¿Te pican? Así saben los mosquitos dónde estás

La cabeza de un mosquito hembra Aedes aegypti Foto: Alex Wild

Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

Científicos de la Universidad de Florida ha encontrado un gen que puede ser un primer paso hacia un repelente que salve vidas

Los mosquitos hembra que buscan la sangre para lograr extender su prole una generación más. Así es como aparecen en meses calurosos,acechando a sus víctimas, frecuentemente seres humanos. Los científicos conocen que estos insectos se guían por sus sentidos para captar el dióxido de carbono, el olor corporal, el calor y la humedad que desprenden las personas. Incluso nuestros gestos y formas les incitan a picarnos. Y ahora investigadores de la Universidad Internacional de Florida (EE. UU.) han descubierto que, aparte de todos estos sistemas, los mosquitos captan los ácidos volátiles que se encuentran en el sudor humano.

Los hallazgos, publicados recientemente en la revista «Current Biology», se centran en el correceptor olfativo conocido como Ir8a. Los investigadores encontraron que los mosquitos que carecen de una versión funcional del gen Ir8a se sienten menos atraídos por las personas. Este descubrimiento puede llevar a mejorar los actuales repelentes contra mosquitos, y no solo por las molestas picaduras, sino porque este insecto es portador de virus letales para el ser humano.

«Eliminar la función de Ir8a elimina aproximadamente el 50% de la actividad de búsqueda de huéspedes», afirma el autor principal Matthew DeGennaro, investigador de neurobiología de mosquitos en la Universidad Internacional de Florida en Miami. «Podrían encontrarse olores que enmascaran la vía del IR8a que podrían mejorar la eficacia de los repelentes actuales como el DEET o la picaridina. De esta manera, nuestro descubrimiento puede ayudar a que las personas desaparezcan de entre los posibles huéspedes de los mosquitos». Sin embargo, igual que los repele, también podrían crearse soluciones que atraigan a estos insectos, aunque lejos de las personas y directos a las trampas.

Aplicación del CRISPR en mosquitos

En el nuevo estudio, DeGennaro y sus colegas utilizaron el sistema de edición de genes CRISPR / Cas9 para alterar Ir8a en mosquitos de tipo Aedes aegypti. Los estudios muestran que los mosquitos que portaban una versión mutante de Ir8a no se sentían atraídos por el ácido láctico y no podían detectar otros componentes ácidos del olor humano. En comparación con los sujetos de control de tipo salvaje en los ensayos de alimentación de sangre con membrana, los mutantes Ir8a mostraron respuestas reducidas al olor humano, pero no al calor ni al dióxido de carbono. Los mosquitos modificados también respondieron menos a los humanos y al olor humano que los controles de tipo salvaje en otra serie de experimentos.

Sus hallazgos sugieren además que las interacciones genéticas entre varios receptores son importantes, ya que los mosquitos sensibilizan el dióxido de carbono a los olores humanos. También resaltan la importancia de detectar los ácidos volátiles humanos en la capacidad de los insectos para cazar y alimentarse de personas.

Objetivo: salvar vidas humanas

DeGennaro afirma que su objetivo final es desarrollar un perfume que salve vidas para proteger a las personas de las picaduras de mosquitos, y este nuevo estudio es un paso importante en el camino. «La transmisión de enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla, el zika y la malaria se puede bloquear si evitamos que estos mosquitos nos piquen. Para encontrar nuevas soluciones para prevenir las picaduras de mosquitos, debemos centrarnos en comprender las bases moleculares del comportamiento de estos insectos».

Los investigadores ahora esperan obtener una visión aún más detallada de la vía IR8a. A continuación, comenzarán las pruebas químicas y utilizarán los genes identificados para llevarlos a nuevos agentes atrayentes y repelentes de mosquitos.

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