Yodo radioactivo provoca lesiones en piel, manos y ojos de paciente con hipotiroidismo

Doctora María Marrero Meléndez
Jean Mitchelle Vélez
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

Un paciente masculino de 36 años de edad con historial de hipotiroidismo que había sido tratado con yodo radioactivo fue referido a las clínicas de Endocrinología del Hospital Universitario del Centro Médico luego de presentar lesiones en piel y manos y ojos protuberantes. 

Dos años después de recibir tratamiento con yodo radioactivo comenzó a desarrollar dolor retroocular, ojos saltones o protuberantes, sensación de arenilla en los ojos, lagrimeo excesivo, visión borrosa y diplopía. Al realizar el examen físico, se observó una glándula de tiroides pequeña, proptosis, edema periorbital, eritema conjuntival y “lid lag”. Además, se observó que sus dedos estaban hinchados y aparentaban tener forma de palillos de tambor. 

«Cuando se le hace biopsia ya se imaginaban que podía ser un caso de Graves. Usualmente cuando un paciente se somete a radioablación aumentan transitoriamente los anticuerpos que estimulan la tiroide. Todas las complicaciones de Graves pueden empeorar, y esto no es común, es raro que ocurran los síntomas, pero más raro es que ocurran las tres, y ocurre en 1% de los casos y si ocurre es dentro del primer año de haber recibido tratamiento porque ahí los anticuerpos suben»,

explicó la doctora María Marrero Meléndez, quien presentó el caso. 

Además,

el hombre fue evaluado por los servicios de oftalmología y dermatología, por lo que recibió un curso corto de esteroides orales y tópicos que mejoraron sus presentaciones en la piel. Luego, se le programó una cirugía de descompresión orbital a la cual no asistió y actualmente tampoco asiste a sus seguimientos. De la misma manera se le recomendó en reiteradas ocasiones que dejara de fumar, pues esto puede aumentar la incidencia de resultados desfavorables. 

«La aparición de esta tríada se ha informado en menos del 1% de los pacientes con Graves; además, no se encontraron casos en la literatura en donde las tres manifestaciones se desarrollaron luego de que transcurrieran más de un año de haber recibido terapia de ablación, lo que puede ser un caso único»,

afirmó la doctora que atiende el segundo año de internado en endocrinología en la institución hospitalaria. 

El paciente debe continuar en seguimiento con los especialistas, bajo los tratamientos mencionados, debido a que quedó dependiente de hormonas tiroideas.  

Comentarios

X