Dr. Orlando Brinn: Médico del cuerpo y el alma

Doctor Orlando Brinn Esparra

Jean Mitchelle Vélez
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

Desde sus inicios, el doctor Orlando Brinn Esparra recibió una educación católica, bajo la influencia de sus padres. Ese fue su primer paso hacia la religión hasta la actualidad, pues son nueve años ya como pastor en la iglesia cristiana Jehova Jireh en el casco urbano de Yauco.

«Siempre me crié en un ambiente que se hablaba de Dios. Quizás había áreas que no estaban muy correctas conforme a la Biblia, pero siempre había temor de Dios, hasta que llegó el momento de enfrentarme. Cuando te enfrentas con la palabra de Dios y comienzas a leer, te das cuenta es el Espíritu Santo nos guía y te das cuenta que no están correctas o bien orientadas. Cuando comienzas a leer esa palabra se hace viva y te das cuenta cuál es el carácter de Dios y eso nos hace crecer cada día. La iglesia ha sido una bendición, no es fácil liderar una iglesia, la iglesia es un sitio imperfecto, lleno de gente imperfecta y pecadores arrepentidos que están en el mismo barco y Dios nos está moldeando al carácter de su hijo. Tenemos diferencias y a veces se enojan, cosas que pasan en cualquier familia, pero lo que nos mantiene unidos a pesar de las diferencias es el amor, si quitas el amor se convierte en un club social»,

manifestó el pediatra.

Además de ser líder y médico, es músico de corazón. Inició como líder de alabanza durante 18 años hasta realizar funciones pastorales en el ministerio al cual servía en ese entonces. En su vida comenzaron a pasar una serie de eventos, donde Dios ya lo tenía acorralado. Por ello, realizó un grupo de oración en una casa; y poco a poco fue creciendo el círculo.

“Vi ese apoyo de Dios cuando llegaban esas personas y ocurrían cambios en esas personas. Llegaban matrimonios a punto de divorcio y vimos cómo a través del amor y la palabra esa gente llegó a los pies del señor”,

expresó.

Iglesia de puertas abiertas

El concepto de iglesia de puertas abiertas se ha ido esparciendo en la actualidad, pues ha permitido llegar a más personas y dejar a un lado la discriminación. Brinn aceptó que existe una necesidad en la comunidad que debe recibir el amor y la palabra del Señor.

“El concepto de iglesia ha sido mal interpretado muchas veces por la iglesia y cuando lees la Biblia, Jesús era un hombre de puertas abiertas, el vino a salvar lo que se ha perdido y así tiene que ser la iglesia. Las puertas aquí están abiertas para todo el mundo ladrones, afligidos, el herido, el que está destruido, porque el ser humano necesita de volver a una relación con Dios y la iglesia facilita un encuentro con Dios a través de la palabra. Yo no puedo decir que aquí no va a entrar una prostituta, porque yo soy igual de pecador que ella”,

subrayó.

En su ministerio se acepta cualquier apariencia física, desde pantalones cortos, hasta pantallas, en el caso de los hombres. “Si no es así, estoy en contra de lo que Cristo vino a hacer. Tú vienes como tú eres”, recalcó.

La ciencia y la religión están ligadas

Contrario a lo que por años ha sido una batalla por la comunidad científica y la religión, este pediatra con 32 años en el campo de la medicina explicó las razones por la cual ambas ramas están ligadas.

“La ciencia interpreta lo que Dios creó, y Dios le dio sabiduría e inteligencia al hombre para que pueda descubrir lo que él hizo a perfección y el hombre llega hasta donde Dios permita que llegue. Hay cosas en la medicina y la ciencia que no se sabe nada, como el cáncer. Sí hay avances, pero no se ha llegado a una cura, porque la biblia dice que hay cosas que pertenecen a Dios y no va a revelar, así que la ciencia y la religión encajan”,

objetó.

Balance entre su vida y su fe en Dios

En sus tres décadas dedicadas a la sanación de los niños, llegó a atender hasta 100 pacientes en tan solo un día, pero es algo que la energía de la juventud permitió.

Con el tiempo tuvo que establecer prioridades para lograr un balance, lo que significó un tiempo de aprendizaje. “Mi relación es con Dios, mi familia: esposa e hijos, la iglesia, el trabajo y después, todo lo demás”, enumeró el también editor de la Revista de Pediatría y Familia .

De hecho, tuvo que ir simplificando su labor como médico al recurrir a otro colega para que ayudara en el interín diario. También educó paulatinamente a sus pacientes a un horario específico.  

Por otro lado, admitió que no es fácil lograr establecer esas prioridades. En cuanto a su familia, dijo que, al salir de su oficina comparte con su esposa, cocina y prepara sus predicaciones. Sus hijos ya son mayores de edad, pero en el tiempo de crianza también tuvo que hacer modificaciones para lograr disfrutar del desarrollo de los suyos; tanto así que dan el ejemplo al colaborar y atender la congregación de múltiples maneras.

Semana Santa, semana de celebración a Dios

Durante la Semana Mayor este salubrista no realiza actividades enfocadas a vacaciones, al contrario, se sale de lo tradicional y encuentra un momento para el disfrute personal y ministerial.

Relató, por ejemplo, que el Miércoles Santo invita a la comunidad a ver una película en la plaza del pueblo. Allí comparten refrigerios con el fin de disfrutar alguna filmación con un mensaje poderoso. Es decir, las actividades no están necesariamente relacionadas a lo común en esta época.

En el Viernes Santo realiza un servicio de gratitud; mientras que el Domingo de Pascuas ofrece un servicio de celebración. “Celebramos por todo lo alto la resurrección de Jesús. Esta semana la gente se siente en búsqueda espiritual y al menos van ese Viernes Santo a las iglesias y por eso se llenan. Hacemos algo distinto a lo tradicional, no es un tiempo de tristeza, sino de celebración”, sostuvo.

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