Puerto Rico será escenario clínico para probar la efectividad de un producto natural contra la metaplasia gástrica

La metaplasia intestinal gástrica constituye un riesgo para el cáncer de estómago.

Puerto Rico será escenario científico donde se probará si el cúrcuma, especia derivada del jengibre, podría detener el proceso inflamatorio que produce la metaplasia gástrica, lo que pone en riesgo a los pacientes a desarrollar cáncer de estómago, informó a la Revista de Medicina y Salud Pública (MSP) la doctora Marcia Cruz Correa, gastroenteróloga oncóloga del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

Los científicos también probarán si la planta, con el nombre científico de bioflavinoide, produce cambios en el DNA de las células gástricas en esta población de pacientes.

La metaplasia intestinal gástrica se produce en el cambio del tipo de células que revisten el estómago por aquellas que normalmente se encuentran en el intestino delgado o colon. Dicho panorama clínico produce el riesgo de desarrollo del cáncer de estómago.

“No existen tratamientos para revertir el proceso una vez existe la metaplasia intestinal gástrica.  Los pacientes con metaplasia gástrica que se transforman a displasia (anormalidad en el aspecto celular) tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer gástrico”, sostuvo en primera instancia la científica, pionera en avances contra el cáncer en Puerto Rico y a nivel mundial.

Asimismo, la especialista anunció que para verano se estará realizando el ensayo clínico en Puerto Rico como en Honduras, en conjunto con colaboradores de la Universidad de Vanderbilt, del estado de Tennessee.

“Esperamos comenzar para el verano 2016 con el reclutamiento de personas diagnosticadas con metaplasia intestinal gástrica.  Existen datos preliminares sobre el rol de la curcumina en modelos animales, del laboratorio del Dr. Peek y Dr. Morgan, Universidad de Vanderbilt, donde se encontró que la curcumina disminuye biomarcadores importantes de inflamación y disminuye el daño al DNA de la célula luego de la exposición de curcumina”, reveló.

“Nuestro estudio está planificado como un ensayo clínico. Comenzaremos reclutamiento en verano de este año y los participantes recibiránla fórmula de curcumina versus placebo por un periodo de 6 meses. Se harán endoscopias antes y después de terminar la terapia para evaluar los biomarcadores de inflamación y genotoxicidad”, detalló.

Comentarios

X