Sostenida medicina por los pacientes de crohn y colitis ulcerosa

Dra. Esther Torres, gastroenteróloga experta en el tratamiento de ambas Enfermedades Inflamatorias del Intestino (EII) en Puerto Rico.

Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Una de las poblaciones más delicadas dentro del campo de la gastroenterología son los pacientes con Enfermedades Inflamatorias del Intestino (EII) como lo son el Crohn y la colitis ulcerosa, y más en momentos donde el suministro de alimentos saludables y agua potable se vio lacerado por un fenómeno catastrófico.

No obstante, durante el drástico cambio en la salud pública del País, los servicios clínicos de los pacientes del Centro de Enfermedades Inflamatorias del Intestino capitaneado por la gastroenteróloga Esther Torres, los pacientes recibieron sus medicamentos biológicos, infusiones, entre otros tratamientos.

Sin embargo, el panorama se tornó un poco complicado ante la falta de agua potable o la intermitencia del servicio. Estos pacientes, especialmente los de Crohn, pueden presentar como parte de su enfermedad y el proceso inflamatorio del tracto intestinal -parte baja del intestino delgado, colon y recto- lo que se denomina como un “brote” de dolor abdominal, diarrea y sangre y/o moco con las heces fecales.

“Nuestros servicios de emergencias se siguieron cubriendo, incluyendo el suministro de medicamentos. Durante la emergencia cerramos nuestras clínicas (en Reparto Metropolitano), pero ya estamos operacionales gracias a generadores con horarios limitados de 7 de la mañana a 3 de la tarde”, explicó la especialista a Medicina y Salud Pública (MSP).

“Se han atendido a aquellos que han llegado a la sala de emergencia por algún descontrol asociado de la enfermedad aunque es común ver que lleguen con otros síntomas no asociados a la enfermedad como una infección de orina”, añadió.

Señaló que aún sigue siendo difícil conseguir a los pacientes por la falta de comunicación que existe en la isla. De 40 pacientes que evalúan en sus clínicas semanalmente -no incluye en hospitales-, hasta el momento han atendido unos 23, detalló.

En cuanto a las situaciones clínicas que pueden presentar estos pacientes o estrategias por la falta de agua potable y suministro de alimentos en el País la doctora indicó que “sí los pacientes se han visto afectados, pues tienen que consumir lo que hay”.

“Los que tienen dietas estrictas, que no pueden comer mucha fibra, se han visto menos afectados pues las frutas y vegetales no están disponibles. El problema más grande de nuestros pacientes es la falta de agua en sus casas, porque esto es una condición gastrointestinal y si no están controlados, tienes que ir al baño varias veces al día y no tienes agua en tu casa tienes un problema bien serio”, estipuló.

“Ha sido un reto grande también para aquellos pacientes que necesitan cuidados de las ostomías (bolsa plástica de alta resistencia puesta fuera del cuerpo para recolectar las heces). Han tenido que ser bien prudentes con el uso del agua”, manifestó.

En cuanto a la veintena de protocolos clínicos que lidera en la Unidad de Investigación, la doctora Torres sostuvo que todos los pacientes se han reportado a los mismos y que han podido cumplir con los requerimientos de cada estudio.

Entre estos, figuran el estudio de un tratamiento para pacientes con hepatitis C y enfermedad crónica renal, otro investiga un medicamento para pacientes con colitis ulcerosa, entre otros proyectos epidemiológicos.

Los pacientes con Enfermedades Inflamatorias del Intestino en la Isla ronda los 2,000 a 3,00 pacientes, según un estudio realizado por Torres en el 2005. Estas condiciones son unas crónicas, incurables, de etiología desconocida y ocurren predominantemente en países industrializados con sistemas de salud pública modernos.

Entre los síntomas de las EII se encuentran diarrea acuosa y persistente, dolor articular, fatiga, dolor abdominal con cólicos, fiebre, estreñimiento, entre otros.

 

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