Nuevo descubrimiento podría ser la respuesta para atacar el COVID-19 y desarrollar inmunización

Científicos descubren mecanismo para atacar el COVID-19 y desarrollar inmunización El virus que causa el COVID-19 utiliza la enzima convertidora de angiotensina humana 2 (ACE2) como un receptor de entrada para obtener acceso a las células

Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Desde que se registraron los primeros casos del nuevo coronavirus, COVID-19, los científicos del mundo entero se han adentrado en una carrera contrarreloj en la que buscan encontrar un ‘talón de aquiles’ del Sars-CoV-2, para así desarrollar una vacuna que contrarreste sus graves y mortales síntomas. Esos esfuerzos han rendido frutos, investigadores estadounidenses descubrieron que atacar la dependencia del patógeno en las proteínas de la célula huésped podría ser el talón o la debilidad de este virus pandémico.

La investigación es liderada y desarrollada por científicos de la Universidad de California en San Francisco. Este equipo investigativo develó la forma en el que el COVID-19 podría invadir las células que sirven como reguladoras maestras de los procesos celulares clave. Además, evidenciaron que el virus podría volver a cablear los circuitos celulares para promover su supervivencia y proliferación. En este proceso encontraron un posible método por el que podrían atacar el virus mediante la inmunización y así poder frenar la pandemia que ha cobrado cientos de vidas.

Cómo ingresa el COVID-19 al organismo y lo infecta

Como ya la literatura médica-científica lo ha evidenciado el Sars-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, utiliza la enzima convertidora de angiotensina humana 2 (ACE2) como un receptor de entrada para obtener acceso a las células. Es decir, es el método con el que el COVID-19 ingresa al organismo e infecta las células.

La mayor preocupación de los médicos y profesionales de la salud con respecto a las proteínas del virus es que se unen a la ACE2, que desempeña un papel en la regulación de la presión arterial. Cuando el virus se une a él, desencadena cambios químicos que pueden fusionar las membranas alrededor de la célula y el virus. A su vez, el ARN del virus puede ingresar a la célula.

Según el estudio, después de este proceso, el virus secuestra la maquinaria de producción de proteínas de la célula para traducir su ARN en nuevas copias del virus. En unas pocas horas una sola célula puede producir muchos viriones nuevos que pueden infectar a otras células del cuerpo.

Mecanismo de entrada de celda clave

El equipo ha identificado mecanismos clave de entrada celular del SARS-CoV-2 que pueden contribuir potencialmente a la evasión inmune, la infectividad celular y la amplia propagación del virus.

Otro de los hallazgos de esta investigación que abriría el espectro para nuevos horizontes terapéuticos es que cuando el SARS-CoV-2 infecta las células, tiene el control sobre un grupo de enzimas llamadas quinasas. En la mayoría de casos, las quinasas juegan un papel fundamental como reguladores maestros del crecimiento, el metabolismo, la reparación, el movimiento y otros procesos celulares vitales.

Estas adjuntan pequeñas etiquetas químicas a las proteínas a través de un proceso conocido como fosforilación. Después de la fijación, las etiquetas actúan como interruptores que pueden activar o desactivar las proteínas, permitiendo que la maquinaria compleja funcione correctamente y sin problemas.

Sin embargo, cuando el SARS-CoV-2 obtiene el control de la célula, las quinasas pueden comportarse de manera diferente, lo que puede alterar la función celular y transformar la célula huésped en una fábrica de virus.

De la anterior premisa parte el problema mayor de las quinasas, pues una vez estas células poseídas desarrollan filamentos de flujo o filopodia -estructuras en forma de tentáculo que perforan los cuerpos de las células e inyectan su veneno viral en los centros de comando genético de las células- creando una significativa producción de virus.

Tratamiento farmacológico: efectivo contra la absorción viral celular

“Se identificaron ochenta y siete fármacos y compuestos mediante el mapeo de perfiles de fosforilación global a quinasas y vías desreguladas. Encontramos que la inhibición farmacológica de p38, CK2, CDK, AXL y PIKFYVE quinasas posee eficacia antiviral , lo que representa posibles terapias COVID-19 “, escribieron los investigadores en el artículo publicado en la revista Cell.

Algunos de los medicamentos candidatos para el tratamiento del virus son usados para el cáncer debido a que funcionan bloqueando las señales químicas que activan la producción de filopodia. Estos son:

  • Silmitasertib: un medicamento experimental para el tratamiento del cáncer de las vías biliares.
  • Ralimetinib: un medicamento experimental contra el cáncer de molécula pequeña en desarrollo por Eli Lilly.

“Nos sentimos alentados por nuestros hallazgos de que los medicamentos dirigidos a proteínas fosforiladas diferencialmente inhibieron la infección por SARS-CoV-2 en el cultivo celular. Esperamos construir sobre este trabajo probando muchos otros inhibidores de quinasas mientras realizamos simultáneamente experimentos con otras tecnologías para identificar vías subyacentes y terapias potenciales adicionales que pueden intervenir en COVID-19 de manera efectiva” afirmó en el estudio el Dr. Kevan Shokat, profesor de farmacología celular y molecular en UCSF y coautor principal del estudio.

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