Fasciola hepática continúa demostrando efectividad antiinflamatoria

Agencia Latina de Medicina y Salud Pública 

Nuevos avances en la medicina puertorriqueña orientan al Recinto de Ciencias Medicas (UPR) en la búsqueda de nuevos tratamientos enfocados en la actividad antiinflamatoria que produce el parasito tipo Fasciola Hepática, para esta labor se invertirán $1, 466.609, y se le otorgarán a la Dra. Ana Espino Catedrática del Departamento de Microbiología del RCM cuya labor estará enfocada en el funcionamiento de este organismo en el ser humano y otros ejemplares.

Este tipo de subvención es hecha para aquellos especialistas que se encuentran en arduas labores de investigación y que su estudio ya esta por finalizar, dentro de este mismo ámbito se encuentra el periodo de intensificación de esta labor por cuatro años.

“En el 2015 dimos con el hallazgo de que una molécula de la familia de las proteínas que enlazan ácidos grasos (FABP: fatty acid binding protein) del parásito Fasciola hepatica tenía un potente efecto anti-inflamatorio y era capaz de suprimir los efectos letales de la endotoxemia en modelos animales. A solo cinco años de este hallazgo, hemos continuado las investigaciones con FABP y a su vez hemos descubierto otras moléculas del parásito con similar capacidad anti-inflamatoria con resultados altamente relevantes que se han traducido en 10 artículos científicos en revistas de alto índice de impacto revisadas por pares y en una patente dichos resultados han servido de base para el presente proyecto” resaltó la Dra. Espino

Fasciola hepatica es un parásito ampliamente distribuido a nivel mundial que afecta a los animales y los humanos provocándoles una severa y crónica enfermedad hepático-biliar de muy difícil diagnóstico. 

A pesar de la alta patogenicidad de este agente infeccioso, este parásito posee ciertos componentes que son capaces de actuar como agentes anti-inflamatorios y por lo tanto, podrían ser útiles en el tratamiento de enfermedades inflamatorias tales como la sepsis y enfermedades autoinmunes como la colitis ulcerosa.

Así lo han comprobado los laboratorios del Recinto de Ciencias Médicas (RCM), donde los laboratorios de la doctora Ana Espino han logrado demostrarle al campo científico internacional cómo un agente parasitario infeccioso que provoca la fasciolosis, contiene agentes antiinflamatorios claves y cómo esto han arrojado prometedores resultados en modelos experimentales.

Entrenada como parasitóloga en la Habana Cuba, Espino ha sido parte de la creación de métodos diagnósticos para detectar de manera temprana la fascioliasis en humanos y animales y ha realizado aportaciones importantes al descubrimiento de moléculas con potencial para el desarrollo de vacunas contra esta la enfermedad.

“Se invierten cada año más de 2 billones de dólares a nivel mundial a causa de la fascioliasis debido a que el diagnóstico se hace muy tarde cuando ya el parásito se ha establecido en el hígado y ha causado el daño hepático primario que resulta ser irreversible, el diagnóstico temprano y una vacuna que pueda prevenir la infección o minimizar la patología de la enfermedad pudieran contribuir significativamente a reducir estas cuantiosas pérdidas”, explicó.

En animales, sobre todo vacunos, el parásito puede provocar grandes pérdidas a productores de leche y carne debido a la infección que provoca, pues además es una de las principales causas de que el hígado se tenga que decomisar. Esto, sin cuantificar los costos para la adquisición de tratamientos fasciolicidas. Fascioliasis es una enfermedad zoonótica considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) una enfermedad emergente y desatendida que afecta entre 2.4 a 17 millones de personas en el mundo mientras otros 180 millones están en riesgo de infección.

Cabe destacar que este medio publicó en exclusiva un caso clínico en el 2017 donde se detectó el parásito en un paciente de 67 años en la zona norte del País. Médicos expresaron que el primer caso reportado en Puerto Rico de fasciola hepática fue en el 1904. Para el 1978 un estudio reveló que el 32% de una muestra de ganado en muestras de 40 municipios de la isla estaba infectado con el parásito, añadió.

Para el 1980 otro estudio de ganado lechero reflejó entonces que el 65% de 3,000 muestras evaluadas estaban infectados con el parásito, continuó argumentando.Otras investigaciones estipularon que el municipio de Corozal figuraba como uno de alta prevalencia de infección por fasciola hepática hasta en un 10%.

No obstante, las proteínas del parásito contienen un curso de acción que en modelos roedores con sepsis ha logrado disminuir la tormenta de citoquinas que provoca el proceso inflamatorio. 

Más allá, la comunidad científica ahora se prepara para demostrar las propiedades antiinflamatorias en modelos con colitis ulcerosa, enfermedad autoinmune que afecta un número considerable de pacientes puertorriqueños.

La afección se trata de una inflamación del colon y del recto. Los síntomas pueden incluir dolor abdominal, diarrea con sangre, entre otros síntomas. 

“Los resultados han sido tan alentadores que en lo que me queda de vida continuaré en este campo que no terminaré por el alto potencial. Con la sepsis vimos que cuando inyectábamos la proteína ya purificada y exponerlo a la endotoxina (toxina presente en las membranas externas de algunas bacterias), el modelo no desarrollaba la sepsis”, explicó la científica.

“Debido al potencial profiláctico y terapéutico, la apuesta al éxito científico de dichas proteínas contra la colitis ulcesora es una ambiciosa. Tenemos que demostrar esto en el modelo de ratón, luego replicarlo en primates no humano y ahí podemos decir que estamos en la antesala de preparar un modelo clínico en humanos”, reveló. 

La colitis ulcerosa en conjunto con la enfermedad de Crohn’s afecta a unos 2 mil pacientes en Puerto Rico, según el Centro de Enfermedades Inflamatorias de la Universidad de Puerto Rico, dirigido por la destacada gastroenteróloga e investigadora, doctora Esther Torres. 

Más de esta historia en el siguiente video:

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