Infecciones por clamidia: Más allá de una Enfermedad de Transmisión Sexual

Esta bacteria que afecta tanto a hombres como mujeres, puede ser asintomática.

Por: Luisa Ochoa


Las bacterias clamidia causan diferentes enfermedades en los seres humanos, algunas son las enfermedades de trasmisión sexual, infecciones en los ojos y las vías respiratorias. Existen tres especies de Chlamydia que causan enfermedades en humanos: Chlamydia trachomatis, Chlamydia pneumoniae y Chlamydia psittaci.

La C. trachomatis puede generar infecciones en muchos órganos del cuerpo, como la uretra, el cuello uterino y el recto; su trasmisión es principalmente por vía sexual entre adultos y también puede transmitirse de mujeres embarazadas a sus bebés. La infección por C. trachomatis es la infección de transmisión sexual (ITS) bacteriana más frecuente en los EE.UU. 

Cuando se transmite por contacto sexual, C. trachomatis puede causar:

En hombres: uretritis y, con menos frecuencia, epididimitis

En mujeres: cervicitis, uretritis y enfermedad inflamatoria pélvica

En ambos: infección del recto (proctitis, que es muy poco frecuente en mujeres), linfogranuloma venéreo y artritis reactiva.

Para prevenir las infecciones en los recién nacidos, a las mujeres embarazadas se les realiza un examen prenatal universal y el tratamiento correspondiente. En Estados Unidos, estas medidas han reducido en gran medida la incidencia de conjuntivitis y neumonía en recién nacidos.

Ciertas cepas de C. trachomatis causan una infección ocular llamada tracoma. El tracoma es una infección prolongada de la conjuntiva (la fina membrana que recubre la superficie del ojo y el interior de los párpados) y constituye la principal causa evitable de ceguera en el mundo, especialmente en el África subsahariana. Las personas se infectan cuando entran en contacto con la secreción de los ojos o la nariz de una persona infectada, por ejemplo, por contacto con manos, ropa o toallas contaminadas. Además, los insectos pueden propagar la enfermedad.

La C. pneumoniae puede provocar Infección pulmonar, además, se contagia entre seres humanos cuando las personas infectadas tosen o estornudan mientras están en contacto cercano con otras personas que luego inhalan gotitas que contienen la bacteria.

Muchos casos de neumonía que evolucionan fuera de los hospitales pueden estar causados por C. pneumoniae. La infección supone un riesgo especial para las personas que se encuentran en hogares de ancianos, escuelas, campamentos militares, cárceles y otras poblaciones cerradas. Esta especie de bacteria puede ser también un desencadenante de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias.

Por otro lado, la C. psittaci causa psitacosis, un tipo poco común de neumonía, está presente en aves como loros y cacatúas, y aves de corral, como pavos o patos. Las personas se infectan por inhalación del polvo procedente de los desechos de las aves infectadas. Se han producido brotes entre trabajadores que manipulan pavos y patos en plantas de procesamiento de aves de corral.

Principales síntomas de infecciones por clamidia

Los síntomas de una infección por clamidia varían en función de la especie que causa la infección.

La mayoría de las personas que sufren una infección de transmisión sexual por Chlamydia trachomatis, especialmente las mujeres, no presentan síntomas. Cuando hay presencia de síntomas, estos varían en función del sexo y de la localización de la infección:

Las mujeres pueden presentar un flujo vaginal anormal o una sensación de ardor al orinar, mientras que los hombres también pueden notar una sensación de ardor al orinar. Además, puede haber una secreción a través del pene y dolor o hinchazón en uno o ambos testículos.

En el caso de las personas con infecciones respiratorias causadas por C. pneumoniae, se puede presentar ronquera y dolor de garganta antes de desarrollar tos y en personas infectadas por C. psittaci se puede presentar fiebre, cefalea intensa y tos.

En las mujeres, una infección de transmisión sexual por clamidia no diagnosticada puede causar enfermedad inflamatoria pélvica, que puede provocar daños graves y permanentes en el sistema reproductor femenino. Este daño puede provocar infertilidad o un embarazo ectópico potencialmente mortal.

Diagnóstico de infecciones por clamidia

La C. trachomatis se identifica mejor mediante pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (PAAN) realizadas en orina y en hisopos vaginales. Las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (PAAN) buscan el material genético distintivo de un microorganismo, su ADN o ARN (que son ácidos nucleicos). Las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (PAAN) utilizan un proceso que aumenta la cantidad de ADN o ARN de la bacteria para que pueda identificarse más fácilmente.

La C. pneumoniae se diagnostica mediante pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (PAAN) o tomando muestras de la parte posterior de la garganta y haciendo crecer el microorganismo en un cultivo celular realizado en un laboratorio.

La C. psittaci se sospecha principalmente en personas que han mantenido contacto cercano con aves, generalmente loros o periquitos. Los médicos confirman el diagnóstico mediante la realización de análisis de sangre para detectar anticuerpos, aunque se están desarrollando pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (PAAN).

Dado que la infección genital por clamidia es muy frecuente y que muchas mujeres infectadas no presentan ningún síntoma o solo tienen síntomas leves, se recomienda realizar las pruebas de detección de infecciones por clamidia y otras ETS a ciertos grupos de mujeres y hombres sexualmente activos.

Las mujeres que no están embarazadas (incluidas las mujeres que mantienen relaciones sexuales con mujeres) se someten a un examen anual de cribado si presentan los factores de riesgo siguientes:

Son sexualmente activas y menores de 25 años

Una enfermedad de transmisión sexual (ETS) anterior

Participación en conductas sexuales de alto riesgo

Una pareja que tiene una ETS o tiene un comportamiento sexual de alto riesgo

Las mujeres embarazadas son sometidas a pruebas de cribado durante su primera visita prenatal. A las mujeres embarazadas menores de 25 años o con factores de riesgo se les hacen nuevamente pruebas de detección durante el tercer trimestre del embarazo.

A los hombres se les pueden realizar pruebas de detección sistemática si presentan un riesgo aumentado de infección por clamidia (por ejemplo, cuando mantienen relaciones sexuales con otros hombres, son pacientes de un centro hospitalario para adolescentes o un centro especializado en ETS o se encuentran ingresados en un correccional).

Los hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres se someten a pruebas de cribado al menos una vez al año y con mayor frecuencia si sufren infección por VIH o tienen factores de riesgo como múltiples parejas.

La detección sistemática (cribado) y el tratamiento de mujeres embarazadas es la forma más efectiva de prevenir la transmisión de C. trachomatis a los recién nacidos y para reducir el riesgo de infección se recomiendan prácticas sexuales seguras.

Los tratamientos para las infecciones por clamidia incluyen los antibióticos como azitromicina, doxiciclina o, para algunas especies, levofloxacina.

Fuente consultada aquí.





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