Los estudios de imagen revelaron una masa anexial heterogénea de 35 × 30 mm en el lado izquierdo de la pelvis.
Por: Laura Guio
Paciente femenina de 14 años consulta por dolor pélvico crónico recurrente desde la menarquia, que se intensifica durante los períodos menstruales.
El dolor seguía un patrón cíclico, empeorando significativamente durante cada período menstrual, aunque el flujo era regular y de cantidad normal. No tenía historia de actividad sexual y su desarrollo puberal era apropiado para su edad.
El examen físico reveló una joven bien desarrollada con signos vitales normales, altura de 160 cm (percentil 47) y peso de 48 kg (percentil 43). El desarrollo sexual secundario correspondía a la etapa 4 de Tanner. La evaluación de los genitales externos fue normal, descartándose himen imperforado, y no se palparon masas abdominales definidas durante la exploración.
Evaluación diagnóstica
La ecografía inicial mostró un útero de tamaño y ecogenicidad normales con grosor endometrial adecuado. Sin embargo, se identificó una masa anexial heterogénea predominantemente hiperecoica de 35 × 30 mm en el lado izquierdo, en contacto cercano con el ovario ipsilateral. El estudio Doppler evidenció vascularización interna. Adicionalmente, se observó un pequeño quiste ovárico simple en el lado derecho.
Para mejor caracterización de la lesión, se realizó resonancia magnética pélvica que demostró una masa heterogénea bien definida con alta intensidad de señal en secuencias T2 e intensidad baja a intermedia en T1, con realce significativo tras la administración de gadolinio.
La masa se localizaba en el lado izquierdo de la cavidad pélvica, próxima al ovario izquierdo y al útero, pero sin conexión aparente con estas estructuras. No se identificó linfadenopatía pélvica ni ascitis.
Hallazgos quirúrgicos y anatomopatológicosDurante la laparotomía se identificó una masa carnosa bien delimitada ubicada justo debajo del ligamento redondo izquierdo, separada del ovario sin adherencias a estructuras circundantes.
El útero presentaba dos trompas de Falopio normalmente desarrolladas, dos cuernos normales y ausencia de anomalías del contorno fundal. Ambos ovarios eran normales, confirmándose solo el quiste ovárico simple derecho previamente visualizado.
La masa recibía irrigación arterial de vasos colaterales provenientes de la arteria uterina izquierda, los cuales fueron ligados para lograr hemostasia. Durante la enucleación completa de la lesión, drenó un líquido de aspecto achocolatado característico. La sección congelada transoperatoria mostró músculo miometrial normal con endometrio reactivo.
El estudio macroscópico reveló una masa cavitada con pared muscular gruesa. El examen histopatológico confirmó la presencia de miometrio irregular revestido por endometrio funcional, estableciendo el diagnóstico definitivo de masa uterina accesoria y cavitada. La revisión retrospectiva de la resonancia magnética evidenció que la masa presentaba intensidad de señal similar al útero en todas las secuencias, con endometrio central hiperintenso e interfase endometrio-miometrial normal.
Evolución postoperatoriaLa paciente tuvo una recuperación sin complicaciones y fue dada de alta al día siguiente de la intervención quirúrgica. Durante el seguimiento a un año, permaneció completamente asintomática con resolución total del dolor pélvico cíclico que la había afectado desde la menarquia.
DiscusiónSegún Pooya Iranpour et al., La masa uterina accesoria y cavitada representa una rara anomalía mülleriana caracterizada por tejido endometrial funcional rodeado de músculo liso de tipo miometrial, que responde a estímulos hormonales de forma similar al útero normal. A diferencia de otras malformaciones müllerianas, la ACUM se asocia con anatomía uterina, tubárica y ovárica completamente normal, lo que la distingue como entidad clínica separada.
Esta condición afecta principalmente a mujeres jóvenes que presentan dismenorrea severa y dolor pélvico cíclico recurrente desde edades tempranas. El dolor se origina por la presencia de endometrio funcional dentro de la masa que responde a los cambios hormonales del ciclo menstrual, pero al estar aislada y sin comunicación con el útero, el contenido menstrual se acumula produciendo distensión y dolor intenso.
El diagnóstico preoperatorio de ACUM resulta desafiante, siendo frecuentemente confundida con endometriomas, miomas pedunculados, masas paraováricas o cuernos uterinos rudimentarios. La resonancia magnética pélvica constituye la herramienta diagnóstica más valiosa, permitiendo identificar características específicas como intensidad de señal similar al útero, endometrio central hiperintenso e interfase endometrio-miometrial bien definida.
El tratamiento definitivo consiste en la resección quirúrgica completa de la masa, con excelentes resultados en cuanto a resolución sintomática. Este caso enfatiza la importancia de considerar la ACUM en el diagnóstico diferencial de adolescentes con dismenorrea severa de inicio temprano y hallazgos imagenológicos sugestivos, especialmente cuando el útero y anexos presentan morfología normal.