Un condado de Nueva York prohíbe a niños sin vacunar de sarampión ir a lugares públicos

La determinación hecha pública este martes es la medida más agresiva de entre todas las adoptadas hasta ahora en todo el estado de Nueva York.

La enfermedad se está propagando con rapidez entre la comunidad judía ultraortodoxa de Rockland

Las autoridades de Rockland pasan a la acción, en un nuevo intento por contener el brote de sarampión que azota a la comunidad judía ultraortodoxa en este condado a las afueras de Nueva York: prohíbe a cualquier menor sin vacunar ir lugares públicos. La medida estará en vigor durante 30 días, cuando se prevé que concluya la declaración de emergencia sanitaria.

El condado neoyorquino de Rockland lleva desde otoño tratando de combatir el brote. Antes de tomar esta última medida, ya había pedido a las familias de niños sin vacunar que se abstuvieran de llevar a sus hijos al colegio. Pero fue insuficiente: en este periodo emergieron nuevos focos. Desde octubre se confirmaron 153 casos, de acuerdo con las autoridades, de los que medio centenar se han producido en lo que va de 2019.

La determinación hecha pública este martes es la medida más agresiva de entre todas las adoptadas hasta ahora en todo el estado de Nueva York. Este condado está situado en los suburbios de la ciudad de los rascacielos y cuenta con 300.000 residentes. El brote afecta principalmente a las localidades de Spring Valley, New Square y Monsey, de mayoría judía. Allí, ocho de cada diez vecinos no están vacunados.

“Es necesaria porque estamos experimentando un bruto mayor en duración y amplitud que ningún otro”, se puede leer en la declaración de emergencia. “Es un paso para proteger la salud pública” y “controlar” su propagación. El texto define como lugar público aquellos en los que se pueden congregar más de 10 personas, una definición en la que quedan incluidos tiendas, bares, restaurantes, transportes y colegios. La restricción empezará a aplicarse la medianoche del 27 de marzo.

La vacunación, insisten los responsables sanitarios, es la mejor vía de protección de toda la comunidad. “Seguimos animando a todo el mundo a hacerlo”, insiste la responsable de salud, Patricia Schnabel Rupper, “el sarampión es altamente contagioso y cualquiera que no esté vacunado está a riesgo”.

El peor brote en décadas

El temor, además, es que la enfermedad empiece a propagarse entre vecinos que son demasiado jóvenes para vacunarse o que por su condición física representa un riesgo, como las mujeres embarazadas. Insisten en que las vacunas son gratuitas. Y urgen a las personas que tengan síntomas a ponerse en contacto con sus médicos, “para prevenir exponer a otras personas”.

El sarampión se declaró erradicado en Estados Unidos hace dos décadas. Pero ha regresado: desde octubre se han contabilizado más de 310 casos por todo el país y Nueva York está teniendo que hacer frente al que se considera ya el peor brote en décadas. Las autoridades lo atribuyen al rechazo a las vacunas y a que el virus se importó de otros países. Eso explica que se propague con rapidez entre la comunidad judía ultraortodoxa.

En el caso de la ciudad de Nueva York, está muy localizada en los barrios de Borough Park y Williamsburg en Brooklyn, donde la población judía ortodoxa es muy alta. El primer niño se contagió tras viajar a Israel. Lo mismo sucede en Ocean County, en Nueva Jersey. Las familias, sin embargo, se acogen a razones religiosas para evitar vacunar a sus hijos pese a las indicaciones de sus líderes.

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