La Junta de Supervisión Fiscal atenta contra la educación de nuestros médicos

La Junta de Supervisión Fiscal atenta contra la educación de nuestros médicos La JSF no debe continuar estrangulando a la UPR imponiendo unas reducciones en el presupuesto que son insostenibles

El Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico posee 37 programas de educación médica en la modalidad de posgrado, mejor conocidos como ‘Programas de residencias de especialidades médicas’, establecidos hace varias décadas. De los 37 programas ofertados, 16 son únicos en el país -tanto como especialidades quirúrgicas, medicina interna o pediatría-. La residencias con único programa en Puerto Rico son: urología, neurocirugía, ortopedia, otorrinolaringología, anestesiología, gastroenterología, cardiología, patología, oftalmología, radiología, medicina nuclear, reumatología, inmunología, neurología, neurología pediátrica y dermatología.

Para que los mencionados programas permanezcan acreditados por el ACGME (Accreditation Council on Graduate Medical Education), se necesitan recursos económicos para mantener un número de profesores adecuado, realizar trabajos de investigación, hacer publicaciones y trabajar para que los residentes pasen los exámenes de la juntas de la especialidad correspondiente. Sin embargo, hoy en día la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) está aplicando a Puerto Rico un programa de austeridad muy severo que incluye a la Universidad de Puerto Rico y al Recinto de Ciencias Médicas (RCM). Tanto a la UPR como al RCM, la JSF ha impuesto una reducción de su presupuesto que se considera excesiva. En contraposición a la medida, ha aumentado el costo de la matrícula en los programas de graduado y ha recomendado aumentos considerables en los programas doctorales en leyes, medicina y odontología, comparables con los costos de matrícula en instituciones privadas de Puerto Rico y Estados Unidos. Como consecuencia, los estudiantes que acceden a estos programas educativas finalizan sus estudios con una deuda mayor a $150.000 dólares en préstamos estudiantiles.

En caso de que alguno de los 16 programas de residencia únicos perdiera su acreditación, los médicos puertorriqueños se verían obligados a marcharse a Estados Unidos para adiestrarse en esas especialidades médicas e inclusive, muchos jamás regresarían a la isla a vivir y ejercer la profesión. Los residentes en adiestramiento son considerados como estudiantes. A pesar de ello, durante su preparación académica y profesional, brindan servicios de salud en el hospital junto a los facultativos que los educan.

Los estudiantes del RCM y de los otros programas que conforman las escuelas privadas de medicina, no participan en protestas o marchas. Además, en muy raras ocasiones abandonan sus funciones y dejan de prestar servicios a los pacientes. En otros recintos de la UPR, los estudiantes -cuando es una causa justa- sí paralizan las clases y en ocasiones, los profesores se unen a ellos.

Las medidas de austeridad que pretende imponer la JSF son draconianas y afectan los servicios esenciales tales como la seguridad pública, la salud y la educación.  En los países donde se ha aplicado este tipo de austeridad, el pueblo ha levantado su voz a través de protestas  exigiendo la eliminación de las medidas que afectan el bienestar y calidad de vida de los ciudadanos. No es desconocido que en la isla se están organizando protestas para evitar la reducción en la aportación al plan médico de los empleados gubernamentales, la reconstrucción de nuestras carreteras, la educación a los discapacitados y el mejoramiento de la seguridad pública y la respuesta de Medicina Forense en atender la escena de los crímenes.

La JSF no debe continuar estrangulando a la UPR imponiendo unas reducciones en el presupuesto que son insostenibles y que afectan la calidad de la enseñanza. Ya los académicos en la diáspora, en universidades estadounidenses, se han manifestado en contra de las medidas de austeridad que la JSF le quiere imponer a la UPR y expresan su respaldo a la institución. La JSF debe atemperar las medidas de austeridad a las necesidades del país.

La UPR como el RCM son patrimonios del pueblo de Puerto Rico donde los jóvenes del país reciben su educación.

Enrique Vázquez Quintana, MD

Blog del doctor Vázquez quintana

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