Leptospira causa ictericia renal progresiva en hombre puertorriqueño

Mujer genera síndrome relacionado con personas de la alta sociedad de 1892 Doctora Ilean Lamboy Hernández

Jean Mitchelle Vélez
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública 

Los casos de leptospira en Puerto Rico aumentaron considerablemente luego de que la isla fuera golpeada por el huracán María. Los nuevos casos reportados se generan de variadas maneras y presentan diferentes síntomas en cada individuo afectado.

Entre esos, un hombre de 66 años de edad, sin antecedentes clínicos significativos que acudió al Hospital Damas en Ponce ante la manifestación de dolor y debilidad de extremidades inferiores bilaterales graves, ictericia, anuria, anorexia, escalofríos, entre otros síntomas. En su momento, los médicos realizan una serie de estudios que daban cuenta de enfermedad aguda, taquicardia, sequedad en la piel y mucosa oral, abdomen distendido y extremidades inferiores hipersensibles. Tras estos primeros chequeos, se le practican exámenes de laboratorio para leucocitosis, trombocitopenia, entre otros.

Sin embargo, se sospechó de leptospirosis, ya que el paciente mencionó tener una granja de gallinas. Tras obtener el dato, al paciente se le prescribió Zozyn y se le peogramó para recibir hemodiálisis urgente. Adicionalmente, se transfirió a la unidad de cuidados intensivos. Se ordenó todo el trabajo apropiado, incluidos los títulos de leptospira. En su segundo día de tratamiento, el paciente estaba clínicamente estable, pero los laboratorios siguieron empeorando. El tercer día de ingreso comenzó a deteriorarse clínicamente y se encontró hipotenso y con dificultad respiratoria. La radiografía de tórax mostró infiltrados parcheados bilaterales, al igual que, la hemorragia alveolar era altamente sospechosa.

Fue intubado de forma emergente, sedado y paralizado, y comenzó con vasopresores (desmopresina) y esteroides por vía intravenosa (metilprednisolona). Se realizó broncoscopia y se diagnosticó hemorragia alveolar. Se transfundieron 2 unidades de unidades de glóbulos rojos empaquetados, pero en hemodiálisis diaria, Zosyn e IV esteroides. En el cuarto día, los vasopresores fueron eliminados, mientras que en los días subsiguientes, el paciente demostró avances clínicos, mejorando también los infiltrados bilaterales.

Para el séptimo día de hospitalización, el hombre fue extubado aunque se mantuvo el tratamiento con esteroides PO. Sin embargo, se mantenía anúrico, dependiente de la hemodiálisis. Hecho que los médicos atribuyeron a los niveles de bilirrubina total, sustancia que alcanzó su punto más alto: 53.4. A pesar de ello, hubo una disminución lenta de la bilirrubina y se mejoró la función renal. Al día 23 de ingreso, los especialistas notan que se normalizan los niveles de bilirubina y otros análisis de laboratorio muestran producción de orina adecuada -es decir, sin necesidad de hemodiálisis- y sin la administración de antibióticos por IV -completados para leptospira-, que dieron positivo.

Por otro lado el paciente adquirió una enfermedad en la unidad de cuidado intensivo debido a una estancia intrahospitalaria prolongada. Ante esto, se transfirió con éxito a un centro de enfermería especializada para su rehabilitación con muy buen pronóstico general. Cuando un paciente presenta ictericia e insuficiencia renal rápidamente progresiva, los médicos deben tener un alto índice de sospecha de enfermedad de Weil y deben iniciarse antibióticos empíricos, ya que el retraso en el tratamiento puede causar un rápido deterioro clínico.

Este caso clínico fue aceptado para presentarse American Thoracic Society (ATS), en Dallas, y la doctora y residente de tercer año del Hospital Damas Ilean Verónica Lamboy Hernández, tendrá la oportunidad de exponer el caso ante miles de presentaciones a nivel nacional.

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