Análisis de orina figuró como la alerta de tumor cardíaco en paciente del área oeste

Por Angelique Fragoso Quiñones

Un hombre de 68 años –sin historial médico- acudió al servicio de sala de emergencias porque tenía malestar al orinar desde hace un día y, además, su orina era de color rojizo. Pero, para sorpresa del paciente y del personal médico, el diagnóstico inicial -aparentemente insignificante- terminó por conducirle a una intervención quirúrgica.

El paciente tenía debilidad y presentaba mareos, no obstante los resultados de los exámenes básicos salieron normales. El análisis de orina fue el único que reveló algo fuera de lo normal, lo que le llevó a ser hospitalizado para realizarle análisis más detallados.

Fue ingresado con el diagnóstico de hematuria macroscópica, complicada con una infección del tracto urinario. Al día siguiente, le hicieron un EKG, el cual reveló arritmia cardíaca o fibrilación auricular. Posteriormente, se le ordenó realizarse un ecocardiograma, lo que demostró una gran masa abultada en la aurícula izquierda.

Este resultado provocó que el paciente tuviera que ser sometido a un cateterismo cardiaco y, consecuentemente, a operación quirúrgica. El diagnóstico final del paciente fue de un mixoma grande atrial o, en palabras más sencillas, un tumor no canceroso en el lado superior izquierdo del corazón.

A pesar de resultar benigno, fue necesaria la intervención quirúrgica por el tamaño del tumor, mas el paciente tenía historial familiar de problemas cardiacos.

El paciente se complicó con una hemorragia postoperatoria y se tuvo que reintervenir quirúrgicamente. Eventualmente el paciente se recuperó por completo de la cirugía. Ahora recibe seguimiento en la Clínica de Medicina Familiar en Mayagüez, Puerto Rico.

Lo que hace este caso particularmente interesante es el hallazgo coincidente del mixoma durante la hospitalización por un conjunto de síntomas totalmente no relacionados. Sin la presentación espontánea e inexplicada de la hematuria del paciente, la fibrilación auricular (arritmia cardiaca) no habría sido detectada. De no atenderse esto, habría dejado al paciente vulnerable a la embolización, entre otros resultados catastróficos.

 

Caso publicado en la versión impresa de la Revista de Medicina y Salud Pública “Fibrilación atrial secundario a mixoma grande en un hombre de 68 años” escrito por Raúl García Rinaldi MD PhD FACS, Héctor Martínez MD FACC, Ruth Barosy MD PGY2 FM, Roberto López MD PGY2 FM, y Lourdes Aguiló MD PGY1 FM.

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