Nueva puerta científica relaciona a la endometriosis con riesgo mayor de cáncer ovárico

Dra. Lynnette Ruíz, científica de la Ponce Health Science University. Suministrada.

Los laboratorios puertorriqueños no se rinden ante la endometriosis, y más cuando se trata de científicas que buscan cómo las ‘sobreexpresiones” de ciertas proteínas de la enfermedad que podrían ocasionar ciertos tipos de cáncer como el ovárico.

En un nuevo camino dictado por la investigación, las doctoras Lynnette Ruíz e Idhaliz Flores, de la Ponce Health Science University (PHSU), buscan cómo la proteína ‘cadherina epitelial’ o Cadherina-E (CDH1) se expresa en pacientes con endometriosis, pues estudios previos ha relacionado su “sobreexpresión” en ciertos tipos de cánceres como el de ovario y el de seno.

Doctora Idhaliz Flores, científica en el estudio de la endometriosis en Puerto Rico y bióloga molecular de la Ponce Health Science University.

Cabe señalar que ambas investigadoras han demostrado en estudios anteriores que son varias las moléculas genéticas las que están alteradas en pacientes con endometriosis.  

No obstante, la proteína CDH1 es una molécula de adhesión celular que mantiene las células unidas y su integridad estructural.

“Estudios recientes han sugerido una asociación de la endometriosis con cáncer ovárico. Diferentes estudios han demostrado alteraciones de la expresión de la proteína cadherina-E en cáncer ovárico, cáncer de mama y otros cánceres. Se ha visto que las células que carecen de la proteína cadherina-E tienen la capacidad de migrar, invadir y están implicadas en metástasis de tumores. Teniendo todas estas evidencias decidimos estudiar cómo esta proteína se expresa en nuestras mujeres de Puerto Rico que padecen de endometriosis”, explicó a la Revista de Medicina y Salud Pública (MSP) la doctora Ruíz.

“Nuestra investigación tiene como propósito evaluar la expresión de la proteína cadherina epitelial o E (también CDH1), en tejido endometrial y ectópico (tejido endometrial fuera de su sitio) en mujeres con endometriosis. Estas células endometriales fuera del útero se comportan a veces de manera semejante a las células cancerosas”, estipuló.

Explicó de paso que una de las características recientes que se ha asociado a la endometriosis y que ha sido comparada con el cáncer es la Transición Epitelio Mesenquimal (Epithelial-mesenchymal transition o EMT), que se produce cuando las células epiteliales (células de tejido que dan hacia una superficie libre) migran a otro lugar donde “no necesariamente deberían estar”, según la doctora Ruíz.

“Nuestro estudio medirá la expresión de la proteína Cadherina-E en lesiones endometrióticas en diferentes partes del cuerpo, incluyendo ovarios, intestino, abdomen, entre otras. También estudiaremos la expresión de esta proteína en el endometrio de mujeres con endometriosis y controles, en fase proliferativa (antes de la ovulación) y fase secretora (después de la ovulación)”, estipuló.  

Entre las técnicas utilizadas en el estudio se destaca la inmunohistoquímica  y el uso de un “microarray tisular” (TMA), tratándose esta de una tecnología que permite analizar de una sola vez centenares de muestras de tejido, tanto en la expresión de la proteica como su localización.

La edad promedio de las pacientes evaluadas y las controles fue entre 35 de la muestra y 42 años controles.

“Se han utilizado un total de 97 biopsias obtenidas de tejido para construir el TMA en el Departamento de Patología del Centro de Cáncer de Moffitt. Nuestras muestras en detalle incluyen; endometriosis ovárica, la endometriosis de trompa de Falopio, la endometriosis peritoneal, la endometriosis de la piel (umbilical), la gastrointestinal, el endometrio proliferativo eutópico de pacientes con endometriosis, control de endometrio de fase proliferativa y endometrio de fase secretora de control”, desglosó Ruíz.

“Hemos podido demostrar que la Cadherina-E se expresa de manera diferente en las lesiones endometrióticas comparado al tejido endometrial del útero. También se observó una expresión menor de la proteína en lesiones en pacientes con endometriosis ováricas. Debido a que estudios recientes demuestran una asociación de endometriosis con cáncer ovárico, es necesario evaluar detenidamente aquellas pacientes con endometriosis ováricas con niveles reducidos de la cadherina-E ya que tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer ovárico”, formuló.

“Se sugiere también según nuestros estudios que la pérdida de la expresión de esta proteína puede contribuir en el desarrollo y migración de la endometriosis. Es necesario realizar otros estudios que nos ayuden a entender los mecanismos de acción implicados en la expresión de esta proteína en lesiones endometrióticas”, declaró.

Hasta el momento la única forma de diagnosticar la endometriosis es vía cirugía o por la confirmación de un patólogo a través de la evaluación de una biopsia. Precisamente estos estudios científicos buscan el que se logre otras modalidades de diagnósticos menos invasivas para las pacientes así como el desarrollo de nuevos tratamientos.

Estudios epidemiológicos han demostrado que en Puerto Rico existen unas 50 mil mujeres diagnosticadas con la condición incurable e incapacitante. Según la doctora Flores, una destacada científica de endometriosis en la isla, el diagnóstico de la afección puede tardar entre ocho a 10 años.

La estudiante de medicina Susana Creagh colabora en esta investigación.

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