Médicos familiares advierten que no existe un patrón único de alimentación y que los cambios nutricionales deben hacerse bajo supervisión profesional.
Por: Laura Guio
El reciente cambio en la pirámide alimentaria, que ahora prioriza el consumo de proteínas sobre los carbohidratos, ha generado dudas entre la población sobre cómo ajustar su dieta.
Especialistas del programa "Telesalud: La clínica en casa" aclararon que esta modificación no es una invitación a consumir carne sin restricciones, sino que requiere un enfoque personalizado y equilibrado.
No hay alimentos buenos o malos por sí mismos
El Dr. Julián Carreño, médico de familia y conductor del programa transmitido por Facebook, enfatizó que la clave está en la moderación y en cómo se preparan los alimentos.
"No, no, yo no creo que ninguna comida sea mala en sí, ni tampoco buena sí. La proporción en lo que la comemos, cómo la comemos y cuáles son los requerimientos individualizados, es lo que va a determinar en qué punto y a qué persona le conviene ese tipo de alimentación", explicó.
El especialista advirtió sobre los riesgos de malinterpretar las nuevas recomendaciones: "A pesar de que han invertido la pirámide, eso no es una excusa para comenzar a comer carne con una preparación inadecuada. Cuando hablo de preparación inadecuada, hablo de carne frita".
La importancia de la supervisión médicaLa Dra. Lenisse Candelario, también especialista en medicina familiar, subrayó que cada paciente tiene necesidades nutricionales específicas según su condición de salud.
"Yo no puedo, por ejemplo, a un paciente que tiene una insuficiencia renal recomendarle que aumente el consumo de carne porque esa carne va a implicar un aumento de la proteína circulando en su sangre y entonces eso me va a empobrecer aún más la función del riñón", señaló.
Por esta razón, la doctora recomendó: "Si usted decide hacer cambios nutricionales importantes y relevantes, lo ideal es que lo haga en compañía de su médico de cabecera, sea directamente el de cabecera o directamente con los departamentos de nutrición correspondientes".
Evitar alarmismos innecesariosEl Dr. Carreño compartió el caso de un paciente que había reducido su ingesta calórica de 3,500 a 1,800 calorías diarias y se preocupó por la pérdida de peso resultante. "Él estaba preocupado porque creía que tenía cáncer o algo así", relató el médico, ilustrando cómo la falta de orientación profesional puede generar ansiedad innecesaria.
El respaldo científico de la dieta mediterráneaAmbos especialistas coincidieron en que la dieta mediterránea sigue siendo un modelo a seguir por su enfoque equilibrado. La Dra. Candelario destacó que "las evidencias que han aportado las dietas mediterránea, por ejemplo, que es una dieta bastante equilibrada, nos dice, nos avisa de que el equilibrio y el balance son la base del éxito en cuanto a la alimentación".
La doctora también aclaró una distinción importante: "La pirámide no viene fruto de guías médicas, sino que viene fruto de recomendaciones. Son muy diferentes. Ahora las guías dietas ya vienen por guías. La dieta mediterránea, etcétera, etcétera, etcétera. Esas sí vienen ya con una guía científica".
El programa "Telesalud: La clínica en casa", una iniciativa de la revista Medicina y Salud Pública, continúa su labor de democratizar el acceso a información médica especializada para la comunidad latina en América Latina y Estados Unidos.