Piden a pacientes renales no dejar tratamiento por temor a contagiarse en unidades de diálisis

Abandonar hemodiálisis sería más riesgoso en pacientes renales que el COVID-19 Dr. Eddie Rodríguez Castro, nefrólogo.

César Fuquen Leal
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Debido a procesos inflamatorios, los pacientes con insuficiencia renal tendrían peor pronóstico por COVID-19. Para tratar su condición, un significativo porcentaje de ellos debe someterse a la hemodiálisis que ayuda a los riñones cuando no son suficientemente saludables como para funcionar de manera adecuada.

Durante la pandemia de COVID-19, muchos de los pacientes renales se han abstenido de ir a los centros de salud para la hemodiálisis. Este factor incide negativamente en el progreso de su enfermedad, lo que a largo plazo aumentaría significativamente la mortalidad. Así lo evidenció el nefrólogo Eddie Rodríguez Castro en entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública (MSP).

“Yo trato de explicarles que -abandonar el tratamiento- es más riesgoso que el COVID. Es más probable que te mueras de una hemoglobina baja, que morir de COVID-19. Pero el miedo no permite que esos pacientes quizá se atiendan debidamente y cuando llegan al hospital llegan mucho peor de lo que deberían”, alertó el especialista. 

Protocolos para el cuidado de los pacientes renales durante la pandemia 

Si bien es cierto que el distanciamiento social es clave para evitar la propagación del nuevo coronavirus, los pacientes con anomalías en los riñones deben asistir periódicamente a sus controles para evitar futuras complicaciones. El Dr. Rodríguez explicó los protocolos que garantizan la salud de los pacientes en hemodiálisis. 

“Estamos hablando de pacientes que reciben hemodiálisis tres veces en semana, que no pueden vivir sin ese tratamiento, así que no hay manera de distanciarse socialmente de estos pacientes. A pesar de ello, son pacientes ambulatorios todos y estamos siguiendo un protocolo  nacional donde a todo paciente se le toma la temperatura antes de entrar -a los controles- y varias veces al día se le hace una entrevista para analizar síntomas y factores de riesgo. Si identificamos algún paciente que pudiera estar a riesgo, lo aislamos”, explicó el nefrólogo. 

Cómo debe ser el protocolo de un paciente renal durante el confinamiento

Por tener mayor riesgo de contagio del nuevo coronavirus, los pacientes renales deben seguir estrictos protocolos de bioseguridad que no solo garantizan su salud, sino también la de sus familiares. Por esa razón, el Dr. Eddie enfatiza en limitar en la medida de lo posible el contacto físico.

“Por ejemplo, si vive en una casa con más personas, que ese paciente tenga su propia habitación, que no vayan familiares a visitarlo, que si tiene que usar una transportación pública, que obviamente se ponga su mascarilla desde que sale de su casa, durante la transportación y una vez llegue a recibir su tratamiento. Además, que minimice el contacto con otro paciente; normalmente en la sala de espera los pacientes hablan entre ellos en lo que van a recibir su tratamiento, distanciamiento tot al en las salas de espera, no se permiten familiares, ni acompañantes, solamente los pacientes

. Tenemos unos lugares establecidos para asegurar que los pacientes se puedan sentar y asegurarnos que tengan la distancia apropiada”. 

¿El distanciamiento social podría incidir en la salud mental?

El ser humano suele tener una necesidad de socializarse con los demás, al aislarse para evitar la propagación del coronavirus podría desencadenarse ansiedad, depresión y algunos trastornos mentales. Para evitar estas anomalías, el protocolo nacional para pacientes renales incluye manejo psicosocial.

En cada centro de diálisis hay una o dos trabajadoras sociales que se encargan de pasar ronda ya sea telefónica con los pacientes y hacer una investigación sobre cualquier factor de depresión y ansiedad. Obviamente en comunicación con el médico y las enfermeras del paciente y atacamos cada caso individualmente”, dijo el doctor.

No solo por su enfermedad los pacientes renales podrían desencadenar ansiedad y depresión. Otros factores relacionados a economía y presión social jugarían un rol determinante en la salud mental de estos individuos.

“Hay pacientes que tienen sus peculiaridades porque no es solamente el riesgo de la infección, el riesgo del tratamiento, sino también el riesgo económico que están sufriendo muchos pacientes por el cierre total que tenemos. Estamos junto con las trabajadoras sociales tratando de atacar todos esos problemas y asegurarnos que estos pacientes no se depriman y mantengan el cumplimiento al tratamiento. También les hacemos hincapié que aunque se arriesgan saliendo a coger su tratamiento, para ellos es mucho más riesgoso no recibirlo. No queremos que ningún paciente por miedo al COVID-19 empiece a faltar a sus tratamientos, porque eso sería bien detrimental para su salud”, determinó el Dr. Eddie.

Exhortación al estricto seguimiento de hemodiálisis 

El nefrólogo Rodríguez invita a los pacientes con problemas renales a que no descuiden su salud. Además, enfatiza en que el tratamiento es indispensable para mejorar su calidad de vida y mantenerse en un óptimo estado de salud. 


“Pacientes, háganle caso a sus proveedores de salud. Los médicos tengan confianza en el sistema porque el sistema está hecho para proteger a los pacientes. Los pacientes renales, de hemodiálisis sobre todo, ya de por sí nosotros tenemos unos controles bien estrictos sobre prevención de infecciones, así que el riesgo que corremos está más bajo en los hospitales. Es importante que los pacientes sepan que no queremos que a ninguno le dé COVID, pero en definitiva tampoco queremos que ningún paciente, por miedo a COVID, se nos deteriore por sus otras condiciones médicas, que pueden tener hasta una mortalidad mayor. En resumen, un mensaje sencillito: vayan a su médico y en caso de duda, siempre llamen a su médico, aunque sea por teléfono comuníquese con su médico y no se queden con dudas”, concluyó el nefrólogo en diálogo con MSP.

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