Visión humanitaria desde el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico

Visión humanitaria desde el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico Doctor Víctor Manuel Ramos Otero

El pediatra Víctor Manuel Ramos Otero habla de su crianza, sus planes como presidente y comparte lo que aspira para la clase médica de la Isla

Él continúa cultivando la sensibilidad en su profesión como si tratara de mantenerse al día en su especialización médica.

Al pediatra Víctor Manuel Ramos Otero, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, se le humedecen los ojos al recordar la fortaleza de sus pequeños pacientes que han sido vencidos por una enfermedad terminal. Se preocupa, sufre y llora con ellos. Y no puede ser de otra manera para este doctor oriundo del barrio Río Abajo, sector La Trocha en Vega Baja, cuyo hablar sencillo le hace ganar la confianza de los padres que acuden con sus hijos a su encuentro.

El galeno comparte con su crianza, su formación y sus preocupaciones. Te invitamos a conocerlo.


¿Cómo fue su niñez?

-Fue muy buena (ríe y cierra los ojos). Recuerdo que jugábamos pelota en la entrada del barrio. Nos entreteníamos jugando trompo, gallitos, canicas  y pescando en los charcos. Estudié siempre en la escuela pública. Tuve maestros muy buenos que hoy son mis amigos en Facebook (vuelve a reír). Después fui a high school y de ahí a la Universidad de Puerto Rico.

“A los 41 años de edad, el doctor Víctor Manuel Ramos Otero se convirtió en abril de 2014 en el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos más joven que haya sido electo”

¿Cuándo supo que quería estudiar medicina?

-Mi mamá (Ada Otero González) trabajaba como contable en el Hospital Pavía y luego en la Clínica Nuestra Señora del Rosario en Vega Baja, donde nací. Los doctores Báez y Blasini eran los me-jores amigos de mami y yo siempre dije que quería ser doctor. Siempre estuve rodeado de médicos.

¿Recuerda alguna experiencia en particular relacionada a su práctica médica?

-Tuve una paciente de 14 años de edad que tiraba los caracoles (práctica de santería). Un día me dijo: “Doctor, usted y yo cumplimos el mismo día, pero yo me voy a morir el día de nuestro cumpleaños”, que era el 24 de mayo. Yo le decía: “No te vas a morir”. El día antes del cumpleaños fui a verla en intensivo, estaba estable. El día del cumpleaños a las 10:00 a.m. comenzó a sangrar y murió a la 1:00 p.m. Son cosas que no tienen explicación.

Cultivó una conciencia activista

No se confunda con la pasividad que pueda de-notar el doctor Ramos, pues desde muy jo-ven comenzó a desarrollar un pensamiento crítico que tuvo su origen en el núcleo familiar con el movimiento del Ejército Popular Boricua conocido como Los Macheteros.

“ASES no debería existir, punto. Nuestra consigna es dinero para la salud, no para las aseguradoras”

En su crianza también hubo momentos de tensión…

-Había Macheteros en mi familia. Recuerdo cuando hubo los arrestos en La Trocha. Todos eran mis amigos, mis tíos. Cuando vinieron a buscarlos nosotros nos acostamos en el piso para que no los sacaran, eran los hermanos (Avelino, Orlando y Norberto) González Claudio. Yo no veía que hicieran nada malo, ellos eran mi familia, siempre los vi así. Mi mamá votaba por el PIP (Partido Independentista Puertorriqueño); el la era machetera.

Y usted también fue participativo en varios movimientos…

-En high school era estofón, tenía la conciencia, yo era independista. Ya en la universidad estuve en el Consejo de Estudiantes, pertenecí en la Junta Estudiantil Nacional, en el Senado Académico y en la Junta Administrativa cuando se da el primer paro en el Recinto de Ciencias Médicas. Igual estuve en el Movimiento Universitario Pro Estadidad y en la huelga de 1999.

Y en la salida de la Marina de Guerra de Estados Unidos de Vieques…

-Sí. Formé parte de Todo Puerto Rico con Vieques y fui arrestado el 1 de octubre de 2000. Recuerdo que ese viernes tuve guardia en sala de emergencias y el sábado iba para Vieques. Entramos domingo a los terrenos como a las 6:00 a.m. y nos arrestan como a las 8:00 a.m. Nos llevaron a la bahía y a la base Roosevelt Roads en Ceiba. El lunes a la 1:00 a.m. subí a la celda y por la tarde nos dejaron ir. Me fui a trabajar después, ya estaba en mi último año y me fui a ver todos los récords de mis pacientes. Al otro día mi attending, el Dr. Cruzado, me dice: “¿Pero tú no estabas preso?”. Le dije: “Yo vine anoche” y él le dice a los internos: “Ustedes ven, siempre tienen que estar al tanto de sus pacientes”.

Con grandes planes para el Colegio de Médicos Cirujanos

A los 41 años de edad, el doctor Víctor Manuel Ramos Otero se convirtió en abril de 2014 en el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos más joven que haya sido electo. A esto se suma que, contrario a sus contrincantes y predecesores, no provenía de una cuna acomodada ni de familia de profesionales de la salud. Ahora, a menos de un año para las elecciones, pautadas para el 10 de abril de 2016, está seguro de prevalecer en la reelección.

¿Qué cree que le hizo ganar?

-Tuvimos un movimiento extraordinario de movilización en redes sociales con los grupos que acogieron mi plan de trabajo. Tuvimos mucha gente joven que se acercó.

¿Cuáles características ha plasmado desde la presidencia del Colegio?

-Nosotros no sólo defendemos a los médicos y pacientes, hemos dado los créditos de Educación Continua en todos los distritos y lo vamos a repetir cuantas veces sean necesario, sino que abrimos tres oficinas regionales –Arecibo, Mayagüez y Ponce– para llevar el Colegio cerca de la gente. Estamos por hacer la nueva sede en Villa Nevárez, en Río Piedras; será un edificio verde y estamos en la etapa de permisos.

El Dr. Víctor Ramos Otero con paciente Kaleysha Burgos de 2 años de edad
El Dr. Víctor Ramos Otero con paciente Kaleysha Burgos de 2 años de edad

¿Desde cuándo viene su relación con el organismo?

-Estoy en el Colegio desde 2002. Entré al Senado por el Distrito del San Juan de 2002-2004, luego como tesorero del Senado del 2004-2006. Paso a ser secretario del Colegio en el 2006 y fui presidente del Senado Médico de 2010 al 2012 y ahora soy el presidente del Colegio.

¿Entiende que el Departamento de Salud cumple con los médicos y otros profesionales?

-Tenemos dos Departamentos de Salud; ASES no debería existir, punto. Se creó como una corporación pública para que actuara como una aseguradora y no lo puede hacer, tiene 67 empleados. Ellos no pueden fiscalizar a las aseguradoras, no tiene empleados para ello. Deberían eliminarlo y pasarle las funciones a Salud.

¿Qué hay que reformar en el sistema de salud puertorriqueño para que sea eficaz?

-Tenemos que hacer un state plan adecuado que podamos costear y que sea efectivo para el paciente y para los proveedores, que no haya lucro. Nosotros privatizamos el sistema de salud pública y ahora el lucro es más importante que el beneficio de nuestros pacientes. Nuestra consigna es “Dinero para la salud, no para las aseguradoras”.

¿Cómo quiere posicionar al Colegio según nuestra realidad sanitaria?

-Quiero que los médicos vean al Colegio como el instrumento para lograr los objetivos y que los pacientes sientan que se les atienden bien y que estamos para defenderlos cuando los médicos no hagan bien las cosas.

¿Cuál es su mayor preocupación?

-Que el sistema de salud colapse y que haya una situación crítica al acceso de nuestros pacientes. Siento que todos los médicos son héroes. Tengo claro que vivimos en el mejor país del mundo, que quienes lo dirigen políticamente lo han drenado y nos mantienen en una depresión colectiva es otra cosa. Todos tenemos que echar el resto. Recuerdo que en los años 60 y 70 nos tenían como ejemplo, no por el dinero federal, sino que la gente se fajaba de sol a sol. Todos los días recibo ofertas para irme a trabajar a Estados Unidos, pero yo me quedo aquí.

“Era mi deber estar ahí para la doctora Gloria Ortiz”

Estar al frente y ser el portavoz en torno al lamentable incidente que protagonizó la fallecida doctora Gloria Ortiz en una sala de emergencia en un hospital en Bayamón, cuando fue grabada en vídeo al discutir con pacientes, ha sido una de las situaciones más difíciles que ha enfrentado el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico.

¿Cómo le afectó este caso y qué enseñanzas dejó?

-Esto evidenció que el médico no tiene la oportunidad de defenderse, lo pueden botar. A Gloria se le juzgó sin tener la oportunidad de defenderse, fue víctima de bullying a través de redes sociales… y el sistema mató a Gloria. Las personas deben tomar en cuenta cuando abusan de la gente. Dentro de todo nos alivian los resultados de la autopsia que confirmó que ella murió por fallo renal, por una infección de orina, y no por suicidio como se había rumorado. Hasta en su muerte la gente la juzgó. Fue una gran pérdida para el país y para la facultad médica. Era mi deber estar ahí para la doctora Gloria Ortiz y su familia.

Curiosidades del Dr. Ramos

• Es seguidor del baloncesto, su equipo favorito son los Piratas de Quebradillas

• Está casado desde el 2003 con la fotógrafa María Hernández Santos y acogió sus dos hijas: una estudia fotografía y la otra chef.

• Fue criado por su mamá, Ada Otero González; su padrastro Juan Rodríguez Vázquez y sus abuelos maternos.

• Estudió un bachillerato en Biología en la Universidad de Puerto Rico (1990-94), pasó por la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas (1994-98) e hizo su residencia de 1998-2001 en el Hospital Pediátrico.

• Lamenta que en Puerto Rico nazcan tantos niños con síndromes dismórficos (anormalidad congénita múltiple).

“El caso de la Dra. Gloria Ortiz puso de manifiesto las situaciones de riesgo a las que se exponen los médicos en los hospitales. Ha habido casos de agresiones que han sufrido por parte de familiares de pacientes que han pasado los puntos de seguridad. Evidenció que el médico no tiene la oportunidad de defenderse, lo pueden botar. A Gloria se le juzgó sin tener la oportunidad de defenderse”

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