Letrozol e irinotecán, utilizados en oncología, restauraron la memoria en modelos animales y podrían acelerar el desarrollo de nuevas terapias.
Por: Laura Guio
Un innovador estudio computacional publicado en la revista Cell ha identificado dos medicamentos oncológicos que podrían revolucionar el tratamiento del alzhéimer.
Los fármacos letrozol e irinotecán, tradicionalmente empleados contra el cáncer de mama y de colon respectivamente, lograron revertir alteraciones moleculares características de la enfermedad neurodegenerativa y restaurar capacidades cognitivas en ratones.
Un enfoque computacional que cruza datos genéticos con registros médicos
El equipo dirigido por la Dra. Marina Sirota de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y el Dr. Yadong Huang de los Institutos Gladstone desarrolló una estrategia computacional sin precedentes. Compararon las firmas de expresión génica de células cerebrales afectadas por alzhéimer con los efectos de más de 1,300 fármacos aprobados por la FDA.
El análisis, que incluyó datos de expresión génica a nivel de célula única obtenidos de cerebros de donantes con y sin alzhéimer, identificó 86 fármacos capaces de revertir las alteraciones en al menos un tipo celular. De estos, apenas 10 estaban ya aprobados para uso clínico en humanos.
Para validar estos hallazgos, los investigadores analizaron registros médicos electrónicos de 1,4 millones de personas mayores de 65 años, observando que varios de estos fármacos se asociaban con un menor riesgo de desarrollar alzhéimer en pacientes que los recibían por otras indicaciones médicas.
Resultados prometedores en modelos animalesLos científicos seleccionaron letrozol (que actúa principalmente en neuronas) e irinotecán (con efectos beneficiosos en células gliales) para pruebas experimentales en un modelo murino agresivo de alzhéimer, caracterizado por múltiples mutaciones relacionadas con la enfermedad.
Los resultados fueron alentadores:
La combinación de ambos fármacos revirtió las firmas de expresión génica alteradas por la enfermedad
Se redujo significativamente la formación de agregados tóxicos de proteínas como beta-amiloide y tau hiperfosforilada
Disminuyó la degeneración cerebral
Más importante aún, se restauró la memoria en los animales tratados
"Es emocionante ver cómo datos computacionales independientes, como los de expresión génica y registros clínicos, nos llevan a los mismos mecanismos y fármacos, y luego validarlos en un modelo genético. Esto sugiere que estamos en el camino correcto", destacó la Dra. Sirota.
Una nueva estrategia terapéutica y sus implicacionesA diferencia de los enfoques tradicionales centrados en un solo objetivo, esta estrategia aprovecha que los fármacos oncológicos pueden atacar múltiples problemas del alzhéimer simultáneamente: inflamación, disfunción celular y acumulación de proteínas tóxicas.
La ventaja del reposicionamiento de fármacos ya aprobados es que podría acelerar significativamente el desarrollo de nuevas terapias, evitando años de pruebas preclínicas.
Sin embargo, antes de llegar a los pacientes, se requieren ensayos clínicos para evaluar la seguridad de estos medicamentos citotóxicos en adultos mayores y determinar las dosis apropiadas.