Marcha atópica: progresión de otras enfermedades alérgicas

Se trata de una patología de base genética caracterizada por mutaciones en diferentes proteínas, como la filagrina, en la que hay alteración de la barrera cutánea y un trastorno inmunológico. Se trata de una patología de base genética caracterizada por mutaciones en diferentes proteínas, como la filagrina, en la que hay alteración de la barrera cutánea y un trastorno inmunológico.

Diana Castañeda
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

La marcha atópica consiste en la evolución de padecimientos alérgicos desde el momento de sensibilización hasta la aparición de los síntomas clínicos. Desde el punto de vista inmunológico se correlaciona con la aparición de IgE específicas, primero a alérgenos alimentarios y luego a aeroalérgenos.

Expertos en dermatología coinciden en que, actualmente la población vive sometida bajo la incidencia de padecimientos alérgicos que se han venido incrementando a través del tiempo.

Algunos estudios genéticos han permitido identificar quiénes podrían ser estos pacientes e iniciar en ellos algunas medidas preventivas, o bien conocer cuál será su respuesta a los medicamentos.

Un reporte de la revista de la Facultad de México, a través de su portal scielo.org argumenta que, en la primera década de la vida se lleva a cabo el completo desarrollo y maduración del sistema inmunológico, donde además de los cuadros infecciosos, principalmente de vías respiratorias y gastrointestinales, los procesos alérgicos tienen su mayor prevalencia.

A su vez, describen la importancia de conocer las condiciones ambientales en el hogar, ya que son otro de los puntos que hay que tener en cuenta; está demostrado que la exposición a alérgenos ambientales tiene un riesgo potencial muy alto de sensibilización, como sería el contacto con los ácaros y sus excretas o bien a alergenos de los animales como el gato.

Por otra parte, algunas investigaciones debaten el hecho de aplicar medidas extremas de higiene en el hogar, disminuirá la presencia de alergia, o bien, si solo tiene efecto como un factor de primer orden en el tratamiento del paciente alérgico.

También se ha determinado que otra causa del incremento de estas enfermedades es la migración hacia las ciudades altamente industrializadas y los niveles socioeconómicos, comprobando que la mayor incidencia de padecimientos alérgicos es mayor en la ciudad.

Controlar la dermatitis podría detener la marcha atópica

Según un artículo publicado en el medio Redacción Médica, controlar mejor la dermatitis puede ser una forma de detener la marcha atópica, un grupo de comorbilidades que se observan en los pacientes y que van desde la alergia de alimentos, la rinitis alérgica y el asma.

“No se sabe si interviniendo sobre la dermatitis se previenen las demás, pero es una vía que se debe intentar”, explica el coordinador del Grupo Español de Investigación de Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (Geidac) de la Academia Española de Dermatología y Venereología, Juan Francisco Silvestre. Quien además insiste en las medidas que se deben implantar en la rutina de estos pacientes como evitar productos perfumados o utilizar cremas hidratantes.

Dentro del documento también se dice que la enfermedad se da en un 10-15 por ciento de la población infantil y en un 1-3 por ciento de la población adulta, aunque se piensa que en esta última se encuentra infra diagnosticada ya que es más difícil de detectar en esta etapa pues se confunde con eccemas de otros orígenes.

Se trata de una patología de base genética caracterizada por mutaciones en diferentes proteínas, como la filagrina, en la que hay alteración de la barrera cutánea y un trastorno inmunológico. “No se sabe qué va antes, si lo uno o lo otro. Pero sí se conoce bien que existen múltiples factores desencadenantes como los ambientales (cambios de temperatura o de humedad), irritantes (ropa de lana), alergias a conservantes o fragancias, sensibilidad al polen, infecciones en la piel o situaciones de estrés. Todos ellos pueden desencadenar la enfermedad”, reconoce el especialista para este medio en mención.

En cuanto a tratamientos como la inmunoterapia (vacunas), las dietas de eliminación y el uso de diferentes medicamentos como los inhaladores, entre otras alternativas, permiten que los pacientes con alergias tengan una mejor calidad de vida.

Asimismo, se debe continuar con el estudio de la marcha atópica para generar el método más eficaz para el paciente y evitar la progresión de esta patología.

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