Sully Díaz: así es sufrir bipolaridad y llevar una exitosa vida en la actuación

Sully Díaz: así es sufrir bipolaridad y llevar una exitosa vida en la actuación Sully Díaz, actriz y paciente bipolar puertorriqueña

César Fuquen Leal
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Cuando una persona cambia de estado de ánimo o actitud frecuentemente suele ser llamado ‘bipolar’. Sin embargo, la bipolaridad va más allá de una alternancia de emociones, es una grave patología mental que causa cambios extremos en el estado de ánimo que comprenden altos emocionales (manía o hipomanía) y bajos emocionales (depresión). La bipolaridad afecta, incluso, a las celebridades; esta es la historia de la actriz puertorriqueña Sully Díaz.

Cuándo se desarrolló el trastorno

La bipolaridad también es conocida como trastorno bipolar y afecta tanto a hombres como a mujeres. La mayoría de veces, los primeros síntomas aparecen al comienzo de la década de los veinte años.

Sin embargo, algunos estudios han demostrado que el primer episodio del trastorno bipolar ocurre en la adolescencia, e incluso pueden sufrirlo los niños. Como si la ciencia se pusiera de acuerdo en la vida de Sully, la bipolaridad llegó en la adolescencia.

“Parece que me dio, como dice en los libros, que se presenta por primera vez a los diecisiete años como un reloj. Me di cuenta de que había algo raro conmigo porque ya yo estaba trabajando en televisión. Estaba en la Universidad de Puerto Rico. Vivía con mis padres, una familia hermosa. Sin embargo, todas las noches yo me acostaba a dormir llorando y no tenía razón para llorar, cualquier cosa tonta o pensamiento me hacía llorar. Una amiga me dijo: ‘Ay, nena, deja de llorar tanto’, yo pensaba que era normal, que era algo de la adolescencia, que como soy actriz, era hipersensible. Yo pensaba que todas las chicas pasaban por eso. Me di cuenta a los 25 años cuando me iba a casar por primera vez, empecé a decir: ‘me caso o no me caso’ y era un mes me casaba y el otro, una hora decía que me iba a casar y a la otra hora no y terminé casándome”, contó Sully Díaz en entrevista exclusiva con la Revista Medicina y Salud Pública (MSP).

¿Qué síntomas desarrolló Sully?

Según MayoClinic, la sintomatología de la bipolaridad puede causar cambios impredecibles en el estado de ánimo y el comportamiento, lo cual da como resultado un gran sufrimiento e importantes dificultades en la vida. El caso de Sully no fue la excepción, ella creía que sus síntomas “eran parte de mi personalidad, porque una condición neurológica de la única forma que se puede expresar es a través de la forma de ser de la persona”.

“Una vez yo estuve sin dormir 5 días, tenía tanta energía que padecí de insomnio crónico. Los pensamientos fugaces son como 30 mil por segundo. A parte de esto, hablas aceleradamente y tienes un exceso de confianza y tienes un momento donde crees que tus ideas son tan fabulosas que deberías escribir un libro. Tienes comportamiento y toma de decisiones bien erráticas -cambios bruscos en el comportamiento sin aparentes motivos-. Si lo mezclas con alcohol o drogas eso es una fatalidad. La parte de la depresión es la pérdida de la esperanza, la depresión te quita la esperanza, todos los pensamientos que tú tienes suman a una sola cosa: cero, nada, negativo. Te sientes que se te acaba el mundo, te afecta el sueño también, te afecta la forma de comer. De repente puedes comer mucho, después dejas de comer y lloras”, reveló Díaz. 

¿Hay tratamiento para la bipolaridad?

Sí. Lamentablemente es una condición incurable, pero mediante algunas técnicas se pueden contrarrestar los síntomas. El psiquiatra es el encargado de guiar el  tratamiento del trastorno bipolar, sin embargo, hay un equipo multidisciplinar que consta de un psicólogo, un asistente social y un enfermero psiquiátrico.

“No es hasta los 35 años que empecé a aceptar tratamiento porque había entrado a un estado tan mágico que entonces lo acepté. Al ser actriz tú me vas a dar algo que me va a balancear mis estados de ánimo, que quizá esta hipersensibilidad es maravillosa para mi trabajo, es carne para mi trabajo, pero no para la vida. Cuando me dijeron que me tratara con litio me negué a los 25 años. Entonces a los 35 dije: ‘Ya no puedo más, necesito paz’. Ahí fue que empecé con tratamiento y el tratamiento se toma por lo menos de 8 meses a 3 años en encontrar cuál es el fármaco perfecto para ti, porque cada cuerpo es distinto. Hay que hacer terapia individual y de grupo. Siempre es bueno compartir con otras personas, porque  uno se siente solo”,

ahondó la paciente.  

Cuando encontró el tratamiento efectivo para ella, la actriz logró llevar una vida casi que normal.

“A los 35 años empecé con un medicamento, luego con otro medicamento, hasta que encontré uno que me venía de maravilla. ¿Qué es lo que hace este medicamento? Sencillamente me hace sentir normal. Si tengo una discusión con alguien yo voy a quedar tranquila, si no estuviese medicada podría transformarse en algo sumamente violento, sumamente agresivo, porque uno pierde el control”, dijo. 

¿La bipolaridad afectó las relaciones interpersonales de la actriz?

Los episodios de cambios en el estado de ánimo pueden ocurrir en raras ocasiones o muchas veces por año. Aunque la mayoría de las personas presentan síntomas emocionales entre los episodios, es posible que algunas no presenten ninguno. ¿Cómo incidió esta situación en las relaciones de la actriz?

“Como uno está en pareja, tu pareja es tu espejo. Entonces eso era un desastre, no la pegaba. He tenido fracasos amorosos. Digo, no soy un fracaso, pero sí a causa de la bipolaridad. Estoy segura que si yo no hubiese tenido esos cambios tan extraños y tan drásticos, quizá hubiese sido mejor compañera”, mencionó Sully. 

Algunos momentos de Sully Díaz

Incidencia de la bipolaridad en la carrera de la actriz

El trastorno bipolar le jugó algunas malas pasadas a Sully, sin embargo, gracias a su profesionalismo, pudo vencer esas situaciones y convertirse en la exitosa actriz que es hoy en día.

“Tengo que decir que una vez estaba cambiando de medicamento y apenas llevaba 7 días tomándolo y yo estaba haciendo una película norteamericana con más de 150 personas alrededor de mí. En esa escena yo tenía que llorar y no pude. ¿Qué hice yo para llorar? En el último momento dije “Jesucristo, por favor, no me dejes sola”. Ahí supongo que mi fe me ayudó. La fe de las personas que son personas de fe, eso te ayuda mucho, te ayuda mucho a pensar positivamente. En otra ocasión el cambio de fármaco que estaba tomando me afectó y fue muy vergonzoso, se me olvidaron las líneas y detuve la producción”, recordó Díaz. 

Exhortación a quienes sufren bipolaridad

La actriz ha sabido salir adelante con la enfermedad y después de su emotivo testimonio que cuenta para ayudar a los pacientes con la condición, da un mensaje final a quienes sufren la condición para que busquen ayuda y no se aíslen.

“Lo primero es que tienes que ver si estás ansioso o si estás esto con demasiada energía, tienes que ver si hay alguna razón para ello. Si tú tienes una reválida para la cual estás estudiando es lógico que tengas estrés y ansiedad. Ahora, si no está sucediendo nada de eso y estás viendo que eres irritable y de momento te pones triste pero no hay razón para estarlo, tienes que pedir ayuda inmediata. Yo sé que los jóvenes a veces no quieren hablar a los padres porque piensan que los padres no entienden, así que yo le diría a ese joven que busque a la persona que cree que más lo quiere, tu pana que te quiere de verdad, que cuando tú has estado con problemas te ayuda. Busca esa persona y dile: ‘Mira, creo que me está pasando esto, necesito ayuda’.  No tienes por qué pasarlo solo”, concluyó la actriz en diálogo con MSP. 

Mire la entrevista completa a continuación.

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