El CIBERCV identificó que la hiperactivación de la vía biosintética de hexosaminas provoca acumulación anormal de azúcares complejos en la pared de la aorta, debilitándola y favoreciendo la formación de aneurismas.
Por: Katherine Ardila
Un equipo científico del Centro de Investigación Biomédica en Red Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) ha descubierto el proceso biológico que explica por qué se debilita la pared arterial y se forman los peligrosos aneurismas de aorta.
La investigación, publicada en 'European Heart Journal', revela además una importante estrategia farmacológica para prevenirlos sin necesidad de cirugía.
El estudio demuestra que en las personas con aneurismas se produce una acumulación anormal de azúcares complejos en la pared aórtica. Aunque estos azúcares forman parte natural de la estructura arterial, su exceso actúa como un dañino "pegamento" que deteriora progresivamente el tejido, favoreciendo su dilatación y el riesgo de ruptura mortal.
La verdadera novedad radica en haber identificado el origen de este proceso: la hiperactivación de la vía biosintética de hexosaminas. Este mecanismo celular, que utiliza nutrientes como la glucosa y la glutamina para producir aquellos azúcares, se acelera peligrosamente en los pacientes con aneurismas, generando un estrés celular que debilita irreversiblemente la arteria.
Validación en modelos animales y humanosPara confirmar estos hallazgos, los investigadores analizaron tanto modelos de ratón con síndrome de Marfan, una enfermedad genética que predispone a aneurismas, como muestras de pacientes humanos. En todos los casos documentaron la misma activación descontrolada de la vía de hexosaminas y la consiguiente acumulación de azúcares.
El estudio probó con éxito dos compuestos experimentales en ratones:
- DON: bloquea la enzima clave de la vía biosintética de hexosaminas
- ISRIB: inhibe la respuesta de estrres celular que daña la aorta
Ambos tratamientos lograron reducir la inflamación, reforzar la estructura arterial y normalizar el tamaño de la aorta, abriendo la puerta a futuras terapias no quirúrgicas.
Hacia un diagnóstico precoz y seguimiento no invasivoLa investigación también identifica posibles biomarcadores sanguíneos relacionados con esta vía metabólica alterada. Este hallazgo permitiría desarrollar análisis de sangre para detectar aneurismas en fases tempranas y monitorizar su evolución, anticipándose así al riesgo de ruptura.
El doctor Jorge Oller Pedrosa, investigador principal del estudio, enfatiza: "Estos resultados abren una nueva vía terapéutica para una enfermedad que carece de tratamientos farmacológicos eficaces. Si logramos trasladar estos hallazgos a la práctica clínica, podríamos prevenir complicaciones graves y mejorar sustancialmente la calidad de vida de los pacientes".
Aunque aún son necesarios ensayos clínicos en humanos, este descubrimiento representa un avance significativo en la comprensión y el manejo de los aneurismas aórticos, patologías que suelen detectarse tardíamente y que actualmente solo pueden tratarse mediante cirugía.