Trombocitopenia inmune y H. pylori, una conexión inesperada

Trombocitopenia inmune y H. pylori, una conexión inesperada Víctor Ruíz García residente de segundo año medicina familiar del Centro Médico de Manatí.

Jean Mitchelle Vélez
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública 

Luego de llevar los protocolos regulares para tratar un caso de trombocitopenia inmune (PTI), un joven de 19 años mostró resistencia al tratamiento. Debido a ellos, los médicos decidieron buscar rastros de infección por H. pylori y trabajar en su erradicación para así dar un paso apropiado en el manejo de la infección.

El caso llegó al Manatí Medical Center cuando el paciente se dirigía a evaluación de petequias dispersas y áreas de equimosis en ambos pies con progresión cefálica. El afectado también manifestaba malestar general y el desarrollo de erupciones en la frente de forma descendente.

El primer laboratorio arrojó plaquetas en 14 mil y el valor normal es de 150 a 450. Se descartaron enfermedades endémicas como dengue y leptospira, que pueden causar la trombocitopenia. Al paciente se admitió con ITP que no sabemos la causa. Salió con coxsackie positivo y comenzamos tratamientos en esteroides y no respondió. Se le dio inmunoglobulina intravenosa y tampoco respondió. Arrojó positivo a acetobacter que es una bacteria que se aloja en el estómago», explicó Víctor Ruíz García residente de segundo año medicina familiar del Centro Médico de Manatí.

Después de que la trombocitopenia -inducida por el fármaco-, el hiperesplenismo y la enfermedad hepática se descartaron como causas potenciales y se evaluaron las causas infecciosas, se informó de la presencia de virus de coxsackie positivo y la presencia de antígeno de heces positivo para H. pylori. Inmediatamente se dio inicio al tratamiento contra la infección, a la erradicación y a las medidas de apoyo.

Para esto, los médicos iniciaron tratamientos con antibióticos, dando como resultado una disminución de plaquetas. Los protocolos regulares ante este caso son tratamientos con esteroides, inmunoglobulina intravenosa. En caso de no responder a los anteriores, se debe remover el bazo a través de cirugía, situación que ocurrió con este paciente.

Se le removió el bazo, se le dio rituxan y recayó. Por eso decimos que la coinfección hizo esta condición más refractaria a la modalidad normal de tratamiento. Diagnosticar no es difícil, es tratarlo. Se tienen que descartar enfermedades endémicas, HIV, entre otros, para poder llegar al diagnóstico», precisó el médico.

Este paciente estuvo tres meses en tratamiento, y aunque no es una enfermedad muy común en la isla , es una infección adquirida en adultos asintomáticos.

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