en Puerto Rico, una medida que calificó como "monumental" en términos de salud pública. Según señaló, estudios recientes estiman que esa legislación ha reducido al menos un 5% la incidencia de estos cánceres.
"Hace 50 años los cigarrillos se anunciaban en las revistas científicas de nosotros", recordó el especialista. "Hoy es difícil fumar especialmente si estás en público. Esas cosas han ayudado a que ya no estemos viendo tanto esos cánceres que son mutilantes para los pacientes".
No obstante, el médico fue claro: "Todavía siguen siendo comunes. Todavía tenemos una población de nuestro país y a nivel mundial que siguen fumando bastante".
El VPH, una amenaza creciente y más jovenMientras los cánceres asociados al tabaco tienden a manifestarse en pacientes de 60 y 70 años, los vinculados al virus del papiloma humano (VPH) están apareciendo en personas cada vez más jóvenes, de entre 40 y 50 años, e incluso en algunos casos a los 30.
"Esos cánceres que están relacionados al virus del papiloma humano son de los cánceres que siguen más o menos ocurriendo a la misma frecuencia que antes o, en algunos lugares incluyendo Puerto Rico, hemos visto que en los últimos 20 años esa incidencia ha ido aumentando", explicó Castillo.
Lo que preocupa a los especialistas no es solo la edad cada vez menor de los pacientes, sino el comportamiento de la enfermedad. "En algunos pacientes lo estamos viendo con comportamientos más agresivos todavía", advirtió el cirujano, reconociendo que aún no se comprenden del todo las razones detrás de este fenómeno. La dieta y la predisposición genética figuran entre las teorías en investigación.
El cáncer de tiroides: Frecuente pero con mejor pronósticoDentro del espectro de los cánceres de cuello, el de tiroides ocupa un lugar destacado por su alta prevalencia. No obstante, el doctor Castillo ofreció un mensaje relativamente tranquilizador al respecto.
"La mayoría de los pacientes que tienen cáncer en la tiroides son cánceres que se pueden manejar, que se puede ofrecer una cura y que agraciadamente la mayoría de los pacientes no necesariamente están a riesgo de que su expectativa de vida se vea afectada", afirmó.
Pocos cirujanos para muchos pacientesUno de los puntos más críticos que surgió en la conversación fue la escasez de especialistas en cirugía de cabeza y cuello en Puerto Rico. De los aproximadamente 150 afiliados al Colegio Americano de Cirujanos en la isla, el número de cirujanos dedicados a esta subespecialidad es reducido, y varios de ellos se encuentran en edad de retiro.
A esto se suma el problema de la emigración profesional. "Algunos de los doctores que se entrenan en Puerto Rico, que pueden terminar entrando en esta rama de la medicina y la cirugía, pues por distintas razones terminan yéndose a otros lugares, a Estados Unidos", lamentó Castillo. "Seguimos teniendo un problema de la cantidad de doctores que existen para manejar todos estos pacientes que son muchos".
Inteligencia artificial: herramienta, no sustitutoConsultado sobre el futuro de su especialidad frente al avance de la inteligencia artificial, el doctor Castillo adoptó una postura pragmática y, a la vez, humanista. A su juicio, la tecnología podrá asumir ciertas tareas de forma más eficiente, pero hay dimensiones del cuidado médico que permanecerán irreemplazables.
"Lo que está pasando ese paciente con ese diagnóstico de una malignidad, lo que pasa a su familia y cómo esas cosas afectan la toma de decisiones en términos de su tratamiento... la inteligencia artificial va a ser difícil que eso lo pueda reemplazar", sostuvo.
Para el especialista, el camino es la integración: "Es la implementación para hacernos mejores y poder tratar mejor a nuestros pacientes".