Padre e hija, unidos por la niñez puertorriqueña

Padre e hija, unidos por la niñez puertorriqueña especialista en pediatría Hildamary Díaz Rozett, sigue los pasos de su padre Néstor Díaz

Jean Mitchelle Vélez
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

La especialista en pediatría Hildamary Díaz Rozett, sigue los pasos de su padre Néstor Díaz, pediatra retirado y con más de 25 años de experiencia en el campo. Ella sostuvo una conversación con la Revista Medicina y Salud Pública donde expresó su pasión y motivación por los estudios en medicina. “Siempre me gustó desde niña ser pediatra, me gustaban los niños y siempre me llamaba la atención eso. Desde chiquita iba a visitar la oficina de papi y me metía con él en la oficina y veía cómo atendía a los niños, y ahora mis niñas hacen lo mismo”, describió la Dra. Díaz Rozzet.

Gracias a su experiencia, ha podido evidenciar los cambios que ha tenido la medicina debido a los avances tecnológicos y las notables diferencias en cómo se diagnosticaban y se trataban a los pacientes antes y cómo se hace ahora. Frente a ello, la Dra. Díaz Rozett recuerda que los pacientes que su padre atendía seguían al pie de la letra las indicaciones, actualmente esto ha cambiado en ciertos aspectos. “Ahora con la era del internet muchas veces los pacientes llegan con una idea hecha de qué es lo que ellos quieren que uno les envíe. Uno tiene que convencerlos de porqué sí vamos a hacer eso o no lo vamos a hacer. Es como una conversación, es bueno y es un poco más amigable hasta cierto punto. Sí yo siento que ha cambiado por el acceso a la información”, precisó la galena.

Sin embargo, confesó que le apasiona el tema de la lactancia, del cual tomó varios cursos para educar a sus pacientes. “Cuando papi practicaba no se le daba tanta importancia. Quizás era el boom de las formulas y como eso era lo mejor que habían hecho para los bebés y ahora, por el contrario, sabemos que la leche materna es lo mejor que le podemos dar a los hijos” comenta la pediatra.

La Dra. Díaz contó cómo era la relación con su padre y de cómo la pediatría fue un eje fundamental para su relación fraternal y profesional. “Yo soy la nena de papi, soy la menor y tengo una relación muy buena. Él es muy cariñoso. Ha sido diferente, pues antes de que él se retirara compartíamos oficina, ahí podíamos compartir bastante durante el día. Una relación familiar. Una vez el se retira yo heredo muchos de sus pacientes era bien chévere trabajar con él, ya quizás no lo veo tanto, en las tardes más que nada. Todavía me preguntan muchísimo por él y muchos lo extrañan, porque mi papá ha atendido varias generaciones” aseguró la especialista.

En escuetas, pero muy contundentes declaraciones, el ya retirado pediatra Néstor Díaz, expresó sentirse muy contento con la labor que realiza su hija y asegura que los pacientes confían en ella. Ahora que disfruta de su retiro, admitió que tiene demasiado tiempo de sobra, pues su vida era la pediatría. Esto le ha permitido pasar más tiempo con su esposa y sus nietas, a las que busca diariamente en la escuela.

Con respecto al futuro de la rama médica, ambos concluyeron que se está moviendo hacia la prevención e intenta hacer la vida más fácil y duradera para los niños. Actualmente, la Dra. Díaz sigue dejando en alto la medicina puertorriqueña prestando sus servicios cerca del parque industrial en Caguas.

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