¿Se acerca el final del marcapasos?

Conozca al hombre que inventó el marcapasos y cambió la historia Ing. Jorge Reynolds Pombo, director del Centro de Investigación de la Fundación Clínica Shaio y creador del marcapasos

Susana Rico Barrera
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Hace 60 años se implantó el primer marcapasos con electrodos. Para entonces, pesaba 50 kilos, se recargaba con una batería de automóvil, los cables salían del cuerpo y debía transportarse de forma similar a la bala de oxígeno. Hoy en día, los beneficiados con la implantación del marcapasos ni siquiera lo sienten en su cuerpo. Sin embargo, para el creador del primer marcapasos funcional, seguramente a su invento también le espera la extinción.

Los marcapasos tendrán una vida muy corta y desaparecerán. Hay mejores sistemas que, gracias al desarrollo de la tecnología ya se están ensayando y estamos trabajando nosotros en ese mismo sentido también”, aseguró convencido el Dr. Jorge Reynolds Pombo, ingeniero electrónico creador del marcapasos.

Actualmente, los marcapasos son -en tamaño- alrededor de tres monedas de 1.000 pesos, totalmente implantables, la batería dura -más o menos- 12 años y con un reemplazo fácil cuando ésta se agota. Además, se ajusta a las necesidades del paciente. Es decir, no es un marcapasos fijo sino que automáticamente regula las pulsaciones y frecuencia”, explicó el también actual director del centro de investigaciones de la Fundación Clínica Shaio en Colombia.

Sin duda, para que este dispositivo se convirtiera en un aliado de la medicina, necesitó un apoyo fundamental de las distintas tecnologías que lo han acompañado. “Hoy en día tenemos el nuevo marcapasos que es la cuarta parte de un grano de arroz, se implanta por medio de un catéter. En este, la novedad es que no necesita baterías porque funciona gracias a la pisoelectricidad -es decir, con las contracciones del corazón- se produce la corriente eléctrica para el funcionamiento”, relató el Dr. Reynolds en entrevista a la Revista Medicina y Salud Pública.

¿Hacia dónde se encaminan los tratamientos de las condiciones cardíacas?

Aunque innegablemente cuesta imaginarse a las ciencias de la salud sin el aporte -y de primera mano- de las ingenierías y otras profesiones diseñadas para un futuro cada vez más cercano, también resulta difícil imaginarse qué tan lejos llegará la tecnología y cómo podrán tratarse condiciones cardíacas sin su principal aliado. Sin embargo, para el Dr. Reynolds, esto se trata de una realidad ineludible: “La tecnología es absolutamente primordial, es lo que ha hecho la diferencia de tamaño y ha permitido la versatilidad y la confiabilidad de médicos y pacientes en el dispositivo”. No está de más recordar que hasta el día de hoy y desde su invención, el marcapasos ha salvado la vida de 80 millones de personas, cifras que siguen en aumento.

Es muy complicado pensar en el futuro tecnológico porque los desarrollos que se están formando y la visión y la interconexión de las diferentes tecnologías hacen que esto tenga un potencial logarítmico. Pero sin duda, será totalmente distinto”, enfatizó.

¿Cómo podría reemplazarse el marcapasos?

En la actualidad, las investigaciones y ensayos clínicos se concentran en las células madre, su función en el cuerpo y su uso como tratamiento de varias enfermedades, tratamientos desarrollados a partir de estudios genéticos y la introducción de sistemas automatizados. De los mencionados, los especialistas se decantan por las dos últimas opciones mencionadas como nuevas alternativas a la implantación del marcapasos.

Se conoce que desde la década del 2000, científicos estadounidenses y japoneses trabajan arduamente en la reconfiguración de células madre para que desempeñen el rol que actualmente cumple el marcapasos. Los datos y artículos sobre estos avances médicos han sido publicados en importantes medios de divulgación. Aún así, hasta la fecha no se conoce la aprobación de un nuevo método o técnica que ponga punto final a la vida útil del marcapasos en la medicina moderna.

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