Recorte de un billón al Plan de Salud del Gobierno

La Junta de Supervisión Fiscal (JSF) se propone cuadrar el presupuesto de Puerto Rico en dos años, para el 2019.  A tales efectos le ha requerido al gobierno electo del país que reduzca en los gastos en la Universidad de Puerto Rico, el Plan de Salud del Gobierno (PSG), el sistema de retiro, ahorros en la operación del gobierno  y un aumento en los recobros de hacienda.

Ya la Universidad de Puerto Rico ha sometido un plan para reducir su presupuesto en alrededor de $200 millones.  Con relación a la reducción en el PSG no hemos escuchado propuesta alguna que no sea el reclamar paridad en las aportaciones de Medicare y Medicaid por parte del gobierno federal. Ya la JSF ha expresado que el Congreso norteamericano no hará aportaciones adicionales para la salud del pueblo. Lo que significa que el dinero del Obamacare terminará a finales del 2017 o principios del 2018 en lugar del 2019 como se anticipaba.  Por tanto, si no se ahorra por lo menos $1.2 billones el PSG colapsará estripitosamente en un año.  

Hasta ahora los políticos ni los administradores de salud han propuesto como reducir en $1.2 billones el presupuesto del PSG. Todos los ciudadanos del  país han tenido que hacer sus aportaciones para resolver la crisis fiscal del país.  Sin embargo, las compañías de seguros de salud no han contribuido en nada para salvar el problema económico que confrontamos.

Para evitar el colapso del PSG recomiendo las siguientes acciones:

  1. Las exigencias de servicios adicionales del Obamacare aumentaron en $523 millones el costo del PSG, de $2.2 billones a $2.7 billones del 2015 al 2016. Esto incluye el pago de píldoras contraceptivas. Para bajar el costo de los servicios en el PSG recomiendo reducir el pago por paciente por mes (Payment per patient per Month), de $170.00 a $140.00.  Esos $30.00 se utilizarían para pagar las píldoras contraceptivas para las mujeres en edad reproductivas que al presente son 600.886.  Las pastillas cuestan $20.00 por mes.  El costo total será de $14.4 millones al año, no $523 millones. Nos ahorraríamos $500 millones al año.  Las compañías aseguradoras se quejarán pero no se retirarán de contratar con la Administración de Servicios de Salud (ASES) pues sus ganancias son multimillonarias. Al presente hay 800,000 personas hombres y mujeres mayores de 50 años que tienen en su tarjeta de salud derecho a las pastillas contraceptivas pero obviamente no las necesitan.  Las compañías aseguradoras se ganan ese dinero.
  2. La cantidad de $14.4 millones se transferiría a la entidad Pro-Familia que recibe fondos a través del Título X del gobierno federal para administrarle píldoras contraceptivas a las mujeres en edad reproductiva pero que solo cubren 9 municipios.  
  3. Además hay dinero de fondos federales para evitar los embarazos y reducir el peligro de adquirir ZIKA. Esos fondos hay que utilizarlos para pagar las píldoras contraceptivas.
  4. Eliminarle a la ACAA y a la Corporación del Fondo de Seguro del Estado su función de brindar servicios médicos a los pacientes accidentados en colisiones de autos y en el trabajo.  Solo se dedicarían a adjudicar la incapacidad del accidentado y a compensarlo adecuadamente. Los ahorros serían millonarios y serían transferidos al PSG.
  5. Transferir el Hospital de Trauma del Centro Médico al Hospital Industrial que solo tiene 34% de ocupación.  Se liberarían 200 camas del Centro Médico y 20 camas de intensivo de trauma.  Esto descongestionaría al Centro Médico del hacinamiento crónico que padece.
  6. Eliminar los gastos en publicidad que tiene la ACAA y la CFSE, que son millonarios.  Estos fondos serían transferidos al PSG.
  7. Activar la ley de Centros Médicos Académicos Regionales con sus propios hospitales.  A cada una de las cuatro escuelas de medicina se le asignaría  una región de salud para  proveer los servicios salud.  Esto se haría por legislación.
  8. Los ciudadanos accidentados serán tratados cerca de su lugar de vivienda o trabajo. Los servicios en la periferia, fuera del Centro Médico, son menos costosos.
  9. Promover la creación de una cooperativa gigante de servicios médicos para abaratar los costos y competir con los planes médicos con fines de lucro.
  10.  Los Centros Médicos Académicos Regionales se encargarán de crear nuevos programas de educación médica posgraduada comenzando con Medicina de Familia para mejorar la calidad de los servicios médicos en el país.  

Hay opciones.  Lo que no hay es voluntad política.  Los políticos prefieren continuar siendo mendigos profesionales ya que no se atreven a confrontar a las compañías aseguradoras.

 

Enrique Vázquez Quintana, MD

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