Preocupa la prevalencia de diabetes en Puerto Rico

Preocupa la prevalencia de diabetes en Puerto Rico Dr. Ángel Comulada Rivera, endocrinólogo. Copyright Servicio de Noticias Científicas de Medicina y Salud Pública.

Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

La Diabetes Tipo 2 una de las principales enfermedades crónicas que afectan a la población a nivel mundial. Los latinos, específicamente los puertorriqueños, dominan las estadísticas de la condición.

En un artículo publicado en la versión impresa de la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP), el doctor Ángel L. Comulada, Director Médico del Programa Salud a tu Alcance de la ciudad de Bayamón y expresidente electo de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología, revela que hay factores de riesgo para su desarrollo y que tras complicaciones severas, podrían finalizar con la vida del paciente. Además, destaca que dentro de los elementos de riesgo hay factores no modificables y otros modificables, entre los que se encuentran principalmente la herencia o la genética, que redirigen el tratamiento.

El galeno también mencionó que hasta el momento la diabetes tipo 2 no tiene cura, por lo que el paciente debe someterse a un tratamiento adecuado para mantener la enfermedad en total control. Cuando esto ocurre, se reduce sustancialmente el riesgo de sufrir complicaciones crónicas.

[pro_ad_display_adzone id=”43189″]

Pero, ¿cómo se logra el control de la Diabetes Tipo 2? A través de la educación y la concienciación sobre la enfermedad.

El paciente debe entablar un diálogo honesto y abierto con su especialista en búsqueda de las mejores alternativas farmacológicas, terapéuticas, alimentarias y emocionales, con el fin de tener una mejor calidad de vida.  Así que añadir 150 minutos de actividad física a la semana, también hace parte de ese control.

La conocida proteína DPP4 es la responsable de demandar la hormona GLP1, encargada de aumentar la secreción de insulina (que baja los niveles de azúcar en la sangre), y disminuir la secreción de glucagón (que sube los niveles de azúcar en la sangre).  Los pacientes Tipo 2 disminuyen la producción de la hormona GLP1, mientras que la DPP4 continua degradando los noveles de la GLP1, ya que son bajos y eso contribuye al descontrol de la azúcar.

[pro_ad_display_adzone id=”43189″]

Los inhibidores de la DDP4 inactivan esta enzima, interrumpen la degradación de la GLP1 y a su vez logran una mayor actividad de la hormona GLP1. Esto resulta en una disminución de los niveles de azúcar en sangre, sin aumentar significativamente el riesgo de hipoglucemia. De esta forma contribuye en la mejora y el control de la diabetes.

Busque en este enlace el artículo completo.

Para más información click aquí

X