Joven puertorriqueño intervenido con válvula pulmonar podrá llevar su vida con normalidad

Joven puertorriqueño intervenido con válvula pulmonar podrá llevar su vida con normalidad El Dr. Francisco Díaz Sotomayor (tercero de izq. a der.), cardiólogo intervencionista del Centro Cardiovascular de Puerto Rico.
Daniela Pinto M
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

Este mes se realizó en Puerto Rico la primera intervención con válvula pulmonar transcatéter a un paciente de 13 años. Esta intervención evitó una tercera cirugía a corazón abierto para el joven que presenta una enfermedad congénita en este órgano. Con los controles necesarios, el joven podrá tener una vida con normalidad y la válvula deberá ser reemplazada dentro de 10 años.

El hito fue realizado por el Dr. Francisco Díaz Sotomayor, cardiólogo intervencionista del Centro Cardiovascular de Puerto Rico. En entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública (MSP) el Dr. Díaz aseguró que el paciente se encuentra en su casa desde el día siguiente a la operación y deberá asistir a una evaluación de la válvula hasta dentro de dos semanas.

Se hace un ecocardiograma para evaluar cómo está la función del nuevo implante por si tiene alguna obstrucción o insuficiencia. Se evalúa por dónde se utilizaron los catéteres para el procedimiento y el estado cardiovascular general del paciente”,

dijo el cardiólogo a MSP.

El Dr. Díaz afirmó que la importancia de este acontecimiento, que tampoco se ha realizado en adultos, radica en que “la tecnología de válvulas implantadas de forma percutánea en Puerto Rico ya se hacía para la posición aórtica, pero para la pulmonar es el primer caso”. 

¿En cuáles casos se realiza este procedimiento?

El cardiólogo explicó que el joven tiene una enfermedad congénita de corazón y dos cirugías a corazón abierto previas a este intervención.

Ese es un historial bastante común en este tipo de procedimiento. Típicamente es un paciente que nace con una enfermedad congénita del corazón y que a través de su vida requiere un implante o una conexión artificial de un conducto del ventrículo derecho a las arterias pulmonares, y cuando ese tejido artificial desarrolla disfunción, el paciente es candidato para recibir la cirugía de válvula pulmonar de manera percutánea”,

expresó.

Nueva intervención en 10 años

La válvula es bioprostética, tiene una vida útil de aproximadamente 10 años y el paciente, a través de controles con ecocardiogramas  e intolerancia al ejercicio, podría darse cuenta de que está desarrollando disfunción.

Estamos contemplando la posibilidad de que, si este tipo de válvula se daña, poder reemplazarla de manera similar. Es decir, poder implantar una válvula de forma percutánea dentro de la válvula que se ha implantado previamente también. Ya hay centros en Estados Unidos que lo están haciendo”,

expresó a MSP.

El Dr. Díaz concluyó que lo ideal es identificar si la válvula está fallando antes de que el paciente desarrolle síntomas.

A través de este procedimiento, la empresa que fabricó la válvula se encuentra llevando a cabo una recolección de datos sobre cómo estaban los parámetros de la válvula original del paciente y cómo quedó después de la cirugía.

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