Nombran por primera vez a un médico boricua como Jefe en la Cleveland Clinic en Ohio

Dr. Carlos Romero, Jefe de Hepatología en la Cleveland Clinic

Angélica Claudio Merced
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Dar una nueva oportunidad de vida a personas que lo necesiten llevó al doctor Carlos Romero a especializarse en trasplante de hígado. Hoy por hoy no solo impacta de manera positiva la vida de muchos pacientes, sino que ademáses el primer puertorriqueño en ser nombrado Jefe de Hepatología en la Cleveland Clinic en Ohio.

San Cristobal Cancer Institute – 300 PTM

Y es que para este médico de 43 años dirigir el área de hepatología, una especialidad que se ocupa de velar por el funcionamiento del hígado, las vías biliares y sus enfermedades, llegó después de muchos años de esfuerzo y sacrificio. En el 2011 comienza como facultativo en la Clínicade Cleveland y el resto es historia.

Desde ese momento, con mucho esfuerzo y trabajo fui logrando el reconocimiento de colegas y otros líderes. Y para mayo del 2017 me nombran jefe de la sección de hepatología. Ser líder de este grupome ha brindado la oportunidad de crecer tanto personal como profesionalmente y a tener más en cuenta las necesidades de los pacientes de enfermedades del hígado

Dijo el galeno quien pertenece a un grupo de 12 hepatólogos de esta clínica que lidera en Estados Unidos con un total de 110 trasplantes de hígado en lo que va de año.

Pero antes de llegar a Ohio, Romero realizó sus estudios en medicina interna e investigación clínica en el Recinto de Ciencias Médicasde la Universidad de Puerto Rico. Luegoentró como becado en gastroenterología en el Hospital Universitario, donde tuvo de mentora a la doctora Esther Torres, quien lo recomendó para estudiar la subespecialidad de trasplante de hígado en la prestigiosa Clínica Mayo en Minnesota, una experiencia que describió como enriquecedora. “Cuando uno llega allí es como llegar al Disney World de la  medicina. Uno tiene la oportunidad de que todo lo que lees en el libro, puedes hacerlo al pie de la letra, con toda la tecnología y todos los recursos disponibles. Fue una experiencia enriquecedora, que me ayudó mucho”, señaló, para luego dejar claro que su formación médica en Puerto Rico también fue clave para los éxitos que ha obtenido en su carrera.

Romero, quien tiene tres hijos y es natural del pueblo de Cidra, no descarta en un futuro regresar a Puerto Rico a seguir dando segundas oportunidades de vida. Pero mientras eso ocurre, se entusiasma al hablar de una clínica hispana donde también ofrece sus servicios médicos en un hospital regional al oeste de Cleveland, donde aproximadamente viven unos 60 mil puertorriqueños.

Yo voy una vez en semana, hago consultas y procedimientos. Más del 80% de las personas que atiendo son de raíces puertorriqueñas. Queremos darle la oportunidad a esos puertorriqueños o latinos para que se puedan ver con proveedores que hablen su propio idioma y que culturalmente los entiendan. Eso me mantiene bastante apegado a mi comunidad”, concluyó.

X